El cuartel de Wal-Mart al descubierto

Desde su base misma y en la actitud es ejemplar como organismo ambientalmente responsable.
Punto neurálgico del edificio, la escalera helicoidal compen
Armando Carranco

Un símbolo siempre demanda su contrapeso natural. La pirámide opuesta al cilindro; la esfera al cubo. En Naucalpan se levanta una cúpula geodésica; en Ciudad de México, un hexaedro de franjas horizontales. La primera, es el conocido Toreo de Cuatro Caminos, icono del municipio mexiquense; el segundo, el Nuevo Edificio Toreo Integra (NET), cuartel de Wal-Mart México. Entre ellos median 300 metros y una frontera sólo adivinable por letreros de bienvenida y buen viaje.

En equilibrio con su cercano vecino, el rectilíneo corporativo ha adoptado las curvas en más de una ocasión y corresponde a la blancura de “la bola”. Ambas son las únicas edificaciones que atraen la mirada, no por buscar una distracción mientras se transita en el Boulevard Manuel Ávila Camacho, sino por su especial plástica.

Pero la volumetría por sí misma es incapaz de explicar la singularidad de estas oficinas que tienen una afinidad directa con la filosofía vanguardista de la compañía transnacional: “Las inversiones estratégicas, la reducción de costos y la eficiencia en la operación, son la base de la sustentabilidad”, afirma convencido Antonio Ocaranza, director de Comunicación Corporativa de Wal-Mart México, en entrevista para Obras. “Un modelo eficaz de suministro de mercancías donde eliminas recorridos innecesarios o reduces unidades de transporte es tan sustentable como disminuir el número de unidades de refrigeración para el sistema de aire condicionado de una tienda o de este edificio. Al final los costos que reduces benefician a todo mundo”.

Sostener la palabra
Efectivamente, la compañía trazó el objetivo de ser un modelo de sustentabilidad no sólo en lo que toca a las instalaciones de su nuevo edificio, sino en toda una serie de actitudes que acompañaron el proceso de obra y actualmente se han puesto en práctica entre sus asociados. Un claro ejemplo lo es el impacto que tiene la afluencia de empleados y visitantes al nuevo complejo ubicado en el conflictivo límite entre las dos entidades. Con horarios escalonados de entrada y salida para reducir en lo posible la carga de tráfico de aproximadamente 1,800 empleados —anteriormente dispersos en varias oficinas—, y “contrariamente a lo que podría pensarse, ahora que están todos concentrados no se ha visto un aumento significativo en la intensidad del tráfico vehicular de esta zona por nuestra causa”, apunta Ocaranza.

Ubicado dentro del enorme conjunto denominado Combo Toreo —primer centro en su tipo cuya fase inicial se remonta a 1962— los accesos al edificio, tanto vehiculares como peatonales, son por dentro del mismo complejo que, a su vez, cuenta con accesos y salidas distribuidos en el Periférico Norte y las calles de Rodolfo Gaona y Antonio Velázquez Martínez. La accesibilidad en transporte público es cómoda por su cercanía a la estación del Metro Cuatro Caminos, uno de los más importantes nodos de transporte del norte de la Ciudad de México, que incluye a la propia estación y a un número importante de rutas de conexión.

Predicar con el ejemplo
Con sus 12 niveles, cimentados sobre pilotes, la nueva sede corporativa cuenta con más de 63,000 m2 construidos que se desplantan en una huella de 5,445 m2. Edificado en un periodo de 17 intensos meses, desde un principio se planteó que el proceso de obra fuera también un referente específico de sustentabilidad.

Las medidas tomadas incluyen un alto volumen de reciclaje de materiales y desperdicios generados en obra que tendrían un destino controlado y transparente, lo que comúnmente no sucede con el producto de demolición que muchas de las veces termina en tiraderos clandestinos. Para esta labor fue contratada la empresa Concretos Reciclados, la cual recicló basura, residuos peligrosos, grasas, etc. Los sólidos procesados que provinieron de la plancha de estacionamiento que existía fueron: concreto simple, concreto armado, materiales cerámicos y carpeta asfáltica fresada. Posteriormente se entregaron a Wal-Mart constancias por escrito del destino de cada lote de reciclaje donde se especificaba el uso final que estos tuvieron; otra empresa tuvo por encargo manejar los desperdicios metálicos.

