Mucha carga, pocas pistas

La transportación aérea de carga se ha cuadruplicado pero los aeropuertos para atenderla no.
Irán 59 mdp de recursos gubernamentales a los aeropuertos.  (Foto: )
Miguel Ramírez

Sobrevolar los aeropuertos por algunos minutos, a veces hasta horas, no es un dolor de cabeza exclusivo de pasajeros en vuelos comerciales. El servicio de carga aérea también lo sufre. Y es que la infraestructura aeroportuaria para el servicio de carga aérea sufre de un fuerte rezago ante la falta de estímulos gubernamentales, la poca eficacia regulatoria en la parte aduanal y el escaso interés de las aerolíneas para contar con este servicio a pesar de que en el país conforma un mercado valuado en poco más de 1,000 millones de dólares (mdd).

Según estudios de diversos organismos logísticos y del Instituto Mexicano del Transporte, el servicio de carga se realiza principalmente por vía terrestre y sólo el 1% se realiza por vía aérea.

Javier Christlieb Morales, presidente de la Cámara Nacional de Aerotransportes (Canaero) cuenta que desde 1994, cuando comenzó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el transporte de carga aérea ha ido creciendo pero la infraestructura aeroportuaria y las aerolíneas no han sido capaces de seguir el mismo ritmo y ampliar este servicio. En los últimos 10 años, en México se transportaron 158,000 toneladas de carga aérea en servicio nacional e internacional, y para 2007 se llegó a las 635,000 toneladas; es decir, se cuadruplicó el tonelaje transportado por esta vía, según datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Gilberto López Meyer, titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de la SCT, confirmó que en el 2008 se programaron inversiones en infraestructura para transporte aéreo en seis aeropuertos; entre ellos los de Nuevo Laredo y Puebla, y se está evaluando la posibilidad de instalar una aduana en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

“Pero los proyectos de inversión en los aeropuertos para mejorar el servicio de carga llevan su tiempo cada uno”, advierte López Meyer.

En la cartera del Gobierno Federal además se encuentra la construcción de un aeropuerto de carga en Ensenada y la ampliación del aeropuerto de San Luís Potosí. En el Programa Nacional de Infraestructura se menciona que con esto se plantea incrementar la capacidad de transporte aéreo de carga en 50% y alcanzar la certificación de la mitad de los aeropuertos con base en estándares internacionales. Para cumplir con estos objetivos se necesitarán 59,000 millones de pesos (mdp), de los que 32,000 mdp provendrán del Gobierno Federal y 27,000 mdp de la iniciativa privada.

Varios especialistas consultados estimaron que este medio de transporte podría hasta triplicarse durante los próximos 10 años, principalmente para transportar autopartes y componentes electrónicos en caso de contar con la infraestructura adecuada. Estudios de la constructora de aviones Boeing indican que la transportación de carga aérea hacia el Norte tendrá un crecimiento de 7.2%, y de 6.8% hacia el Sur, en promedio, durante el periodo 2001-2021.

José Antonio Armendáriz, director general de la firma de transporte de carga mexicana Estafeta, que obtiene el 25% de sus ingresos por el transporte aéreo, señaló que “los aeropuertos de la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Cancún, Mérida y Tijuana aglutinan más del 80% de la carga y de allí se trasladan por vía carretera o ferroviaria los productos a sus destinos finales”.

Esto se debe a que la mayoría de los aeropuertos en el país no cuentan con la capacidad para recibir los grandes aviones cargueros.

“Alrededor de 20 aeropuertos tienen la capacidad para hacerlo de la red de 80 que la componen. Los servicios aeroportuarios son caros y muchos de ellos se tienen que realizar de noche, lo que nos origina un cargo extra”, explica el empresario.

El presidente de la Canaero, Christlieb Morales, considera que los factores de costo y la falta de transportistas aéreos son los principales factores que impiden el crecimiento del transporte de carga aéreo como un segmento especializado.

“No existen estímulos por parte de las autoridades para que se genere este tipo de mercado a gran escala. Habría que pensar en transportar carga desde Sudamérica hacia los Estados Unidos pasando por una central de carga en México, para lo que se necesita infraestructura aeroportuaria y aduanera. Si con la poca participación que tenemos en carga tenemos problemas aduaneros, éstos serían mucho mayores si se ampliara este mercado”, explica.

Estudios del Instituto Mexicano del Transporte revelan que actualmente en transporte aéreo el 55% de la capacidad de carga corresponde a los compartimientos inferiores de los aviones comerciales de pasajeros.

“La mayoría de la carga se transporta en aviones combi o mixtos en donde se utiliza la capacidad sobrante de los aviones. La mitad de los aviones se utiliza para carga y la otra mitad para pasajeros. Mientras no existan empresas con vocación de carga es difícil que el gobierno y la iniciativa privada inviertan en aeropuertos especializados para la carga,” afirma el líder de la Canaero.

A la falta de interés de las aerolíneas de carga y la limitación de aeropuertos para recibir a los grandes aviones hay que sumar el alza en la turbosina y la crisis financiera de Estados Unidos. Esto “ha impactado de manera negativa a la carga en el primer semestre del 2008, al reducirse en un 3%,” especificó López Meyer, de la DGAC.

Para Tomás del Toro, presidente de la Federación de Sindicatos del Sector Aeronáutico, es necesario modificar la Ley Federal de Derechos para homologar el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) al sector aéreo, porque actualmente ésta sólo beneficia a la industria del autotransporte de carga, ferrocarril y naviero.

En el reporte Global de Competitividad 2007-2008 del Foro Económico Mundial, México aparece en la casilla número 60 de 131 países sobre la calidad en la infraestructura aeroportuaria.

Para abatir este rezago e impulsar el servicio de carga aérea en México se tiene que plantear un plan general de transporte aéreo de carga que involucre al gobierno, a los aeropuertos para que en sus planes quinquenales incluyan instalaciones más espaciosas y adecuadas con plataformas, y recintos fiscalizados para que este mercado pueda crecer y “convertirse en un motor de crecimiento para la economía del país”, considera el presidente de la Canaero.

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