Porcelanite cae en manos del enemigo

La empresa seguirá siendo líder en el mercado, pero quitará diversidad a Grupo Carso.
Porcelanite, comprada por Slim hace 20 años, aportaba hasta  (Foto: )
Alejandra Leglisse

Bien dice el refrán que del odio al amor sólo hay un paso. La principal competidora de Porcelanite, Grupo Lamosa, decidió comprarla cuando Grupo Carso anunció que la fabricante de recubrimientos cerámicos número uno del país estaba en venta. Carlos Slim deja la cerámica en manos de su competencia.

Con esta jugada, Slim sigue deshaciéndose de activos no estratégicos. Grupo Carso mantiene la vista fija en cuatro áreas: banca, infraestructura, comercio y telecomunicaciones. Porcelanite no entra entre sus planes de crecimiento. Tampoco Cigatam, la tabacalera mexicana de la que ya había vendido una participación a Philip Morris y a la que ahora espera vender otro 30%.

Vender Porcelanite le quitará un poco de diversidad al conglomerado Carso, explica José Coballasi, analista de la calificadora Standard & Poor’s, pero le dará una mejor posición financiera. “La venta deberá permitirle financiar futuras inversiones sin tener que incrementar su deuda y gozar de muy buena liquidez”.

Carlos Slim compró Porcelanite cuando empezaba a destacar en la industria. Hoy, casi 20 años después, es la empresa más grande del mundo en producción de pisos de cerámica. El año pasado tuvo una utilidad de operación ligeramente menor a la de 2005, de 71.4 mdd. Subió cuatro puestos en la clasificación de los 100 Proveedores de Obras: de 42 pasó a ocupar la posición 38. Sus ingresos ascienden a 387 mdd y representan 4% de las ventas totales del conglomerado. “Es un negocio rentable que genera un importante flujo de efectivo”, dice Coballasi.

La fuerza de Porcelanite está en su impresionante sistema logístico. Llega a miles de distribuidores con su propia infraestructura, aprovechando la cercanía lograda en los seis complejos de producción que tiene en algunos estados como Tlaxcala y Querétaro. Su capacidad es enorme: 100 millones de metros cuadrados de producción anual. Otra de sus fortalezas es su autosuficiencia en arcillas, insumo básico para la fabricación de los recubrimientos cerámicos. La firma cuenta con unos yacimientos en Sonora con una extensión cercana a las 245 hectáreas.

Continuar rodando
Las expectativas con Lamosa después de la compra son buenas para la firma. Se espera que Porcelanite, dirigida por Antonio Gómez, un ejecutivo que hizo carrera en Condumex antes de llegar a la cerámica, refuerce sus operaciones, mantenga su posición en el mercado y su marca, indica Jesús Viveros, analista de la casa de bolsa Actinver.

Carlos González, de Grupo Financiero Ixe, coincide: “El mercado de revestimientos, como otras industrias relacionadas con la vivienda, se están beneficiando del auge que vive el sector”, explica. Según estimaciones de la industria, el crédito hipotecario financiado por la banca y organismos gubernamentales aumentará entre 10 y 15% en el presente sexenio.

Durante esta administración se otorgarán seis millones de créditos hipotecarios, 45% más que en el sexenio pasado.
El potencial de la industria de revestimientos está muy relacionado con el desempeño de la vivienda porque la mayoría de los desarrolladores entregan las casas con lo mínimo en acabados para abaratar sus costos. Entre 30 y 40% de la cerámica se usa para los acabados de la vivienda económica y el resto para residencial. De acuerdo con datos de Lamosa, el consumo de cerámica per cápita es de 1.5 m2, mientras que en otros países, principalmente europeos, es hasta de 7 m2.

Si bien en México la industria vive un momento de bonanza, los nuevos dueños de Porcelanite tendrán que estar atentos a lo que pasa alrededor de la República. El mercado de exportación es muy importante para Porcelanite. Sus pisos se venden en muchos países de América Latina, pero Estados Unidos es su mercado extranjero más importante, con 450,000 m2 de venta. El mercado hispano, naturalmente, es el foco de su atención actual.

Y ahora no sólo la industria de la construcción ha entrado en crisis en el país vecino del norte. El año pasado los márgenes operativos de Porcelanite se redujeron por la fuerte competencia y mayores costos indirectos asociados a las exportaciones, en comparación con las ventas domésticas, explicó la propia empresa a la Bolsa Mexicana de Valores.

La industria estadounidense resulta una rebanada de pastel muy apetitosa, ya que el uso de la cerámica crece año con año, a pesar de estar muy acostumbrado a utilizar otros revestimientos como alfombra y madera. De acuerdo con Porcelanite y Lamosa, la diferencia en el tipo de cambio del peso contra el euro las pone un paso delante de sus competidoras del Viejo Continente.

Sin embargo, hay otras barreras por superar, como la entrada de las empresas chinas y las repercusiones que se deriven de la crisis que sufre la industria de la vivienda estadounidense. Las ventas de casas nuevas en Estados Unidos —uno de los principales termómetros de la industria— disminuyen conforme avanza el año. En agosto cayeron a niveles tan bajos que reforzaron los temores de la Reserva Federal sobre una desaceleración económica en ese país y se espera que toque fondo hasta finales del próximo año. Porcelanite tendrá que luchar duro por conservar su corona, ahora en nuevas manos.

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