Gicsa: Reinventarse, su mayor reto

No está en las 100, pero la desarrolladora incursionará en 30 plazas durante los próximos 30 añ
El hermetismo que rodea a Gicsa es parte de su estrategia de

Es fácil pensar que Gicsa es una de las más grandes constructoras del país, porque a cualquier parte hacia donde uno voltea la vista aparece su logo: en hoteles, centros comerciales, oficinas y hasta en parques industriales. Esta firma inmobiliaria tiene en su portafolios al menos 3.5 millones de metros cuadrados, en una estimación conservadora.

Y aunque el negocio central de la desarrolladora no es la construcción de inmuebles sino su operación, le gusta crecer su cartera, así que seguirá con su expansión a través de alianzas estratégicas, esta vez en el área residencial y en centros comerciales. “Vamos a elevar en los próximos tres años nuestra presencia en el sector para llegar a 30 plazas; en oficinas vamos a entrar a Monterrey, una ciudad en donde sólo teníamos presencia con centros comerciales, y en naves industriales vamos con tres nuevos proyectos”, informa la Gerencia de Comunicación de la empresa sin revelar más detalles.

El año pasado Gicsa se unió con Global Hyatt Corporation para construir Capital Reforma, un desarrollo de usos mixtos de 130 millones de dólares (mdd) que albergará el nuevo Park Hyatt Hotel & Residences, que estará ubicado en Paseo de la Reforma y Niza, en la Ciudad de México. En dicho proyecto convergen las cinco unidades de negocios de la empresa. También participa en la Terminal Buenavista del Tren Suburbano que abarca el Forum Buena Vista, un centro comercial regional y de entretenimiento, con una inversión de 209 mdd. El área rentable será de 94,000 metros cuadrados y abrirá el próximo año.

A principios de 2007 la firma inmobiliaria ganó 1,195 millones de pesos (mdp), más del doble de lo que había obtenido en el 2006 —449 mdp—, indican los registros de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en donde Gicsa participa con dos líneas de crédito.

Desde entonces la compañía no revela más sus resultados financieros. Este hermetismo que rodea a la empresa se ha convertido en parte de su estrategia de negocio.

Gicsa es una empresa creada de tal manera que parece matrioshka —una muñeca rusa—, pues está conformada por una serie de empresas más pequeñas en su interior, todas independientes entre sí pero con profesionales dedicados en exclusiva a ese segmento de negocio.

Tener un escala más grande y consolidarse
en un solo grupo les da la posibilidad de tener visión, apertura y flexibilidad para decir qué cosas de un producto pueden funcionar en un nicho diferente. Por ejemplo, pareciera que el sector de oficinas y el industrial son completamente diferentes, pero los dos comparten al mismo consumidor: en la medida en que conocen sus necesidades pueden satisfacer sus requerimientos en otro tipo de negocios, como en un centro de distribución o un resort.

Los retos siguen
A pesar de que Gicsa es una de las desarrolladoras inmobiliarias más grandes del país, en cada una de sus cinco unidades de negocio tiene competidores fuertes y el mercado no es precisamente un remanso. La empresa de los Cababi está consciente de los desafíos pero es optimista: si bien el desarrollo inmobiliario es una industria completamente local, sus precios se cotizan en un mercado global contra precios internacionales. Así que en la medida en que exista una diferencia entre ambos, no habrá un impacto fuerte más que en algunos casos específicos, como la compra-venta de segundas casas en el norte del país, caso Puerto Peñasco, en donde es mejor no invertir porque el impacto puede ser mayor, explica la gerencia de información de Gicsa.

En Estados Unidos, en donde la empresa opera desde 2002 bajo el nombre de Cabi Developers, no está creciendo a los mismo ritmos de antes pero tampoco se ha visto impactada por la crisis inmobiliaria en ese país, gracias a que sus productos no eran especulativos y pudieron cerrarlos. Ahora aguardan a que las condiciones mejoren. Cabi Developers trabaja de manera independiente al corporativo en México en el desarrollo de conjuntos residencial plus, oficinas y centros comerciales, en Florida, Nevada y Texas.

“Entramos con mucha precaución, negocio por negocio; cada negocio que daba utilidad la reinvertían”, indica la gerencia de la empresa.

El desarrollo inmobiliario de Gicsa depende en gran parte de que se aterricen los proyectos de obra pública contemplados en el Plan Nacional de Desarrollo, y en consecuencia de que se creen polos de desarrollo. La empresa considera que es un plan agresivo y con una tercera parte que se lleve a cabo será suficiente para detonar más desarrollo inmobiliario.

El mayor desafío para Gicsa es tener la capacidad para reinventarse, porque el desarrollo inmobiliario se ha ido sofisticando conforme pasan los años: el desarrollo que ocurría hace cinco años es completamente diferente al de hoy y al que será en los próximos 10 años.

El objetivo de Gicsa es mantener un perfil innovador que les permita estar muy cerca de los clientes, saber cuáles son sus necesidades y crearles algunas adicionales a las que suponen que tienen, para superar sus expectativas.

Todo ello está circunscrito a un ámbito de retorno financiero. “Tenemos que entregarles el mejor producto pero al final del día tiene que haber un margen entre el costo y el beneficio”, explica la Gerencia de Información de la compañía.

(Con información de Miguel Ramírez)

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