Espírito Santo, última dinastía familiar

La familia ve en los últimos meses cómo se derrumba la empresa, hoy convertida en ‘banco tóxico’; la historia incluye un exilio tras terminar la dictadura en 1975, aunque retomaron el poder.
espirito santo  (Foto: Getty)
LISBOA (Reuters) -

La familia Espírito Santo, última dinastía de banqueros portuguesa fundada en el siglo XIX, ha visto derrumbarse la joya de su corona, el Banco Espírito Santo (BES), y convertirse finalmente en un vertedero de desechos tóxicos financieros.

El rescate del BES, anunciado el domingo por el Banco de Portugal, se produce tras la insolvencia y la presentación de concurso de acreedores de los tres principales holdings del grupo Espírito Santo, presente también en el sector de los seguros, el inmobiliario, el turismo y la salud en los cinco continentes.

El entramado de Espírito Santo

El grupo Espírito Santo reposa en una cascada de holdings con complejas ramificaciones en Luxemburgo, que controlan centenares de empresas.

El tenedor principal Espirito Santo International (ESI) fue el primero en presentar concurso de acreedores el 18 de julio cuando las irregularidades en las cuentas, desveladas a finales de mayo, hundieron al grupo en la tormenta.

Otros dos holdings siguieron sus pasos: Rioforte, al frente de las ramas no financieras del grupo, y Espirito Santo Financial Group (ESFG), primer accionista del BES.

El banco, la joya de la corona del grupo

Para salvar al Banco Espírito Santo, que el miércoles pasado anunció pérdidas semestrales récord de 3,570 millones de euros (mde), el Gobierno portugués y el Banco de Portugal anunciaron el domingo la creación de un nuevo banco, bautizado como Novo Banco.

El Estado y los bancos inyectarán 4,900 millones de euros en la nueva entidad, que recupera los activos sanos del BES, sus dos millones de clientes y el 20% del mercado portugués, y tendrá que elaborar un plan de reestructuración sólido.

Los accionistas del BES, entre ellos la familia Espírito Santo (20.1%) y el banco francés Crédit Agricole (14.6%) estarán apartados de Novo Banco y heredan activos tóxicos, entre ellos los títulos de la deuda del grupo Espírito Santo y BES Angola, agrupados en el denominado 'banco malo'.

La saga Espírito Santo

La historia de la dinastía Espírito Santo, última gran familia de banqueros portugueses, comenzó en 1869 con la creación de una oficina de cambio en Lisboa que se convertiría en el banco Espírito Santo.

En 1975, tras la caída de la dictadura, el banco fue nacionalizado. Varios miembros de la familia se exiliaron, en particular a Brasil, Suiza y Reino Unido, para reconstruir su imperio.

En 1991, el banco es de nuevo privatizado y reconquistado por la familia Espírito Santo, gracias sobre todo a una alianza con el Crédit Agricole que acabó en mayo pasado.

El antiguo patriarca del grupo Espírito Santo, Ricardo Salgado, que dirigía el BES desde hace 23 años, fue detenido y acusado el 24 de julio por un caso de lavado de dinero.

Liberado tras pagar una fianza de tres millones de euros, el antiguo patrón del BES fue apartado, el pasado 20 de junio, de la dirección del banco, arrastrado por una tempestad que ha acabado con un imperio de casi 150 años.

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