‘Strikes’ y ‘home runs’ de Bill Gross

El gestor de Pimco erró en sus previsiones sobre las acciones, dice Paul La Monica; pese a ello, sus previsiones sobre inflación y títulos de deuda deben tomarse en cuenta.
gross  (Foto: Getty)
Paul R. La Monica*

Bill Gross, el llamado "rey de los bonos", sigue muy preocupado por lo que sucederá con los mercados financieros una vez que la Reserva Federal estadounidense comience a reducir el ritmo de su programa de compra de activos. El cofundador de la firma de inversión Pimco y gestor del gigante fondo de bonos Pimco Total Return escribió sobre sus preocupaciones en su última previsión mensual.

El texto -titulado Seventh Inning Stretch o "Séptima entrada"- está lleno de analogías del béisbol. El inversor parece pensar que la racha alcista del mercado bursátil terminará pronto y no habrá entradas extras. Se refiere, desde luego, a la flexibilización cuantitativa del Banco Central como el equivalente de los bateadores "esteroidados" para aumentar su total de jonrones.

"¿Por qué invertir en activos financieros o reales si los precios de los títulos solo podían bajar y/o los precios de las acciones ya no podían ser inflados gracias a los esteroides artificiales de la QE?" se pregunta.

Plantea aquí una cuestión interesante. Muchos expertos están preocupados por lo que sucederá con los mercados de bonos y acciones una vez que la institución comience a recortar el estímulo mensual de 85,000 millones de dólares que inyecta bajo la forma de compras de bonos del Tesoro y títulos respaldados por hipotecas.

Un tema interesante, pero no nuevo. Gross lleva tiempo advirtiéndonos de esos riesgos. Aunque lleva razón en lo referente a que los precios de los títulos a largo plazo han seguido cayendo y las tasas han seguido subiendo (el rendimiento de la nota del Tesoro a 10 años se sitúa apenas por debajo de 3%), se equivoca respecto a los papeles.

El inversionista enumeró en diciembre pasado algunas de las filias y fobias de Pimco. Esto es lo que dijo acerca de los segmentos del mercado de valores. Elegir "papeles no denominados en dólares de mercados emergentes". Rechazar  "acciones financieras de entidades bancarias y aseguradoras".

Hmm... Esa elección no le está funcionando muy bien. Basta echarle un ojo a este gráfico comparativo del fondo cotizado iShares MSCI Emerging Markets y el Financial Select Sector SPDR en lo que va de año.

 No se le puede llamar "el rey de las acciones".

Curiosamente, una de las principales razones detrás de la caída de los mercados emergentes (especialmente en las últimas fechas) se debe a la preocupación de que los próximos movimientos de la Reserva Federal susciten salidas masivas de capitales de estos países en desarrollo. India, Brasil y otros tienen colosales déficits en cuenta corriente.

Aunque el "rey de los bonos" tiene razón en estar preocupado por la entidad financiera central, quizás pudo haber subestimado el impacto que tendría en el resto del mundo el fin de la QE.

Las acciones bancarias han seguido escalando a pesar de los temores producidos por la institución. Los inversionistas parecen creer que las tasas no subirán lo bastante alto como para paralizar la recuperación del mercado inmobiliario. Eso, sin embargo, podría cambiar.

El mercado, por ahora, parece tener fe en la Reserva Federal. La esperanza es que el órgano regulador se dé cuenta de que la economía aún es frágil, y retire gradualmente el programa.

Esteroides

La metáfora de los esteroides que emplea Gross para ilustrar lo que pasa con la QE y las acciones quizás no sea del todo atinada. La Fed no va a detener por completo el estímulo, esa sustancia que mejora el desempeño. Simplemente reducirá un poco la dosis. Después de todo, no hay quien castigue a la institución una o dos temporadas por dopaje (aunque a Ron Paul le encantaría hacerlo).

No me malinterpreten. El gestor de fondos sigue ostentando un estupendo historial, pero no es un experto en el mercado de valores.

Para empeorar las cosas, este año el propio fondo del inversor ha registrado un desempeño inferior al de otros adversarios. Sí, ha sido un año atroz para los inversionistas de renta fija, en particular para quienes apostaron en los papeles del Tesoro.

Como muestra la siguiente tabla, en materia de títulos de deuda, a un inversor la habría ido un poco mejor este año con un fondo cotizado de gestión pasiva como el iShares Barclays U.S. Treasury Bond que con el fondo de gestión activa Total Return de Pimco, que se supone "imita" el desempeño del fondo mutuo de Gross.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 ¿Ya no es el rey de los títulos de deuda?

Si vale de algo, el gestor ahora piensa que "el lanzamiento más seguro para batear" son los bonos con fechas de vencimiento más cortas. También se refiere a ellos como "aburridas pelotas que se arrastran sobre el terreno" (los grounders en jerga beisbolera).

El experto también recomienda los papeles TIPS de largo plazo (títulos del Tesoro protegidos contra la inflación) como una protección contra lo que augura será "una inflación creciente en algún momento futuro" debido a las políticas de dinero fácil de la Reserva Federal.

¿Pero debemos escuchar este consejo? Los inversionistas -y también la gente como yo en los medios financieros- a menudo comentemos el error de mitificar a las personas (¿existe el verbo "guru-izar"?) y tratar cada una de sus palabras como algo que debe ser considerado un imperativo pragmático. ¡Ahora mismo!

Para ser justos con Gross, él le quitó hierro a este fenómeno en su previsión de abril. Abrió el documento, titulado Man in the Mirror en honor a la  canción de Michael Jackson (el Rey de los Bonos citando el Rey del Pop), con la siguiente pregunta:

¿Soy un gran inversor? No, todavía no.

Esa honestidad es refrescante. Luego escribió: "No hay un Rey de los bonos o un Rey de las acciones o un Soberano Inversor vivo que pueda reclamar ese trono", agregando que la "vieja guardia" como Warren Buffett, George Soros, Dan Fuss y él mismo "nos curtimos durante el que quizás fue el periodo más ventajoso, la época más atractiva, que un inversor puede experimentar".

¿Debemos, pues, atender los consejos de Bill Gross? Sí. Pero hay que tomar sus palabras con pinzas. Se quedaría sin trabajo si de repente creyera que ciertos tipos de títulos de deuda ya no son una buena apuesta y que los inversores deben buscar en su lugar acciones, oro, bienes inmuebles o cualquier otro activo.

Para usar otra analogía del béisbol, el inversor es para la inversión en títulos de deuda lo que Babe Ruth, Ted Williams, Willie Mays y Hank Aaron son para el rey de los deportes. Él es uno de los más grandes.

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Incluso aquellos que entraron al Salón de la Fama solo tuvieron éxito poco más del 30% de las veces que empuñaron el bate. Eso también aplica a las leyendas de la inversión.

Las opiniones expresadas en este comentario son responsabilidad exclusiva de Paul R. La Monica.

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