Más rápido, más alto, más fuerte

El deporte nacional cuenta con un nuevo aliado, el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos
A diario 450 jóvenes entrenan en las instalaciones del CNAR
Karina Galarza Vásque

Anthony Castro Delgado es un apasionado del karate. Oriundo de Morelia, Michoacán, a sus once años se vio en la necesidad de cambiar su residencia a la Ciudad de México para ingresar a las filas del Centro Nacional de Desarrollo de Talentos y Alto Rendimiento (CNAR). Su esfuerzo y pasión por las artes marciales lo hicieron acreedor a una distinción auspiciada por la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE).

Si bien ello representa estar alejado de sus seres queridos, el chico comenta con orgullo: “Asistir al CNAR representa una gran oportunidad que difícilmente podría repetirse, así que lo mejor es aprovecharla. Extrañaré mucho a mi familia, pero también es necesario hacer algo para mejorar nuestra formación”. Anthony es uno de los 450 jóvenes que ahora entrena diariamente en este centro.

El CNAR surge a iniciativa del profesor Nelson Vargas Basáñez, quien  pendiente de la necesidad de apoyar el desarrollo deportivo de México e inspirado en un modelo español, concibió la idea de crear un complejo que incluyera en un solo predio instalaciones deportivas de alto nivel, escuelas y vivienda. Todo ello con la ?nalidad de brindar a los atletas del país, tanto en desarrollo como consolidados, todos los recursos para que continúen su entrenamiento, hospedaje permanente e instalaciones académicas para que no descuiden sus estudios.

La propuesta de Vargas Basáñez —ex director de la CONADE— fue aprobada por el entonces presidente Vicente Fox Quesada, quien encomendó la obra al Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE), y estuvo a cargo del arquitecto Emilio Antonio Mateo Galguera, quien se desempeña como gerente de Proyectos del Comité.

La obra se desarrolló en los terrenos que ocupa la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca —con una super?cie de 1,507,907.10 m2—, en la Delegación Iztacalco del Distrito Federal. El CNAR se erige en una extensión equivalente al 11% de la super?cie de la Ciudad Deportiva, en la calle de Añil (Eje 3 Sur).

Este predio, perteneciente a la CONADE, colinda al norte con el Autódromo Hermanos Rodríguez y al noroeste con la Ciudad Deportiva. Se encuentra muy cerca del Centro Paralímpico Mexicano, de la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos, Confederación Deportiva Mexicana y de la Escuela Superior de Educación Física.

El funcionario del CAPFCE trabajó en colaboración con el profesor Vargas Basáñez y su equipo para definir los detalles del CNAR. Su construcción inició en octubre de 2005, concluyó en noviembre de 2006 y desde enero del presente año inició sus operaciones.

Concepto vanguardista
¿Qué hace a las instalaciones del CNAR únicas en su tipo a nivel nacional? Eduardo Sánchez Urrutia, subdirector general del Deporte de la CONADE, responde que, en primer lugar, la conjunción de áreas deportivas, educativas, recreativas y de hospedaje. A lo que se suma la construcción adecuada de cada uno de los espacios, la calidad en acabados y la comodidad que brinda a los usuarios.

Si bien en México se habían construido centros deportivos, sólo hasta ahora se ha logrado contar con un complejo de 23 edi?cios, el cual, a decir de Sánchez Urrutia, no sólo es único en México sino en toda América.

La mayor parte de las instalaciones se ubicaron en áreas cerradas; tal es el caso de la alberca olímpica y la fosa de clavados, el gimnasio de usos múltiples, el pabellón de combates, el de gimnasia olímpica, el velódromo, el gimnasio de acondicionamiento físico, las oficinas administrativas, el área de Medicina del Deporte, así como oficinas y bodegas correspondientes a las zonas de atletismo y tiro al blanco.

Se decidió que la mayoría de los espacios fueran cerrados para que los deportistas tengan menor exposición a la contaminación ambiental, con excepción de la zona de tiro al blanco y la pista de atletismo, comenta el arquitecto Emilio Antonio Mateo Galguera. Se manejó un diseño a base de muros de cristal templado para proporcionar a los usuarios una vista agradable, aprovechar la luz natural y evitar que se perciba una sensación de encierro.

Los servicios complementarios se componen de una escuela primaria para 240 alumnos, una secundaria para 240 estudiantes y una preparatoria para 216 usuarios. Asimismo, incluyen cuatro edi?cios de dormitorios para albergar a 576 talentos deportivos, otra edi?cación de dormitorios especiales para 80 entrenadores, comedor y cocina para 384 comensales, cuarto de máquinas y lavandería, talleres y almacenes, cisterna, una planta de tratamiento de aguas residuales y una potabilizadora de aguas pluviales. Las áreas de estacionamiento tienen capacidad para 258 automóviles, ya que se considera que la mayoría de los usuarios pernoctarán en las mismas instalaciones.

