Justicia llave en mano en Veracruz

El edificio gubernamental más importante de Veracruz en la última década es símbolo de la capit
El conjunto está inserto en una zona en evidente crecimiento
Marcos G. Betanzos Correa

“Un estado sólo puede proclamarse democrático si es justo. Puede alentar y garantizar el desarrollo económico, político y social sólo si es eficaz en el resguardo de los bienes jurídicos tutelados por el derecho”, declaraba el gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, al inaugurar el nuevo Palacio de Justicia Federal, en la capital veracruzana.

La génesis de este conjunto, circunscrito al recién creado Centro Auxiliar de la Cuarta Región de la Judicatura Federal, con sede en Xalapa, reside en el artículo 17 de nuestra propia Constitución, al defender la cercanía, eficacia y brevedad de la justicia ante los ciudadanos.

Se necesita un recinto
El Consejo de la Judicatura Federal, apoyado en informes de la Dirección General de Estadística y Planeación Judicial, reconoce que debido al crecimiento poblacional, el desarrollo del país y nuevos ordenamientos legales, es necesario contar con órganos jurisdiccionales suficientes para acelerar el dictado de resoluciones. Traducido al ámbito constructivo, las ciudades judiciales deben producir espacios para hacer frente a este llamado.

Por ello, en 2006 el Consejo solicitó la ejecución del Palacio de Justicia Federal en la capital veracruzana, cuyo proyecto arquitectónico corrió a cargo del despacho Arquinteg, también autor del Palacio de Justicia de Guanajuato. La misión era concretar una sede digna que permitiera el óptimo desempeño de los servidores públicos vinculados al Poder Judicial de la Federación y que facilitara a los ciudadanos sus gestiones. Pero no sólo eso: existía la necesidad de reducir de forma expedita los enormes gastos anuales por concepto de arrendamiento de inmuebles y transporte de funcionarios.

Así, se lanzaría una licitación pública para su construcción bajo la modalidad “llave en mano”, mediante contrato a precio alzado y tiempo determinado. El cliente consideró que la propuesta de la constructora tapatía Obras y Desarrollos Especializados, SA de CV (ODESA) —encabezada por el ingeniero Jorge López Güitrón—, estaba avalada por la ejecución, cumplimiento y experiencia de más de cinco décadas, así como su previa participación en el Palacio de Justicia Federal con sede en Toluca, Estado de México, en 2001. Los fallos del órgano judicial en materia de obras son inapelables y obedecen a criterios autodeterminados, por lo que no obstante haber obtenido un segundo lugar por la estimación presentada, ODESA recibió la encomienda de materializar el proyecto.

El predio de poco más de 12,000 m2 se localiza en medio de una colina justo en el Boulevard de las Culturas Veracruzanas, donde en fechas recientes se han edificado o están en proceso de construcción varios inmuebles de buena hechura arquitectónica, la mayoría dedicados a equipamiento y servicios. Entre ellos se encuentran la Universidad Anáhuac, la Escuela de Música, el Instituto Tecnológico y el Parque Natural.

En la loma
Aunque inicialmente denominado como Palacio, el ahora Edificio de los Tribunales de Justicia de Xalapa es el nuevo referente de la creciente ciudad. De acuerdo con sus creadores, el recinto privilegia y antepone las necesidades del usuario a través de una arquitectura sólida y sin caprichos, pero con un carácter contundentemente público.

La percepción de sus masas ocres es a la vez imponente y tranquilizante. Su modulación habla de orden, de coherencia, de razón. La plaza es un ágora integradora; sus escalinatas un elemento de amplitud funcional, y sus andadores a cubierto una respuesta directa al caprichoso clima de Xalapa (en náhuatl, en el agua del arenal), donde las lluvias, el granizo y la bruma son cotidianos dos terceras partes del año.

El ingeniero Alejandro López Obregón, director general de ODESA, recuerda que su participación en la obra inició con la obligada visita al terreno y una investigación exhaustiva sobre proveedores o subcontratistas para obtener cotizaciones adecuadas y lograr la adjudicación del contrato. “No fue fácil, las expectativas del cliente son siempre las mismas: que la obra cumpla estrictamente con las fechas de término y calidad. Afortunadamente éstas son desde siempre también nuestras expectativas”.

Sin embargo, a diferencia de la sede mexiquense, la situación estratigráfica del terreno sería totalmente distinta. La pendiente provocaba un desnivel máximo de 27 metros por lo que fue necesario, de principio, remover 65,000 m3 de tierra y material rocoso para comenzar a obtener los niveles de desplante dentro de una superficie homogénea. El 20 de marzo de 2007, a poco más de dos meses de haber iniciado la conformación del terreno, todo estaba listo para proseguir con los trabajos de cimentación.

Números mágicos
El sembrado de Arquinteg coloca los accesos, tanto peatonal como vehicular, sobre el Boulevard y únicamente un acceso de servicio por la calle posterior para el cuarto de máquinas. A la plaza elevada se accede a través de sus diversas escalinatas y una rampa con descansos a cada 10 metros para personas con capacidades diferentes. Ahí mismo se ramifican los diversos andadores que permiten una lógica interconexión entre edificios. El proyecto está básicamente integrado por tres volúmenes independientes resueltos cada uno en una planta de ángulos obtusos, forma resultante de la intersección de dos rectángulos a 45 grados, asemejando bumeranes. Cubos adicionados en los extremos alojan las escaleras de emergencia. Estos cuerpos flanquean la plaza, bajo la cual existen dos niveles de estacionamiento y locales de servicio. Los edificios reciben por nombre una literal. Así, el edificio A —situado al poniente— aloja las oficinas del Tribunal Colegiado; el B —al oriente— alberga al Juzgado de Distrito, y finalmente el letra C —hacia el sur— contiene el estacionamiento y los servicios generales.