Uno de los procesos más interesantes fue la recuperación del plástico de botellas de refresco que consumieron los trabajadores durante casi un año y medio de obra. Al concluir su jornada, cada uno tenía que arrojar al menos dos botellas vacías de refresco en contenedores especiales. “Todos sabemos que los trabajadores toman su gasolina del carbohidrato para poder rendir. El consumo de refresco en una obra es de una magnitud que no lo puedes creer. Por ello acudimos a otra empresa especializada en reciclaje de PET”.

En esta obra reciclaron de todo: guantes de carnaza, solventes, diesel y casi todo el producto de excavación, consiguiendo que los desperdicios finales fueran mínimos. Incluso el mobiliario en estado funcional fue transportado desde los centros desocupados y colocado en las nuevas oficinas, extendiendo su vida útil y evitando nuevas adquisiciones. También se estableció una estación de residuos peligrosos para disminuir los riesgos asociados al manejo, traslado, consumo y disposición de sobrantes contaminados.

Como en los otros casos, una empresa especializada dio razón de su destino. En lo que toca al control de seguridad e higiene, la empresa supervisora vigiló que cada subcontratista tuviera y respetara los reglamentos vigentes en este rubro. El resultado fue que no hubo ningún deceso ni accidente incapacitante durante toda la obra.

Tintes naturales
El NET contempla en su programa siete niveles de estacionamiento (tres subterráneos y cuatro superficiales); planta baja con motor lobby y recepción; tres pisos de oficinas y un último nivel que integra un comedor-cafetería, sucursales internas de El Portón y comida rápida, y un roof-garden, así como cuartos de máquinas y subestación eléctrica.

Las áreas de oficinas están configuradas en una planta libre con el objeto de tener la mayor flexibilidad posible en la ocupación y transformación de los espacios. El piso falso instalado ayuda en este cometido dejando salidas eléctricas, de voz y datos con la posibilidad de conectarse a los zoclos de los muebles modulares y permitir cualquier cambio sin mayores contratiempos. Como acabado se seleccionó alfombra modular de Milliken del tipo Tac Tile, que es una innovación donde no se usa adhesivo con emisiones de VOC (compuestos orgánicos volátiles) ni otro tipo de solvente para fijarla.

Aunque las plantas tipo tienen más de 5,000 m2, no se percibe tan grande el espacio debido a la monumental escalera helicoidal ubicada al centro que se convierte en un punto focal, así como la ubicación de algunos núcleos de servicios en las zonas centrales.
Especial atención merece el complejo diseño de la escalera, resuelta a base de placa de acero en cantilever y empotrada a muros curvos de concreto blanco aparente.

La selección de acabados privilegió los materiales aparentes para evitar el mantenimiento excesivo, y especialmente el uso de pinturas. Así, encontramos mármoles, vidrio, concreto aparente y escasos muros de tablero de yeso. El proyecto se retroalimentó con la combinación y complementación de diversos reglamentos, códigos y estatutos, entre los que se incluyen el Reglamento de Construcciones para el DF, los propios requerimientos de operación de Wal-Mart, códigos estadounidenses como el de la NFPA para sistemas contra incendio y seguridad integral, etc., por lo que se puede decir que el proyecto estuvo “sobrado” en sus condiciones de habitabilidad, accesibilidad, seguridad y operación.

Ahorrar es mejorar
El tema de la iluminación y el confort térmico, fundamental en cualquier proyecto sustentable, fue uno de los más cuidados. El tratamiento de fachadas como resultado del programa de cuidado ambiental incluyó especificar cristal Duovent con película de filtro solar, protegido por los parteluces precolados que se adosaron en las fachadas. El resultado fue una importante disminución en la carga térmica que redundó en la instalación de equipos de aire acondicionado de menor capacidad.

