AHMSA está de regreso

El principal fabricante nacional de acero está listo para comerse el mercado.
AHMSA es el mayor fabricante de acero del país. (Patricia Ma  (Foto: )
Con información de Fernando Ortega Pizarro

La batalla más intensa que ha librado una empresa privada con el sector financiero la protagonizó AHMSA, al llevar acabo la mayor suspensión de pagos privado de toda Latinoamérica, con una deuda de 2,300 millones de dólares (mdd). Siguió con su forzada salida de la Bolsa Mexicana de Valores, años de conflictos con una veintena de bancos locales y extranjeros e intentos de fusiones con otras acereras. Y la segunda parte de la batalla está por comenzar.

El mayor fabricante de acero en México lleva prácticamente una década tratando de arreglar sus problemas financieros y esta vez asegura que ya no falta mucho tiempo para su regreso a la industria.

No es para menos. La empresa dirigida por Alonso Ancira se está perdiendo el mejor momento que ha tenido la industria desde los finales de los años 90 —cuando el valor del metal se desplomo y volvió impagable la deuda en la que había incurrido la empresa para llevar acabo su agresivo plan de modernización—, gracias al auge de los precios de las materias primas, por el crecimiento de China y el sudeste asiático. “China es fundamentalmente un consumidor de acero y parte de las exportaciones de AHMSA llegan a ese mercado”, dice la empresa.

Carlos González analizó el reporte de resultados del segundo trimestre del año y encontró que AHMSA está resurgiendo de sus cenizas. Sus pasivos totales todavía son altos, de 31,440 millones de pesos (mdp), al igual que su deuda neta a capital contable, de 76.3%. Además, dice, “la división entre su activo y pasivo circulantes indica que la empresa está muy apalancada”.

Pero el EBITDA de AHMSA —las ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización, que es un referente que se utiliza para medir la rentabilidad de una empresa— indica que ha venido incrementando sus ventas y utilidades, y mejorando sus márgenes.

“Su margen de EBITDA es de 34%. Si esto lo comparamos con sus niveles de 2005, los indicadores parecen ser mucho mejores. Sus ventas totales fueron de 9,370 mdp y su utilidad operativa creció 103%. Casi no exporta, sólo el 5% de su producción total.
“Su apalancamiento todavía es alto. Pero al ritmo que va parecería que AHMSA viene recuperándose y probablemente no en mucho tiempo podrá ya estar en punto de equilibrio”.

AHMSA piensa invertir 1,050 mdd para aprovechar la oportunidad que representa el déficit comercial de la industria siderúrgica. Sin embargo, aún son altos los costos de los energéticos en la industria siderúrgica: entre 25 y 30%, en comparación con los de otros países.

El costo promedio de los energéticos en toda la cadena productiva del acero de AHMSA es mayor que los precios con los que se trabaja en Estados Unidos, Brasil y Venezuela, los principales competidores de la industria siderúrgica mundial.

“Si bien algunas de esas naciones carecen de recursos energéticos propios, la disponibilidad de un abanico de opciones de abastecimiento, la existencia de contratos de largo plazo y otros factores hacen que cuenten con una canasta de opciones energéticas de mucho menor costo que la mexicana”, explica la empresa.

De acuerdo con AHMSA existe una solución para contrarrestar los altos costos de los energéticos, pero no se ha podido efectuar porque no hay un reglamento —a la reforma legal aprobada por el Congreso de la Unión en 2007—, para que las acereras y mineras usen el gas metano que producen las minas de carbón. Hasta ahora sólo lo pueden aprovechar cuando se desprende del mineral en los procesos de industrialización.

Está prohibido utilizar el metano que se extrae de las minas de carbón en el proceso de sustitución de combustibles pero sí puede utilizar cuando se desprende del carbón en los procesos industriales de sus plantas siderúrgicas.

El gas metano derivado del carbón tiene un poder calorífico equiparable al del gas natural pero por seguridad se debe extraer de las minas para evitar accidentes como el de Pasta de Conchos.

En 2007 el Congreso de la Unión aprobó una reforma legal que impide el uso de dicho gas. Al impedirse su aprovechamiento cada año en Coahuila se lanzan a la atmósfera millones de toneladas de gas con un grave efecto contaminante al impedirse su aprovechamiento.

El gas metano desaprovechado equivale a un 20% del gas natural que cada año importa México. La posibilidad de usar el gas industrialmente y dar valor a ese gas generaría un inmediato círculo virtuoso, porque muchas pequeñas y medianas empresas lo extraerían para venderlo, generando mayor seguridad en las minas subterráneas y eliminando una buena parte de las importaciones que el país debe realizar, finaliza.

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