La vivienda, ¿de mal en peor?

De la vivienda que ha financiado Infonavit entre 2006 y 2009, 26% está deshabitada, dice Yamashiro; el fenómeno es ocasionado por problemas de materiales, opina la experta en infraestructura.
Celina Yanashiro  (Foto: Patricia Aridjis)
Celina Yamashiro*
CIUDAD DE MÉXICO -

Sentada en una banca de un parque no pude evitar escuchar a dos derechohabientes del Infonavit que compartían el mismo desengaño: el crédito hipotecario que obtuvieron con un subsidio federal para comprar una vivienda económica no elevó su calidad de vida ni satisfizo sus necesidades.

Para estos trabajadores, entrar en el programa federal de subsidio a la vivienda económica ‘Ésta es tu casa’, que administra la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) desde principios de 2007, era la única opción para hacerse de un patrimonio cercano a 224,000 pesos.

Sin embargo, sus casas se ubican en zonas alejadas de la actividad productiva y comercial, además de que carecen de infraestructura y servicios urbanos adecuados, hecho que representa un alto costo para sus familias.

Un estudio de BBVA Bancomer revela que la vivienda económica subsidiada, obligada a incluir ‘ecotecnias’, como calentadores solares, es la que más atributos ha perdido entre 2007 y 2010, pues cuenta con menos espacio y una mayor proporción se vende sin cocina.

Además, su precio comercial creció más que en el resto de los segmentos (10% el primer trimestre de 2008 y 15% el segundo trimestre de 2010), sin que los constructores tengan mayores incentivos para mantener estándares de calidad en la construcción y en los acabados.

El programa tiene un peso importante en el mercado de la vivienda nacional, pues 13% del total de viviendas que coloca el Infonavit es de tipo económico. La Conavi cuenta este año con un presupuesto de 4,600 mdp en subsidios, de los cuales 3,000 mdp saldrán vía Infonavit.

Poco sirve que el gobierno opere cuatro programas de subsidios a la vivienda económica, que redujeron la necesidad de vivienda nueva, si nadie quiere vivir en ciudades dormitorio. Además, aumentó la demanda de subsidios para remodelaciones y reconstrucciones.

De acuerdo con el Infonavit, cerca de 20% de la población derechohabiente con necesidad de vivienda cuenta con un crédito. En contraste, 26% de la vivienda que ha financiado el instituto entre 2006 y 2009 está deshabitada debido a problemas de materiales y servicios. Hay que agregar que la mitad de este porcentaje presenta condiciones de deterioro.

Esto indica que la política de subsidios no ha sido eficiente ni suficiente, pues solamente identifica al beneficiario por su ingreso, pero no se centra en las características físicas de la vivienda y su entorno, ante la falta de indicadores paramétricos que den esta información.

De ahí la urgencia de crear dichos indicadores a través del Registro Único de Vivienda, que obliga a los constructores a registrar las características del proyecto. Esto podría ser complementado con los indicadores del Infonavit que evalúan la calidad de las viviendas y de vida de los usuarios.

Sólo así se comenzaría a cumplir el objetivo gubernamental de ofertar vivienda digna a la población de bajos ingresos. Como dice el dicho: “Nadie quiere salir de Guatemala para entrar a Guatepeor”.

*Desde 1997 cubre los sectores de infraestructura y transporte en diferentes medios de comunicación.

** Las opiniones son responsabilidad del autor.

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