Cómo subir de puesto durante la recesión

Es posible recibir un ascenso, pero debes tener en cuenta que la crisis cambió las reglas del juego; las empresas temen realizar más movimientos de personal que los estrictamente necesarios.
jefe-empelado-trabajo-JI.jpg  (Foto: Jupiter Images)
Anne Fisher
NUEVA YORK -

Si has estado trabajando algún tiempo en el mismo lugar y crees que mereces un ascenso, tal vez no sepas cómo llegar a ese nivel o no estés seguro de cómo plantearle la situación a tu jefe, pero eso sí, debes hacerlo con mucho cuidado.

La premisa básica está en un libro del asesor ejecutivo Donald Asher que realmente debes leer: "Who Gets Promoted, Who Doesn't, and Why" (A quién ascienden, a quién no y por qué: 10 cosas que debes hacer si quieres tomar la delantera).

Asher escribió este libro porque en sus 20 años de estar asesorando y en cientos de entrevistas con los responsables de recursos humanos y con superestrellas corporativas que han sido ascendidas una y otra vez, llegó a la conclusión de que la mayoría de nosotros no entiende cómo es que las empresas toman la decisión de quién sube y quién no. 

"Uno de los grandes mitos es que puedes ‘ganarte' un ascenso", dijo Asher. "En realidad, tu desempeño pasado y presente deben ser excelentes, pero eso no es suficiente para que subas de puesto, porque a nadie le importa tanto lo que hayas hecho en el pasado como lo que puedas aportar en el futuro, lo que puede requerir de un conjunto de habilidades distintas. También hay que tomar en cuenta el costo relativo de ascenderte a ti comparado con traer a alguien de fuera", explicó Asher. "Si tus proyectos actuales van bien, eso es muy bueno, pero eso es sólo una de las muchas piezas de información que tus superiores verán cuando decidan quién pasa al siguiente nivel".

Tu desempeño tiene la misma importancia que "la percepción de la compañía sobre los beneficios que tiene dejarte en el puesto que estás, comparado con el riesgo de ascenderte".

Aquí hay una paradoja y lo único que ha hecho la recesión es complicarla aún más: debes ser estelar en tu trabajo actual para poder entrar al radar de un puesto más importante, pero si ya eres muy bueno en lo que haces, es más fácil y más seguro dejarte haciendo lo que estás haciendo en vez de aceptar que subas de puesto.

Si el siguiente nivel requiere aptitudes y experiencias que pueden encontrarse en algún otro lugar (y con tanta gente desempleada ahora, es muy común), es una decisión tentadora contratar a alguien más para llenar los huecos en la escalera laboral, y por eso hoy en día, cuando la eficiencia es clave, las compañías deben hacer sólo un cambio en su personal (una sola persona) en vez de dos (al ascenderte y al remplazar tu antiguo puesto).

Y aquí es donde todo se complica más: antes de que la economía se fuera para abajo, dice Asher, él solía dar consejos a la gente para que no se volvieran tan adeptos a sus trabajos como para volverse indispensables. "Si creaste toda una idea sobre tus capacidades personales en cada aspecto de lo que haces, el personal sólo te será fiel a ti, así como a los procesos que sólo tú sabes hacer, por lo que moverte de ese puesto podría ser perjudicial, así que las posibilidades de que te promuevan son bajas", dijo.

Ah, pero hoy en día también es poco probable que te despidan.

El nuevo reto que enfrentas es saber cómo volverte lo suficientemente indispensable para mantener tu trabajo pero no tanto como para que sólo se te visualice en el puesto en el que ya estás. 

Asher sugiere dos cosas, primero que nada, guarda en tu computadora un documento de "alardes" y cada vez que hagas algo bueno, como resolver un problema, recortar un gasto, mejorar un proceso, escríbelo ahí (y de preferencia protege ese documento con una contraseña).

"La gente tiende a no valorar u olvidar sus propios logros, así que mantén un buen registro de los tuyos", dijo. Las probabilidades indican que te llevarás una sorpresa de lo que eso revela con respecto a tus capacidades, cuando revises la lista en un mes o dos, y tal vez no lo aprecies por completo por ahora.

Y, ¿por qué es importante? Porque cuando te sientes con tu jefe a platicar sobre tus prospectos profesionales, no le vas a preguntar cómo le puedes hacer para que te asciendan: eso proyecta insatisfacción con tu puesto actual, y no es la sensación que le quieres transmitir por el momento.

"En esta economía, los empleadores tienen listas de los empleados insatisfechos y ansiosos, y no quieres estar en esa lista", dijo Asher. "Quieres ser un trabajador feliz y dedicado".

Lo que quieres preguntarle a tu jefe es algo como esto: ¿cómo puedo hacer más?, ¿qué más puedo hacer para ayudarlo a lograr sus objetivos? Con tu lista de alardes en mente (si no es que en tu mano) habla de las cosas que has hecho últimamente que incluyan las aptitudes que tu jefe esté buscando.

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"Preguntar ‘¿cómo puedo ayudar?' es una pregunta completamente diferente y mucho mejor aceptada que ‘¿cómo le hago para que me asciendan?'", dijo Asher.

Pero, ¿hacer más y cooperar más te hará conseguir el puesto que tanto quieres? Tal vez. "Si haces las cosas bien, una recesión como esta es terreno fértil para lograrlo", dijo. "Las empresas tienden a consolidar funciones, personal y presupuestos, así que si acumulas buenos logros, es una posibilidad para demostrar que puedes lidiar con mayores responsabilidades". Para cualquiera que aspire a un ascenso, esto nunca sobra.

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