EU busca castigos para grandes bancos

Los fiscales quieren que casos de fraude terminen en sentencias, no sólo en acuerdos millonarios; Credit Suisse y BNP Paribas son algunos de los que se encuentran bajo investigación.
holder  (Foto: CNN)
Evan Perez
WASHINGTON -

¿Pueden los fiscales estadounidenses presentar cargos penales contra un banco sin cimbrar el sistema financiero?

Esa pregunta ha perseguido al fiscal general Eric Holder en los últimos años, aun cuando su Departamento de Justicia ha obtenido pagos multimillonarios en acuerdos de conciliación con gigantes bancarios como JPMorgan Chase.

Pero esos acuerdos suelen darse sin admisión alguna de culpa o delito, y los críticos dicen que las autoridades debe hacer más: acusar a los propios bancos de violar la ley.

Las autoridades ahora enfrentan nuevamente la pregunta mientras las investigaciones de Credit Suisse y BNP Paribas siguen su curso.

Se espera que en las próximas semanas los dos bancos resuelvan estas largas investigaciones mediante declaraciones de culpabilidad penal, según las autoridades judiciales de Estados Unidos.

El objetivo más amplio de la autoridad es mostrar que cuando se trata de malas prácticas o transgresiones corporativas, “no hay tal cosa tan grande como para caer en la cárcel”, dijo Holder en un mensaje de video difundido el lunes.

Ese ‘too big to jail’ o ‘demasiado grande para la cárcel’ es una terminología extraña, puesto que una empresa no puede ser encarcelada. Pero es un término que ha resonado entre los críticos que piensan que el Departamento de Justicia no ha sido lo suficientemente severo.

Lo que se omite decir es que, incluso si un banco paga multas masivas, los altos ejecutivos responsables de las funestas decisiones nunca han sido llevados a juicio.

Parte del problema que enfrenta Holder es que ha pasado el último año tratando de corregir un desacierto que él mismo cometió.

En una audiencia legislativa celebrada en marzo de 2013, Holder dijo que temía que algunos bancos pudieran ser demasiado grandes para ser procesados, es decir, que su importancia sistémica impedía enjuiciarlos. Se retractó del comentario dos meses más tarde.

Un caso similar ocurrido en 2012 demostró que es posible que un banco siga operando luego de que los fiscales lograran una declaración de culpabilidad. Una filial japonesa del banco suizo UBS AG se declaró culpable de un cargo de fraude electrónico como parte de un acuerdo para pagar una multa de 100 millones de dólares (mdd) y admitir la manipulación de tasas de interés. UBS no sufrió consecuencias por la declaración de culpabilidad.

En su nuevo mensaje, Holder no mencionó a ninguna compañía por su nombre, pero habló sobre la preocupación de responsabilizar penalmente a los bancos. Indicó que los fiscales trabajan con los reguladores para garantizar que las acusaciones o causas penales no signifiquen que un banco pierda la autorización federal. Pues ello provocaría que cerrara sus puertas, lo que se traduciría en pérdida de empleos y daño a la economía global.

“Siempre que se dé esta coordinación, es totalmente posible sancionar penalmente a las empresas que han infringido la ley, sin importar su tamaño”, dijo Holder.

El caso de BNP Paribas involucra presuntas violaciones de lavado de dinero y la supuesta omisión del banco para detener las transacciones de países vetados como Sudán, Irán y Cuba, de acuerdo con las autoridades estadounidenses familiarizadas con el tema. BNP Paribas no quiso hacer comentarios.

El acuerdo que pudiera alcanzarse con Credit Suisse sería más complicado.

Una averiguación conducida por la División de Impuestos del Departamento de Justicia tiene en la mira a los servicios bancarios extraterritoriales de Credit Suisse que, presuntamente, ayudaron a que clientes estadounidenses ocultaran activos al fisco del país (IRS). Se llevan a cabo negociaciones para alcanzar un acuerdo bajo el cual una unidad de Credit Suisse podría declararse culpable y pagar una multa multimillonaria. Un obstáculo ha sido determinar qué unidad de Credit Suisse podría usarse para la declaración de culpabilidad.

El viernes, Holder se reunió con la ministra suiza de Finanzas, Eveline Widmer-Schlumpf, para discutir las medidas enérgicas de Estados Unidos contra los bancos suizos y otras cuestiones.

El caso de Credit Suisse comenzó poco después de que UBS solucionara unas acusaciones similares con un pago de 780 mdd en 2009.

Pero a diferencia del caso de UBS, en el cual los fiscales utilizaron tácticas duras para obligar al banco a entregar los nombres de clientes estadounidenses, la investigación a Credit Suisse se ha prolongado.

En una audiencia del Senado ocurrida en febrero, el senador Carl Levin criticó al Departamento de Justicia por haber sido demasiado blando.

Levin dijo que el Gobierno debe utilizar tácticas como las citaciones, de forma que el banco estuviera obligado a entregar información sobre clientes cuya identidad ni siquiera conoce el IRS. Levin argumentó que los fiscales también podrían emitir órdenes de detención de testigos materiales para arrestar temporalmente a los banqueros.

Ambas estrategias se utilizaron en el caso de UBS, pero no se han empleado en la investigación de Credit Suisse, de acuerdo a personas familiarizadas con el asunto.

Credit Suisse, que declinó hacer comentarios para este artículo, ha dicho que está cooperando con la investigación. Su CEO declaró ante una comisión del Senado que, aunque el banco lamenta las violaciones legales, la culpa recae sobre empleados de menor rango que violaron las políticas del banco y la ley.

Dos ex empleados de Credit Suisse han viajado ya a Estados Unidos y se declararon culpables en una corte federal de ayudar a perpetrar la evasión fiscal. Ellos han dicho que los altos directivos estaban al tanto de sus acciones y ahora colaboran con la investigación del Departamento de Justicia.

Ahora ve
Las razones que hacen del aguacate el “oro verde” de Michoacán y de México
No te pierdas
×