Las pérdidas ‘despluman’ a Twitter

De cara a su OPI, la firma ha usado el EBITDA ajustado, un truco contable criticado por analistas; esta herramienta le permite esconder sus gastos y parecer una empresa rentable ante los inversores.
twitter  (Foto: Getty)
Stephen Gandel

En lo que respecta a su balance general, a Twitter le gustaría que sus posibles inversores se pusieran unos lentes con un fuerte tinte color rosa.

En su declaración de registro para su próxima oferta pública inicial (OPI), que fue presentada el jueves 3 de octubre, la red social dijo que, a través de los "ojos de la dirección", la compañía tuvo una ganancia de poco más de 21 millones de dólares en los primeros seis meses del año. Así es probablemente como les gustaría a los ejecutivos que los potenciales inversores vieran a la firma.

Sin embargo, a través de los ojos de un contador, Twitter de hecho perdió poco más de 69 millones de dólares.

La diferencia tiene que ver con un término de contabilidad poco ortodoxo llamado "EBITDA ajustado". Las empresas han intentado durante mucho tiempo dirigir a los inversores hacia las métricas que hacen que sus resultados sean tan buenos como sea posible.

El más popular es el EBITDA, que significa "ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización", por sus siglas en inglés. Algunos han cuestionado la lógica de observar las ganancias sin todos estos costos. Los impuestos, por ejemplo, son gastos reales en efectivo que todas las empresas tienen que pagar.

Twitter dice que excluye aún más gastos cuando su dirección observa las ganancias. Ahí es donde entra en juego este sistema de contabilidad ajustado. Además de las otras cosas, las métricas de la red social también excluyen la compensación basada en acciones. Sin ese ajuste, la gestión no sería capaz de decir que la empresa luce rentable, al menos para ellos.

Aún utilizando el EBITDA típico, la firma tendía una pérdida de alrededor de 14 millones de dólares por los primeros seis meses del año. Si excluimos los 35 millones de dólares de unidades de acciones restringidas que la empresa entregó a los empleados, un gasto que las normas contables oficiales obligan a las compañías a incluir al calcular sus balances generales, obtenemos la ganancia de 21 mdd.

Facebook

Otras marcas de redes sociales también han profesado su amor por el EBITDA ajustado. LinkedIn, por ejemplo, utilizó el sistema en su presentación de OPI en 2011, impulsando su balance general a 64 millones de dólares, desde los oficiales 5 mdd en los primeros nueve meses de 2011. Pero no todos lo utilizan. Facebook rehuyó el uso de las medidas alternativas de su balance general cuando salió a Bolsa.

Algunos han argumentado que no tiene sentido excluir la compensación basada en acciones porque es un gasto que no es en efectivo. Twitter dice que el gasto se está reduciendo rápidamente. Se estima que su compensación basada en acciones se reducirá a menos de 11 millones de dólares en 2017, desde 185 mdd este año.

Sin embargo, durante el proceso, la compañía proyecta conceder opciones accionarias que le costarán a la compañía 325 mdd. E incluso después de eso, tendrá que pagar a sus empleados, y no lo hará simplemente con papeles. Warren Buffett y otros han argumentado que las empresas que excluyen la compensación basada en acciones de sus gastos están utilizando una contabilidad falsa.

"Es como si los empleados estuvieran trabajando de forma gratuita", dijo el editor de The Analyst's Accounting Observer, Jack Ciesielski. "Es una tontería".

Excluyendo que la depreciación pueda tener sentido para las empresas que tienen costos únicos grandes, la mayoría de los gastos de depreciación tienen que ver con los servidores informáticos. La red social "del pajarito" gastó 60 mdd en servidores o espacio de servidores en los primeros seis meses del año. Si utilizamos el EBITDA ajustado, ese gasto desaparece por completo de los estados financieros de la firma.

La verdadera tontería es que la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) permita esto. Las normas de la dependencia establecen que las empresas estatales pueden incluir las cifras ajustadas en sus declaraciones de OPI, junto con las cifras oficiales, siempre y cuando la dirección de la empresa incluya una declaración sobre por qué son útiles.

Twitter dice que prefiere el EBITDA ajustado porque muestra tendencias subyacentes que "de lo contrario podrían ser enmascarados por el efecto de los gastos" que a la red digital le gusta excluir.

Al final, el efecto de esos gastos es que contribuyen al hecho de que Twitter no es para nada rentable, y esa no es una tendencia subyacente que le guste a firma, o al menos no una que quiere que notes en la víspera de su entrada a la Bolsa por 1,000 millones de dólares. ¿Y quién querría?

Ahora ve
El decálogo de Peña Nieto sobre la implementación de reformas estructurales
No te pierdas
×