Ejidatarios por la cosecha inmobiliaria

Campesinos de las afueras del DF buscan cambiar el negocio agrícola por el inmobiliario. Un urbanista de la Universidad Nacional Autónoma de México ya asesora a este grupo de ejidatari
De 2005 a 2010, el municipio requerirá 314 ha para edificar

Ejidatarios de Ixtapaluca, Estado de México, quieren formar una alianza con desarrolladores de vivienda para posteriormente elevar la plusvalía de la tierra con la edificación de complejos habitacionales ordenados y zonas para el comercio.
Actualmente está en proceso de diseño un esquema en el que el propietario tendrá la posibilidad de vender o rentar los predios por un lapso de hasta 20 años.

De acuerdo con el planteamiento inicial, los negocios que operen en los conjuntos darán trabajo a los actuales dueños del suelo. El instrumento administrativo y de organización sería una sociedad anónima, una cooperativa o un fideicomiso, entre otras modalidades.

Dichos esquemas de negocio buscan una ocupación de manera ordenada en el lugar y una “mejor cosecha de las tierras”, porque “ya no se dan los granos y las hortalizas”, opina Enrique Soto Alva, quien desde hace más de un año asesora este proyecto.

Por eso, los dueños rentan la tierra a personas de otras zonas, quienes ocupan el espacio para celebrar eventos sociales u otras actividades ajenas a la siembra de cultivos, agrega.

“Se está creando conciencia en el ejidatario, informándolo con otra perspectiva”,  argumenta, Soto Alva, quien funge como coordinador de la licenciatura en Urbanismo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Una vez afinado el modelo, los dueños de la tierra buscarán a las inmobiliarias para plantearles la propuesta. Consorcio Ara y Corporación Geo “serían de las primeras”, cita el especialista. Luego vendrá la consolidación y posteriormente la promoción del negocio.

Consorcio Ara ha construido conjuntos habitacionales en 26 ejidos del país. Jaime del Río, su director de Relación con Inversionistas, comenta que no los han contactado los pobladores de Ixtapaluca, pero que de hacerlo evaluarían la
situación y “no descartamos que Ara se asocie” con ellos, “estamos abiertos a otros esquemas de negocio”.  Aclara que “no será nada fácil” lograrlo, porque habrá que desincorporar las tierras del municipio del régimen ejidal.

Todavía es necesario convencer a algunos ejidatarios de la viabilidad que implica desarrollar estos esquemas de negocio. Aunque Enrique Soto no precisa cuántos, calcula que de las 450 personas que conforman el ejido faltan los menos.

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