Primero sustentable, luego digital

Las hipotecas para adquirir viviendas con conectividad serán realidad en dos años.
Proyecto piloto de Homex Culiacán de una vivienda dotada con
Miguel Ramírez

Desde hace tres meses, Gloria Palafox, licenciada en administración de 41 años, es propietaria de un departamento en privada de Alacor, en el fraccionamiento Real Cid, en Tecamac, Estado de México; lo adquirió por 332,000 pesos, equipado con internet, computadora y calentador solar. Según Gloria, adquirirlo ha sido de gran beneficio porque le ayuda al desarrollo de sus hijos, un adolescente de 15 años y un bebé, pues el adolescente redujo sus visitas al cibercafé. Antes iba por lo menos tres veces a la semana para realizar sus trabajos. “Ahora como ya lo tenemos en casa hemos ahorrado esos gastos de transporte, impresora y copias”, dice Palafox. “A través de la red puedo ver lo que sucede en mi casa y me quedo muy tranquila. El fraccionamiento tiene una página electrónica a la que nos podemos conectar y ver las cámaras que están en nuestra calle. Aunque no esté en casa de manera física, veo lo que acontece alrededor de mis hijos. También tenemos un sitio en el que se ofrecen diferentes servicios. Para mí, que no tengo coche, es muy cómodo pedir el agua y el pan por internet. Y todo con el mismo precio”, explica la administradora.

Para su propietaria, este tipo de vivienda “no es una casa tradicional, es una casa que tiene crecimiento, en un futuro se instalarán controladores de gas, agua y electricidad que nos permitirán ver el consumo que tenemos en estos servicios. Tan sólo con el calentador solar hemos reducido drásticamente el consumo de gas. Antes cada 15 días tenía que comprar un tanque de 20 kilos y ahora en tres meses sólo he comprado un tanque de 30 kilos”, asegura Palafox.

Se espera que esta historia pueda repetirse en por lo menos un millón de casos durante la presente administración federal, que instauró el concepto de vivienda sustentable en los sectores de interés social, en la cual están considerados los aspectos de conectividad.

Este tipo de casas son parte de un concepto que pretende ofrecer todos los servicios para otorgar confort y comodidad a sus habitantes. Para ello, cuidan todo: por una parte, los espacios, ubicación de ventanas, los elementos ahorradores de agua y calentadores solares. Por otra, servicios de telecomunicaciones como telefonía e internet de alta velocidad.

En México existen 8.7 millones de computadoras conectadas a internet, de las que 55% se ubican en los hogares. Se tiene un total de 23.7 millones de usuarios con cinco millones de cuentas de internet.

El 35% de los usuarios se conecta a la red a través de sitios públicos como los cibercafés, sitios comunitarios y bibliotecas, señala la Asociación Mexicana de internet (AMIPCI) en su reporte 2008 sobre el uso de la red y las tecnologías emergentes. Ante esta situación, la Comisión Nacional de la Vivienda (Conavi), ha definido que la casas económicas deben contar con “internet, porque es indispensable en la vivienda moderna y es una parte esencial de las políticas públicas de la presente administración,” señala Evangelina Hirata Nagasako, subdirectora general de Fomento al Crecimiento del Sector Vivienda de dicho organismo.

Para impulsar este desarrollo se contempla crear normas para la certificación de nuevas tecnologías que permitan al desarrollador de vivienda establecer productos con calidad bajo una Norma Oficial Mexicana (NOM) para que se garantice  calidad al usuario. “Se espera emitir la primera de ellas el año entrante, [que] abordará el tema de la sustentabilidad”.

Este nuevo mercado hará que los desarrolladores vayan incorporando servicios digitales, “pues el acceso a internet cada vez cuesta menos” y esto no impacta dramáticamente los costos de los desarrolladores. En poco tiempo tendremos viviendas con las tecnologías necesarias”.

En la presente administración “se debe tener por lo menos un millón de viviendas con estas características de sustentabilidad de las seis millones que se tienen contempladas construir.”

Hirata Nagasako explica que si las viviendas incluyen la computadora deberán contar con toda la infraestructura para acceder a los beneficios de las tecnologías de información en un futuro. Aunque no existen programas específicos por parte del Gobierno Federal con los grandes proveedores de telecomunicaciones como Telmex, Axtel, Maxcom e Iusacell, “las empresas de telecomunicaciones se han acercado, principalmente, con los desarrolladores de vivienda para que sus complejos cuenten con estos servicios.

Aunque todavía no hemos tenido una reunión importante con este sector, el que los desarrolladores lleven la batuta nos ahorra mucho trabajo,” indica la funcionaria de la Conavi.

Hipotecas digitales, en receso
Mientras tanto, el Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) tenía programado para marzo del 2008 el lanzamiento de una hipoteca digital (créditos de vivienda para adquirir casas con servicios digitales), pero  se encuentra detenido y se contempla que en un par de años se impulse nuevamente, explica Jorge González Durán, gerente de diseño de producto de la Subdirección General de Crédito.

Infonavit pretende adoptar los mismos criterios que la Comisión Nacional de la Vivienda en cuanto al impulso del uso de las tecnologías de la información en las viviendas sociales y económicas, pero “primero debemos definir hacia dónde es la conectividad: hacia la casa o a la persona. En eso estamos. Pensemos que ya puede haber servicios digitales de televisión e internet en un teléfono celular, con precios más baratos que tener una computadora en la casa”.

