10 jóvenes promesas de la arquitectura

Arquitectos de sus propios destinos, encuentran el valor del sacrificio para alcanzar sus metas chihuahuenses, poblanos, jaliscienses, queretanos y capitalinos irrumpen en la marquesina de Ob
10 promesas de la arquitectura mexicana exponen sus propues

FOTOGALERÍA 10 PROMESAS

La arquitectura es una de las siete Bellas Artes, aunque a veces se olvide en un mundo donde ya no queda casi tiempo para dedicarse a detallar proyectos y obras y donde, en forma histórica, han abundado los pseudoartistas, los pseudoarquitectos.
¿Cómo?, entonces ¿el arquitecto es o debe ser realmente un artista? Por definición, la respuesta es SÍ.

Por lo mismo, se ha acusado al gremio de ser poco cuidadoso con los dineros en la persecución de sus sueños que, a la postre convertidos en obras, son apreciados y agradecidos por las generaciones que les siguen.

En el camino, casi ineludible, aquella vanidad contra la que luchó el Cyrano en sus últimas horas, acecha en la profesión del arquitecto más que en otras de la mano del éxito. No obstante detrás de cada profesional, aguarda un individuo capaz de las proezas más extraordinarias y a su vez de los actos más comunes.

Todo entusiasmo, la prometedora selección de este año ya se halla inserta en el mundo de los concursos, los proyectos y las construcciones para los que se prepararon en sus universidades, donde también se enseñaron a trasnochar entre restiradores, computadoras y talleres de maquetas.

En las páginas siguientes podemos ver las ideas de estos emprendedores, su compromiso con el gremio y su aproximación al mundo. Sinceros, nos cuentan aspectos que comúnmente acallaría la vanidad, y en cambio prefieren enfrentar nuestros cuestionamientos y mostrar sus ideas con determinación.

Sólo en ciertas escalas el 10 es un número “perfecto”. Aquí es relativo. Estamos seguros que esta cantidad resulta insuficiente al reunir a los talentos que, si bien no incontables, podrían llenar nuestra revista durante muchos meses. También resulta corta para calificarlos al encontrar sus promedios escolares. No obstante, sabemos que la selección es certera, justa y que marca la exposición pública de su obra y pensamientos en la franquicia “10 promesas”. Es por ello que el número presente se convierte en testigo presencial en esta etapa de sus trayectorias.

Esperamos estar permanentemente tras la pista de ellos y volverlos a encontrar todas las veces que sea posible en las páginas de nuestra revista. Quizá cuando Obras celebre 50 años de existencia, estas promesas habrán pasado a su solidificación y probablemente a la consagración. Vale decir que todos los grandes fueron jóvenes también y empezaron por el principio.

¿Obras los condena al éxito? ¿Los orilla a la cúspide? Esto dependerá de ellos y de lo que les depare la vida de aquí en delante. Pero algo sí esperamos, que sean exponentes sobresalientes y continúen brillando con la alegría con la que abrazaron desde el principio esta invitación. Aprovechamos, pues, para hacerles otra: permanezcan e inspiren a los que están por venir. Comenzamos…

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