En La Silla con el maestro: Tadao Ando

El arquitecto japonés vino a Nuevo León a hacer lo que sabe: arquitectura de vanguardia.
â??No haré derrochesâ?, dijo al referirse al proyecto. (Jua
Marcos G. Betanzos Correa

Tadao Ando voltea a las cámaras; las mira fijamente por segundos y complace a los feroces fotógrafos que sin cesar le gritan: “¡Tadeo, aquí Tadeo!”. La vocal equivocada no parece molestarle, responde con sonrisas gentiles y afirma: “Ando”. Después de todo, la ciudad también le es desconocida; le cuesta trabajo mencionarla cuando lo intenta y afirma que no ubicaba en el mapa el territorio donde construirá su primera obra en Latinoamérica.

El reconocido arquitecto japonés fue elegido por la Universidad de Monterrey (UDEM) para proyectar el Centro Roberto Garza Sada de Arquitectura, Arte y Diseño, un espacio que estará destinado a impartir cátedra a estudiantes de las materias creativas y técnicas de seis carreras diferentes.

De entre varias opciones para diseñar este recinto —que iban de los arquitectos nacionales a los extranjeros—, en conjunto, directores de carrera y la Facultad de Arquitectura de la UDEM, coincidieron en que su mejor alternativa la representaba el maestro Ando por su experiencia y la influencia que dejaría en la obra más emblemática de esta institución. “Fue un acierto. Cuando lo visitaron en Japón, su interés radicaba en que nunca antes había realizado un proyecto como éste y ahora sabemos que su compromiso es total por darle seguimiento a una obra que le abre las puertas en América Latina”, expresa el doctor Francisco Javier Azcúnaga Guerra, rector de la UDEM.

Un round
No le fue fácil llegar a donde hoy se encuentra: una presencia absoluta a nivel mundial gestando iconos y transformando ciudades sin importar su escala, e impartiendo cátedra en las universidades más prestigiadas de arquitectura, en medio de conferencias internacionales. Viajero y audaz, reconoce que los golpes que de joven aprendió en el boxeo fueron más sutiles que los que le ha regalado el mundo de la arquitectura, ámbito del cual aspiró a formar parte desde sus dieciocho años, pero su “cabeza dura y los pocos recursos familiares” lo obligaron a olvidarse de estudios académicos formales.

El ganador del Pritzker en 1995, aún recuerda cuando le comentó a su madre: “Quiero ser arquitecto”. Sin más, ella respondió: “Si quieres serlo, hazlo”. Entonces comenzó su formación autodidacta, para en 1970 establecer en Osaka la firma Tadao Ando Architect & Associates, bajo la cual inició su labor remodelando y construyendo pequeñas casas que acusaban peculiaridades muy contrastantes en su momento, como el uso de una geometría llevada al límite a través del concreto.

Casi cuatro décadas después está en la capital regiomontana. Da, junto con el Rector, una breve rueda de prensa y se dirige presurosamente a colocar la primera piedra del Centro Roberto Garza Sada. Junto a él, la comitiva gubernamental e institucional posa para la foto del recuerdo mientras mantiene su sonrisa y un perfil bajo. Está listo para su ponencia y las preguntas obligadas; desde su esquina da un último sorbo de agua y comienza el bombardeo.

Ha venido a Monterrey para hacer una obra singular, una tipología poco explorada. ¿Ésta fue la principal razón de que aceptara la encomienda?
Bueno, hay muchas cosas. Aunque no he hecho nada como esto en mi carrera, a mí me gustan los retos. Para esta obra
lo único en lo que pensé fue en un espacio donde los estudiantes se concentren en sus estudios y al mismo tiempo se convierta en un espacio creativo, de ahí el nombre de Puerta de la Creación. Me siento agra-decido de la oportunidad que me dan en esta ciudad; el compromiso que tengo es muy grande pero aún con dificultades sé que vamos a lograrlo.

(No es para menos, la inversión oscila los 35 millones de dólares, y los 9,000 m2 que se espera sean finalizados en 2011, serán un motor importante con el que además la UDEM modificará sus métodos de enseñanza en las carreras de diseño para posicionarse como una de las mejores en el continente.)

¿Cuáles serán las principales características de este edificio?
No haré derroches. Usaré concreto y cristal porque considero que son los materiales adecuados y representativos de esta época. La luz natural acompañada de ambientes serenos configurará cada espacio de esta obra.

¿Hay algún nuevo proyecto en México?
Sí. Afortunadamente con esta visita me han solicitado que realice el proyecto residencial de una familia de Monterrey. Lo cual me hace sentir muy afortunado. No habrá muchas variantes, es posible que la geometría de mis proyectos sea un reflejo de la carencia de estudios rigurosos, pero exalta que al igual que las obras de Barragán, no hace falta darse lujos innecesarios sino más bien valorar la presencia de la luz, de las sombras y de los materiales”.

Sabor a triunfo: el uno-dos
Todo está listo para su conferencia magistral. Ya sentado en pleno auditorio vuelve a agradecer y se presenta nuevamente como Ando. Hace un recuento de su carrera y conforme pasan los minutos intenta mantenerse cordial con su intérprete a quien cada vez le confía menos sus palabras. Sus miradas, risas nerviosas y una especie de gruñido solidario pero constante se lo indican.
Ahí declara que una de sus mejores mascotas —un perro— se llamaba Kenzo Tange y algunas veces lo llamó Le Corbusier. Para él casualidades como éstas lo han llevado a construir alrededor del mundo y conocer a personas que lo han sorprendido, como el cantante Bono, de U2, a quien actualmente le diseña su residencia y con quien colabora para rescatar 88 hectáreas en la bahía de Tokio, dentro del proyecto Bosque Oceánico. Cuando menciona esto, su jocosidad emerge y enfatiza que vivimos en condiciones críticas por el calentamiento global o la alta densidad poblacional; sin embargo, puede visualizar la solución: “La sabiduría de los humanos y los jóvenes”.

Un fuerte aplauso con todos los asistentes de pie corona cada una de las anécdotas compartidas.

El día no ha terminado. Afuera ya comienza a formarse un grupo importante de estudiantes y arquitectos en espera de su rúbrica. A pesar de que han designado un espacio privado para que el maestro firme sólo algunos libros, él se niega a concluir aunque está cansado. Pregunta por aquellos que esperan en el vestíbulo y solicita ir a firmarles. Así lo hace y “la agenda” entra en caos; su equipo está un poco nervioso. El maestro ha hablado.

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