Modelo estructural
El CNAR está asentado sobre un terreno en donde fue preciso implementar un sistema constructivo a base de cajones de cimentación, cuya utilización permitió transmitir e?cientemente las cargas de la superestructura a los estratos profundos del terreno de apoyo. Al respecto, el arquitecto Mateo Galguera re?ere que tras evaluar el predio se determinó que era irregular y no cumplía con los requisitos mecánicos fundamentales para una cimentación super?cial. Debido a que el peso de las estructuras es muy grande, el terreno no tenía la capacidad para soportarlo, por lo que fue necesario transmitir la carga a otros estratos más profundos y resistentes del suelo.

Otros elementos que se incluyeron fueron columnas de concreto aparente, losas de vigueta y bovedilla, aplanados con pasta y cancelería de aluminio. En los gimnasios, la alberca y el velódromo se emplearon pilotes de doble fondo y cubiertas de estructura triodética y lámina para cubrir grandes claros. Además, es notable el uso de tridilosa.

La obra tenía que ser ?nalizada en un periodo de 12 a 14 meses. Y como el proceso de cimentación requirió más trabajo por las características del suelo, se decidió implementar sistemas constructivos con estructuras ligeras, agradables a la vista y que pudieran manufacturarse en taller. “Por lo general, este tipo de obras requieren de 40 a 50 meses, así que fue necesario planearla para un periodo de tiempo menor. La mejor opción fue el uso de estructuras tridimensionales y modulares metálicas y de cristal templado, las cuales se elaboraron en planta mientras se trabajaba la cimentación y se construían las columnas de concreto en el terreno; esto permitió el armado de las instalaciones en la obra en menos tiempo”, señala Emilio Antonio Mateo Galguera, del CAPFCE. Un punto importante fue cumplir con todos los requerimientos establecidos por las federaciones deportivas nacionales e internacionales. “Los espacios para los entrenamientos y el equipamiento debían tener las mismas características de las super?cies de competición”, comenta Eduardo Sánchez Urrutia, de la CONADE.

Tecnología en la obra
La Delegación Iztacalco presenta baja capacidad en el abastecimiento de agua. Por ello se incorporó una planta de tratamiento de aguas residuales y una cisterna de agua tratada para riego. El equipo se compone de un cárcamo de bombeo y regulación, unidad cribadora, planta de tratamiento secundario de aguas negras con capacidad de 200 m3 por día, cisterna de almacenamiento de agua tratada de 200 m3, sistema de tratamiento terciario y bombeo a la red de riego de áreas verdes.

Lo anterior se complementa con un sistema de captación de aguas pluviales en una cisterna con capacidad hasta para 400 m3. Esta agua es tratada en una planta potabilizadora de agua de lluvia a razón de 556 Lpm en un ciclo de 12 horas de operación, y posteriormente es conducida a la cisterna del conjunto ubicada en los cajones de cimentación del edi?cio del cuarto de máquinas.

¿Un elefante blanco?
Las instalaciones del CNAR están diseñadas para alojar a 700 deportistas con residencia permanente y dar servicio a 1,800 externos, para un total de 2,500 deportistas, además de entrenadores, especialistas y administrativos.

Carlos Andrade Garín, director del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y Apoyo a la Juventud (Code), augura que el complejo deportivo corre el riesgo de convertirse en un elefante blanco.

Sin embargo, a escasos meses de su apertura “tenemos 450 internos, quienes provienen de distintos estados de la República Mexicana, amén de que el centro brinda la posibilidad de recibir deportistas externos”, asegura  Sánchez Urrutia.

Y agrega que todas las instalaciones funcionan al 100% y que los jóvenes y sus padres están muy satisfechos con los servicios y la seguridad que ofrece el CNAR. Esto lo constatamos al hacer una visita al complejo. Desde la entrada se aprecia una infraestructura de primer nivel. Todos los edi?cios y áreas deportivas cuentan con equipos profesionales que proporcionan todas las herramientas necesarias para fortalecer el desarrollo de los futuros atletas, así como perfeccionar el nivel de los deportistas consolidados.

A los chicos se les ve motivados y entrenando con gusto. En general, opinan que es todo un privilegio ser de los primeros en formar parte del CNAR y tener acceso a instalaciones tan completas. Para otros no ha sido fácil la adaptación porque implicó dejar su vida en otro estado y estar alejados de su familia, pero reconocen que la decisión fue buena y les traerá enormes beneficios.

Los atletas están entrenando en espacios debidamente certi?cados y avalados por las federaciones internacionales, lo que les dará la preparación necesaria para participar en cualquier competencia, puntualiza el subdirector general del Deporte de la CONADE.

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