Fuerte por decreto
En este aspecto, el ingeniero López Güitrón acota que la Judicatura Federal y su órgano regulador, la Dirección General de Inmuebles y Mantenimiento —la cual verifica ahora mismo la construcción de palacios federales en Guanajuato y Acapulco, entre otros— son sumamente minuciosos en el cumplimiento de las normas de seguridad, de tal modo que el sistema estructural se resolvió con plantas que resultaran simétricas respecto a su eje de rigideces y resistencias para resolverse como marcos rígidos tridimensionales con un sistema de piso de losacero. La cimentación de las torres se resolvería por medio de zapatas corridas con trabe de liga perpendiculares a éstas o pilotes de punta desplantados a diferentes niveles con una retícula de trabes de cimentación, según lo recomendara el estudio de mecánica de suelos realizado por la empresa INGGEOTEC. Con estas consideraciones como antecedentes, el análisis y diseño sísmico se efectuó con ayuda de los programas STAAD y ECOgc, obteniendo el cálculo de excentricidades y fuerzas sísmicas.

Si bien el sistema constructivo no representaba un desafío por sí mismo, la combinación de diversas circunstancias terminó modificando lo planeado y afectando el montaje de las fachadas prefabricadas suministradas desde Ciudad de México por PRETECSA.

En entrevista para Obras, los constructores narran que las dificultades fueron diversas debido a las condiciones climatológicas y al desvío necesario de un arroyo existente que cruzaba prácticamente toda la propiedad. “Nos costó mucho trabajo iniciar el montaje de la estructura y posteriormente la colocación de los prefabricados ya que las condiciones del terreno no favorecían el ingreso de grúas o camiones pesados; además sólo teníamos acceso por el lado norte del predio con un espacio de maniobra sumamente reducido. Esto nos obligó a realizar programas de ejecución muy precisos para no entorpecer ninguna otra actividad”.

Una complicación adicional fue impuesta por las persistentes lluvias que obligarían a modificar el sistema de conexión entre elementos de acero ya que era casi imposible hacerlo con soldadura. En definitiva la mejor opción fue utilizar tornillos de alta resistencia para lograr el objetivo con resultados satisfactorios.

En buenas manos
Con la ventaja de ser una obra adjudicada integralmente, pudo garantizarse que cada fase mantuviera la ejecución adecuada. Nunca hubo retrasos. De hecho, el cliente liberó más del 50% de anticipo para agilizar la construcción, favoreciendo un avance continuo en cada partida ya que previamente aseguraron suministros otorgando, de igual forma, anticipos suficientes a contratistas para que cumplieran los compromisos pactados. Instalaciones eléctricas, hidráulicas, sanitarias, voz y datos, sistema contra incendio, elevadores y aire acondicionado, fueron previamente adjudicados.

Durante la construcción no se modificó en lo absoluto el proyecto de Sergio Mejía y Pedro Román Oseguera, que resuelve un partido arquitectónico abierto a posibles modificaciones según la estructura orgánica de las dependencias residentes. La solemnidad de los edificios no resta nada a su calidad habitable. Acorde a la función de cada espacio, los pisos van desde el cemento pulido hasta el mármol blanco Durango.

Los muros fueron terminados con aplanados finos y azulejo, así como pastas texturizadas, y la ventanería fue colocada en aluminio electro pintado blanco y cristal de 6 mm Tintex verde. Todos los módulos de fachada son fijos por lo que la climatización y ventilación es artificial en su totalidad. Por su parte, los mostradores de atención al público fueron forrados con plástico laminado de Ralph Wilson color Dove Gray.

En el renglón de la seguridad, debido a la naturaleza esencial del complejo, fue instalado un sistema de circuito cerrado de televisión para monitoreo de accesos y perímetro. En cuanto a instalaciones, el Palacio incluye una planta de tratamiento de aguas residuales Bionautilus para alimentar los sistemas de riego y sanitarios, misma que optimizará el 25% del volumen de agua requerido para su operación.

Meta alcanzada
Para un constructor consolidado no deja de ser gratificante el buen término de una encomienda sin importar su escala. Para ODESA es un reconocimiento más que se suma a su amplia lista; la diferencia es que en esta ocasión es el mismo cliente quien vuelve a reconocer el trabajo realizado.

Al entregar la obra y ser evaluada por el Consejo de la Judicatura, entre todas las realizadas a nivel nacional en el mismo periodo, ésta fue la que obtuvo el primer lugar por tiempo y calidad de ejecución. Lo mismo reconoce la empresa SIFRA y Asociados, encargada de la supervisión externa, quien comentó a Obras que en más de 200 construcciones que les ha tocado supervisar a lo largo de 20 años, sólo dos empresas han cumplido estrictamente en el tiempo contratado: ODESA es una de ellas.

Durante la inauguración del Palacio el mes de mayo, en palabras expresadas por Guillermo Ortiz Mayagoitia, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, “el Consejo de la Judicatura ha decidido transformar a Xalapa en un importante centro auxiliar de apoyo a la justicia”.

Hoy, el recinto está en pie, listo y funcionando con toda su capacidad jerárquica y las garantías materiales que procuran los fundamentos legítimos para todos los mexicanos.

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