La iluminación natural fue optimizada al máximo asistida por el enorme domo central con película de baja emisividad que baña en forma cenital buena parte de los tres niveles de oficinas. La casi total ausencia de muros y privados perimetrales también permite el paso de luz diurna por las ventanas hasta las zonas más alejadas de fachada. La iluminación artificial fue resuelta casi en su totalidad con lámparas fluorescentes ahorradoras T-5 con difusores de aluminio de alta eficiencia de reflexión. En estacionamientos se colocaron las mismas lámparas, pero sin difusor.

Casi todo el sistema de iluminación de baños y oficinas se enciende con sensores de presencia. Para eficientar aún más los consumos, pueden verse LED azules en los marcapasos de la magna escalera, motor lobby y estacionamientos.

El ahorro de agua también fue un importante factor de diseño. En los núcleos sanitarios se encuentran lavamanos con sensor, mingitorios sin agua a base de membranas que evitan escape de olores, y escusados que funcionan con agua tratada, proveniente de la enorme cisterna ubicada en el último sótano. Dicha cisterna se compone de cuatro celdas: dos de agua potable de la red municipal, una de reciclaje de agua de lluvia a base de un proceso de potabilización por ósmosis inversa para lavamanos, y una última de agua tratada para riego e inodoros. Por otra parte, los sensores de presencia también accionan las cajas de volumen variable de aire acondicionado para optimizar la temperatura interior sólo en espacios utilizados.

En cuanto al sistema contra incendio, bajo normatividad propia de Wal-Mart, fueron instaladas una bomba eléctrica para uso normal y otra de combustión interna para casos de emergencia. Por otra parte, la utilización de la azotea como área jardinada para esparcimiento y comedor abierto tiene como propósito reducir el efecto de ‘isla de calor’ al absorber una gran parte de la radiación solar. Para formar la terraza del comedor se colocó un tablado de Trex, que es un material fabricado a base de madera natural mezclada con PET y un plástico reciclado llamado Playo que es obtenido del desecho de las tarimas de entrega de mercancía que utiliza Wal-Mart.

En este nivel también se ubican tres torres de enfriamiento de agua para evitar el uso de refrigerantes que emitan clorofluorocarbonos. Su fisonomía percibida desde la calle genera un interesante juego geométrico en armonía con los altos cilindros gemelos que abrazan las rampas vehiculares helicoidales.

Aporte al medio urbano
El entorno donde se ubica el NET es dimensionado por los habitantes de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México como conflictivo, de intenso tráfico vehicular, trasporte público desordenado y anuncios espectaculares monumentales que generan un fuerte ruido visual. Sin embargo, contrariamente a lo que se percibe desde el nivel de banqueta, la zona cuenta con importantes áreas verdes, sobre todo en el lado poniente del Periférico. Desde el último nivel, es posible apreciar este insospechado paisaje oculto a la vista de la mayoría: el pequeño bosque que se guarda tras muros del Campo Militar No. 1 y el Centro Deportivo Israelita.

Así, se buscó potencializar estas vistas ubicando los niveles de oficina en lo más alto y al mismo tiempo, con su fachada de viseras precoladas se propone participar en el aspecto urbano como un edifico que ponga un poco de orden visual en el anodino entorno, de una manera discreta. Volumétricamente, el remate en lo alto con la velaria en tres secciones, así como el coronamiento formado por un semicírculo y los dos grandes elementos verticales que asemejan un monumental marco enfatizan su calidad de hito urbano.

La obra no termina aquí. La presencia del NET impulsó mejoras significativas en el complejo que derivan en remozamientos de áreas exteriores. Pero hay otras obras más humanas. En cada nivel hay centros de acopio para que los empleados continúen la política de reciclaje depositando sus botellas de agua y refresco vacías. En los puntos de concentración, mamparas ex profeso exhiben constantes recordatorios que promueven la unión y la identificación entre los asociados y su empresa. Como apuntaría una de las más arraigadas frases de esta corporación: Trabajamos juntos; ése es el secreto.

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