Negocio hotelero y comercial para todos

México Plaza propone un novedoso esquema de inversión en sus hoteles y centros comerciales. El modelo permite la entrada de todo tipo de gente, desde amas de casa hasta empresarios medios
Particulares invierten en hoteles México Plaza , en lugar
Silvia Ortiz

Amas de casa, zapateros, médicos, pequeños y medianos empresarios del Bajío. Todos tienen algo en común, además del lugar donde viven: invierten en una compañía que construye y opera hoteles y que les ofrece un rendimiento mensual sin necesidad de hacer grandes inversiones, acudir a la bolsa o a la compra de un terreno.

Quien trae el innovador modelo es México Plaza. “Para financiarnos no buscamos a los multimillonarios; los hay, pero son minoría”, explica sobre sus inversionistas Alonso Gómez, director general de la firma. Los democratizadores de la inversión son dos empresarios de Guanajuato, Ernesto Gómez, presidente de la compañía, y su hijo Alonso, de 32 años, que funge como director general. Arrancaron hace seis años y hoy cuentan con cuatro hoteles y 200 inversores, todos en el Bajío. Ellos ponen la mitad de la inversión (entre 55 y 170 millones de pesos) y el resto la captan de particulares que compran una o más habitaciones y a cambio obtienen un rendimiento que depende de la ocupación. La mayoría de los particulares invierten entre uno y dos millones de pesos, que equivalen a uno o dos cuartos de hotel.

Los hoteles, de entre tres y cinco estrellas, están situados siempre en el mismo espacio que los centros comerciales que desarrolla la misma empresa y le dan así un atractivo añadido. Los centros se financian igual que los hoteles. La rentabilidad, en estos casos, no tiene que ver con la ocupación sino con las rentas que pagan las tiendas por los locales comerciales.

El margen de beneficio varía de 10 a 18% anual. La media está en torno a 15%, aunque los hoteles que tienen menos de un año tienen un rendimiento menor, porque la ocupación también es menor. A partir de los 18 meses comienza a subir el beneficio, explica Gómez. Ellos defienden que es un rendimiento mayor que el ofrecido actualmente en vivienda. Alon-so Gómez estima que el rendimiento real de este sector está en torno a 8%, y ellos ofrecen más de 12%.

Sin duda se trata de un esquema poco explotado en México, explica José Cuenca, gerente de Evaluación de Proyectos de Construcción y Avalúos de BBVA Bancomer. Sin embargo, en países de la región como Brasil, es un método de financiación muy extendido. En México, explica Cuenca, los desarrolladores suelen recurrir a préstamos bancarios o recursos propios, pero no son muchas las empresas que utilizan este sistema. Sin embargo, es más ventajoso que el préstamo tanto porque no hay intereses ni se exige una garantía hipotecaria extraordinaria que los bancos sí piden. Empero, la financiación a través de una entidad financiera permite mayor liquidez y, por lo tanto, construir simultáneamente varios proyectos.

El éxito del modelo depende —según Gabriel del Castillo, analista de la consultora en vivienda Softec—, del servicio y la marca del hotel, que garantizará la ocupación. Además, el retorno de la inversión no es inmediato. Según del Castillo, los hoteles no empiezan a generar recursos hasta que no se hace la marca, el retorno puede llegar hasta los diez años.

La tercera es la vencida
Apenas ahora comienzan a dar frutos las ideas de Ernesto Gómez y su hijo Alonso, aunque antes tuvieron varios intentos fallidos para poner en marcha su proyecto. Primero montaron Invdesa, con la que desarrollaron centros comerciales, pero sin entrar en la gestión. En ella trabajaron 20 años, y en 1994 decidieron crear México Plaza.

El concepto era el mismo que el actual. Arrancó a partir de haber conseguido la franquicia de los hoteles estadounidenses Embassy Suites. Sin embargo, se sobrevino la crisis económica y el modelo no funcionó. A pesar de esto, tenían clara la intención de abrirse al ramo hotelero. “Hacía falta infraestructura hotelera en Guanajuato y el Bajío, y además vimos que los viajeros de negocios están creciendo mucho”, explica Alonso Gómez. Poco a poco fueron depurando su modelo hasta que en 2001 abrieron su primer hotel, en León, Guanajuato, en la misma zona además en la que tenían ya un centro comercial, el Centro Max.

El siguiente paso no lo pudieron dar hasta 2005, cuando comenzaron a construir dos hoteles más, en Salamanca y Guanajuato (Guanajuato). De ahí empezó la expansión. Además de México Plaza, los Gómez son dueños de Promotora Royal Home, que es la que se encarga de construir los hoteles, centros comerciales y algunos proyectos de condominios para renta que han desarrollado.

El éxito del esquema les está haciendo crecer el negocio más rápido de lo que pensaron. Ahora están trabajando en cuatro nuevos hoteles, todos pensados en los viajeros de negocios que gastan alrededor de 650 pesos por habitación, siguiendo el modelo de los City Express o One Hotels. Con inversiones promedio de 60 mdp la marca planea extenderse a Querétaro y Guada-lajara. En 2008 quieren iniciar la construcción de otros cinco hoteles más, todos en la misma región del país. En más de cinco años, esperan moverse un poco más, hacia el sureste y hacia el norte.

Los planes son ambiciosos y sólidos. Tanto Cuenca, de BBVA Bancomer, como del Castillo, de Softec, creen que el crecimiento de la marca es porque tiene un buen posicionamiento en la zona, es reconocida por los usuarios y ofrece un buen servicio. Es por esto que la expansión en la misma región en la que están ahora resultaría más fácil que a otros lugares donde no son conocidos todavía, explica Cuenca. “Corren el riesgo de tardar en ser aceptados por el mercado, primero tienen que ganar cierto prestigio en las ciudades más pequeñas donde ya son conocidos”.

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