Reforma energética ‘extraerá’ 30,000 mdd

BBVA Bancomer destaca los ingresos extra si se aprueban los contratos de producción compartida; sin embargo, sugieren más opciones para que la IP aproveche los recursos naturales del país.
planta petroleo  (Foto: Photos to Go)
Edgar Sigler /
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

Una reforma energética que incluya la figura de los contratos de producción compartida permitiría al Gobierno contar con entre 22,000 y 30,000 millones de dólares (mdd) de ingresos adicionales durante el periodo 2015-2018, con costos de inversión incurridos únicamente por empresas petroleras privadas, según estimaciones del Observatorio Económico de BBVA Research.

"Estos ingresos adicionales representarían un 23.3% del valor de la producción petrolera de 2012", expusieron los analistas de la filial del banco español en México.

Anticiparon que si se optara por un modelo de contratos de producción compartida, en 2015 se elevaría la producción en 200,000 barriles diarios; en 2016 en 300,000; 400,000 el siguiente año y medio millón para 2018.

Comparativo: Modelos de asociación privados-Gobierno

La reforma energética requiere abrir la posibilidad a que las empresas privadas obtengan licencias para explotar los hidrocarburos, pues si se limita a un solo modelo de contrato se corre el riesgo de tener menor transparencia en su otorgamiento y control, advirtió la directora de proyectos de Energía del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Montserrat Ramiro.

"Para administrar un contrato tienes que meterte a decidir con la contraparte saber los costos que se pueden deducir".

La experta aseguró que en el mundo ya son mínimos los contratos de producción compartida, y aún menos los de utilidad compartida.

El IMCO advirtió que limitar la participación del sector privado al uso de contratos, sin permitir las licencias o concesiones, puede generar problemas de control de los proyectos, así como fomentar la corrupción.

Contratos claros y sencillos, el reto

El experto en temas energéticos del Centro de Investigación para el Desarrollo A.C (CIDAC), Miguel Toro, recomendó que en la redacción de la reforma constitucional se deje abierto a que sea la legislación secundaria la que detalle el tipo de contratos que se puedan entablar con los privados.

El Congreso podría iniciar la discusión de la reforma energética esta semana, una iniciativa con la que México espera repuntar su producción de crudo hasta tres millones de barriles de crudo diario en promedio hacia 2018.

El Gobierno ingresará como mínimo 22,156 millones de dólares (mdd) entre 2015 y 2018, si se toma como referencia un precio promedio del barril en 100 dólares, y una repartición al 50-50 entre Gobierno y empresa, según los cálculos de BBVA Bancomer.

En este escenario también se estima que a las compañías se les otorgará un tercio de la extracción total para recuperar sus costos de producción, así como un Impuesto Sobre la Renta (ISR) del 30%.

El siguiente cuadro muestra la evolución de los ingresos según distintos escenarios donde el banco estima con los posibles gravámenes con que pueden funcionar los contratos: Impuesto Sobre la Renta (ISR), regalías y petróleo para la recuperación de costos (pprc).

http://www.cnnexpansion.com/media/2013/12/02/petroleo-modelos-contratos-isr.jpg

Fuente: imagen tomada del reporte Observatorio Económico de BBVA Bancomer del 2 de diciembre de 2013. El cuadro ofrece los ingresos por millones de dólares, y la participación en porcentaje, es decir el equivalente a los ingresos totales por petróleo durante 2012.

Así que en el mejor escenario, donde a las empresas sólo se les entregue el 10% del producción compartida, los ingresos pueden alcanzar los 29,911 mdd, es decir, casi el 31% del valor total de la producción petrolera en 2012.

Contratos claros y sencillos, el reto

La propuesta del Ejecutivo, que incluye cambios constitucionales a los artículos 27 y 28, abre la posibilidad a otorgar contratos de utilidad compartida, un esquema donde el Gobierno vende el crudo para repartirse en determinados  porcentajes los ingresos con las empresas que lo extrajeron.

En los contratos de producción compartida lo que se reparte son los barriles de crudo, sobre los cuales se puede o no pagar una regalía, y cada parte los vende por su cuenta.

"En dicha propuesta (la del Gobierno) se dio a conocer que la participación de la iniciativa privada se daría a través de contratos de utilidad compartida. No obstante, otro tipo de contratos como los de producción compartida podrían resultar relativamente más atractivos para las compañías petroleras privadas", destacaron analistas de BBVA Bancomer en un reporte a inversionistas.

Los cambios constitucionales requieren de la votación a favor de dos terceras partes de la Cámara de Diputados y la de Senadores, además de la aprobación del 50% más uno de los congresos estatales. Los cambios a las legislaciones secundarias sólo requieren de la aprobación del 50% más uno de los legisladores.

"Los contratos de utilidad compartida son bastante obsoletos. No va a traer la inversión suficiente", añadió Miguel Toro.

El analista recomendó que en la redacción de la reforma constitucional se deje abierto a que sea la legislación secundaria que detalle el tipo de contratos que se puedan entablar con los privados.

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