El efecto Reforma

El desarrollo económico e inmobiliario de Reforma se extenderá hacia las colonias del rumbo.
Luz Adriana Santacruz

El potencial de desarrollo económico de la Delegación Cuauhtémoc del Distrito Federal no se reduce al Corredor  Reforma, por lo que la demarcación estudia la posibilidad de detonar proyectos inmobiliarios en las colonias populares aledañas.

Esto podría ocurrir en la colonia Tabacalera —cercana a la Alameda Central—, donde existe un núcleo de edificios de oficinas que en la actualidad “son disfuncionales”, comenta José Luis Muñoz Soria, jefe delegacional de la demarcación.

El funcionario se refiere a las colonias Santa María la Ribera —a unos metros de la estación Buenavista del Tren Suburbano—, Atlampa —junto al Circuito Interior— y  Guerrero —en esa misma zona—, pues ahí existen desarrollos inmobiliarios de vivienda de interés social o popular y de nivel medio.

La Delegación Cuauhtémoc concentra 55% de los servicios de la capital del país, además de que es la demarcación donde está el mayor número de oficinas de corporativos.

Pese a la capacidad de su infraestructura, la zona sufrió modificaciones como disminución de población y vivienda, cambios de uso de suelo y abaratamiento del mismo, dice el jefe delegacional.

“La gente viene a buscar servicios. Es una delegación totalmente urbanizada, con la infraestructura necesaria”, argumenta Muñoz Soria.

Sin embargo, hay zonas que aún no alcanzan su potencial, como las áreas que van de avenida Hidalgo hasta la glorieta de Peralvillo, donde empiezan las calzadas de Guadalupe y Misterios. Por eso, la administración local estudia la posibilidad de desarrollarlas.

En otros proyectos, se tiene pensado impulsar más viviendas en el área de Tepito, pero las autoridades tienen claro que antes deben mejorar el sistema de drenaje.

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