Grupo Carso refuerza su área de vivienda

Con la compra de la desconocida Urvitec, Carlos Slim entra de lleno a la construcción de casas.
Construcción, comercio, servicios financieros y telecomunica
Salvador Félix Troche

Era lógico. Carlos Slim logró ser el hombre más rico del mundo por tener el olfato necesario en los sectores estratégicos. Ahora le ha tocado a la vivienda, que está en su mejor momento. La elegida es Urvitec, una desconocida que apenas levanta 2,300 casas al año.

La noticia saltó a los medios a través de un comunicado que Carso Infraestructura y Construcciones (CICSA), el brazo constructor de Slim, hizo llegar a la Bolsa Mexicana de Valores el pasado mes de agosto. En él la compañía explica que lo que van a hacer es una fusión, de tal manera que CICSA pasará a controlar Urvitec y, a cambio, los accionistas de la desarrolladora tendrán una participación minoritaria en CICSA, de 8.5%, lo que equivale, estima Carlos González, analista de Grupo Financiero IXE, a 195.2 millones de dólares (mdd), según el valor de mercado actual de la compañía.
Aunque la noticia tomó de sorpresa a muchos, en realidad el conglomerado de Slim ya tenía participación en Urvitec desde 1996. No a través de CICSA, sino de Sinca Inbursa, un fondo de inversiones dependiente de Grupo Financiero Inbursa, brazo financiero del magnate mexicano, que poseía 27.55% de la tamaulipeca.

Ninguno de los analistas consultados por Obras son capaces de explicar quién dirige a Urvitec y ninguna de las partes (ni CICSA ni Urvitec) quiere comentar nada sobre la noticia de la fusión. Al ser una compañía privada, no existe tampoco un registro público de sus actividades, más allá de los proyectos que desarrollan en diferentes lugares de la República.

Comenzó a operar en 1995 en Matamoros, Tamaulipas, con un desarrollo de 922 viviendas. Desde entonces ha construido más de 10,000 viviendas en el estado. Hoy, además de los proyectos en Tamaulipas, trabaja en 584 departamentos de interés social en Ciudad de México, tiene presencia en Nuevo León y espera empezar pronto en Veracruz. Sobre todo ha construido vivienda media y residencial, aunque ahora está trabajando también la de interés social, que es el segmento que los analistas estiman que tendrá mayor crecimiento dentro de la empresa. Si bien el año pasado reportó 2,300 casas, en 2007 esperan alcanzar la cifra de 4,000.

Las previsiones son muy buenas en todos los sentidos. El sector sigue su bonanza, la reserva territorial de la compañía equivale a 30,000 viviendas y con el apoyo del hombre más rico del mundo, estima Carlos González, de IXE, es bastante probable que la compañía pueda duplicar su tamaño en un par de años.

Todos ganan
Los analistas creen que es el momento oportuno para que Slim entre en el sector. Las tasas de crecimiento para este año de la industria se estiman en torno a 14%, a pesar de la crisis hipotecaria en EU. José Coballasi, analista de la calificadora Standard & Poor’s, cree que la compra muestra justamente que la vivienda tiene mucho que ofrecer en México todavía, si se mantiene la oferta de créditos como hasta ahora. Además, la operación muestra que hay mercado para todos. “Esta fusión le abre la posibilidad a Urvitec de lograr una mayor escala, aunque no creo que de la noche a la mañana pueda competir con las grandes”, explica Coballasi.

El movimiento es bueno para Urvitec, explica John Newcomb, vicepresidente de Urban Land Institute —institución educativa y de investigación en el uso del suelo de EU— para México, pero también para el sector, porque trae dinamismo al mercado y una mayor competencia, que siempre termina beneficiando al comprador. “Grupo Carso le va a dar solidez a Urvitec, que tiene más reservas territoriales que proyectos y por lo tanto capacidad para seguir creciendo”.

Esto se verá reforzado por el hecho de que se trata de una fusión y no una compra. Los cargos ejecutivos de Urvitec seguirán siendo los mismos, aunque ahora con más ojos puestos en su operación, por lo que podrán aprovechar mejor las experiencias generadas por los actuales dirigentes de la firma. “No hay nada que indique que no pueden llegar a los niveles de venta de SARE, GEO o ARA”, explica Newcomb.

La operación también beneficiará del otro lado, es decir, a CICSA y las otras empresas dedicadas a la construcción de Carlos Slim, a pesar de ser chiquita. “La desarrolladora le va a permitir ser propositivo”, dice Newcomb, comparándola con las otras empresas dedicada a la construcción del grupo, CICSA, Grupo Carso e IDEAL, más centradas en la oferta pública y por lo tanto más dependiente de eventos completamente externos a ellas. Otros analistas, como Carlos González, de IXE, coinciden. Los flujos de CICSA, debido a la dependencia de las licitaciones, son irregulares, porque no son periódicos y porque a veces no las ganan. La integración de Urvitec le permitirá estabilizarlos, igual que la ventas.

De momento habrá que esperar un poco para comprobar la reacción del mercado y el comportamiento de la empresa, pero el primer anuncio dio pie a otro en muy poco tiempo. Un mes después al anuncio de la fusión Grupo Carso, también de Carlos Slim, firmó un convenio de colaboración con Infonavit para que el instituto entregue 12,000 hipotecas a trabajadores de la empresa. Sólo 22% de la empresa cuenta con un crédito de la entidad, por lo que las opciones son muchas. Humberto Gutiérrez, director general de Grupo Carso, negó a los medios de comunicación que con este convenio se pretenda incrementar las ventas de Urvitec dentro del mismo conglomerado, pero sí reconoció que sus trabajadores tendrán mejores precios en las casas de la nueva empresa de Slim.

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