El hogar debe tener otros elementos de conectividad “que le den mayor inteligencia con servicios de telemetría para medir los consumos de servicios básicos y sistemas de seguridad en línea”, señala el funcionario.

Al resolver esta disyuntiva se retomará la hipoteca digital. “Por el momento estamos apoyando las hipotecas verdes porque han dado resultado económico para los trabajadores al contar con ahorros por el uso de las tecnologías para la reducción en el consumo de energía y agua. En cuanto se tengan mayores avances en cuestiones de ahorro, y se reflejen en desarrollos y ciudades sustentables se apoyará [la] vivienda digital”.

En el mercado
La vivienda digital ya es una realidad para algunos desarrolladores, como Grupo Vinte, Homex y Tierra Cristiana, en el norte del país.

El presidente de Grupo Vinte, que ha desarrollado los conjuntos habitacionales Real del Sol, en Tecamac, Estado de México, bajo el concepto G7, indica “que es la séptima generación de la vivienda: de la cueva hasta la casa como hoy la conocemos, en donde el hogar debe tener los servicios digitales integrados desde que se entrega al comprador, así como se entrega con un calentador de agua,” explica Sergio Leal Aguirre.

El concepto de vivienda que ofrece este desarrollador se enfoca a la integración de la tecnología en la medida que lo permite el interés social y medio.

Este grupo cuenta con la empresa Conectha, que ofrece el servicio a internet y desarrolla una serie de aplicaciones electrónicas para que los habitantes de los complejos habitacionales obtengan mayores beneficios.

Se tienen aplicaciones de comercio electrónico en las que los habitantes de los fraccionamientos pueden pedir pizzas, pan, agua, contratar servicios de televisión de paga, etc. 

Además, cuenta con el servicio de video vigilancia en la red, que permite a los propietarios ver lo que pasa en su cuadra a través de la red al conectarse a una página especial del fraccionamiento.

También se tienen videoblogs, en los que los habitantes pueden subir sus propios videos como sucedió el pasado 30 de abril, en la que los niños subieron sus historias, de la misma manera que lo harían en YouTube.

Otra aplicación son los sistemas de administración en línea que permiten ver quiénes han pagado sus cuotas de mantenimiento, y tienen un proyecto piloto de telemetría que permitirá conocer los consumos de agua, luz y gas por cada casa.

El habitante podrá acceder de la manera más sencilla a través de una interfaz gráfica. En la vivienda se incluye cableado estructurado, que permite ver los contenidos de la computadora en la televisión directamente.

Actualmente los habitantes de los conjuntos pagan por el servicio de red 199 pesos más IVA al mes. El 50% de los habitantes de los desarrollos se encuentran conectados a la red.

El siguiente paso tecnológico es ofrecer servicios de ‘triple play’ (video, voz y datos) y redes inalámbricas en los fraccionamientos que desarrollamos, detalla el presidente del grupo.

Ya hay cuatro desarrollos de este tipo funcionando: Real del Sol, Real del Cid, Real Castel y Real Toledo. En total son cerca de 3,800 viviendas vendidas. Y se tiene planeado contar con desarrollos en Querétaro, Puebla, Morelos y en San Luís Potosí.

La empresa firmó la primera hipoteca digital con el Infonavit en noviembre de 2007, que fue otorgada a Arturo Ferrer Díaz por un monto de 307,990 pesos. Esta hipoteca respaldaría viviendas desde 300,000 hasta un millón de pesos. En el cuarto trimestre del 2006 Homex lanzó una alianza con Grupo Elektra, Microsoft e Intel para el concepto Casa Digital. Con ello se atendería los hogares de interés social y medio para que contaran con una computadora conectada a internet a bajo costo. Se tenían planeados 70 desarrollos a lo largo de 26 plazas.

De acuerdo con información de la empresa, este programa fue interrumpido por cuestiones de costo, “y ya no se contabilizó el número de desarrollos y casas vendidas bajo este concepto, el cual está migrando a la comunidad Homex, que contempla dotar las viviendas con servicios digitales a través de televisión por cable y video. Actualmente se tiene el proyecto piloto en Culiacán, que también incluirá videovigilancia”.

La empresa puntualizó que todavía no tienen ningún contrato firmado con proveedores para estos servicios y será de acuerdo con cada plaza como se avance. En el interior de la República este tipo de proveedores está muy pulverizado. “El éxito de la vivienda de interés social y económica con servicios digitales en gran medida dependerá del apoyo que pueda otorgar el Infonavit, así como de la fórmula económica para que las mensualidades no sean muy elevadas para cliente”, explica Matilde Guzmán, analista de HSBC.

Por lo pronto, la especialista prevé que el desarrollo de viviendas con estos servicios será mínimo en los próximos años. “Falta tiempo para que el mercado lo comience a adoptar como una oferta asequible para la mayoría de la población”, asegura Guzmán.

Los desarrolladores de vivienda consideran que “la casa debe ser un ente vivo que adopte las tecnologías. Para el 2020 estaremos viendo muros conductores que permitirán la comunicación entre los diferentes equipos y en el que estamos trabajando para terminar con los problemas de la comunicación inalámbrica a través de WiFi”, concluye el presidente de Grupo Vinte, Sergio Leal Aguirre.

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