Toxoplasmosis, una enfermedad peligrosa

Este mal puede afectar a mujeres embarazadas y causar daños neurológicos y de otro tipo en el feto; es contagiada principalmente por un parásito hospedado en los gatos o en la carne cruda contaminada.
mujer-embarazada-JI.jpg  (Foto: Jupiter Images)
Javier Riveros y Cecilia Rosas*
CIUDAD DE MÉXICO -

Cuando una mujer tiene su primer embarazo generalmente considera la posibilidad de  acudir a consulta con un médico especialista en salud reproductiva, el cual recomendará diversos estudios  para garantizar  que  el desarrollo del feto llegue a feliz término.

Sin embargo, es necesario considerar siempre que existe la posibilidad de adquirir una enfermedad que pudiera frustrar estos planes y la mejor forma de evitarlo es con información.

La Toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria zoonotica (transmisible de los animales a los hombres) y es causado por el toxoplasma gondii, este tipo de parasito se dice que es intracelular obligado (habita dentro de la célula) afectando las células de todos los tejidos excepto a los glóbulos rojos.

El T. gondii es liberado de sus huéspedes definitivos que son felinos en general, particularmente el gato doméstico joven, que elimina los huevos a través de las heces.

La mayor parte de los gatos se infecta al ingerir leche contaminada o por vía transplacentaria o consumo de animales infectados con quistes  localizados en los tejidos de estos.

Cuando los gatos consumen estos tejidos contaminados al pasar al estomago con acción de las enzimas digestivas se liberan los huevos (bradizoitos).

La fase infectante es la más importante y la que debemos de entender ya que es la forma en la que nos podemos contaminar. Hay que poner atención a lo siguiente: en esta fase el huevo llamado ooquiste  al salir por las heces de los gatos  y exponerse al aire y la humedad  esporula (esto es que entran en un estado latente y se protegen por un cascarón que no se puede destruir) dentro del ooquiste se encuentra el toxoplasma y puede permanecer dentro por varias semanas.

Para dar una idea, un gato elimina un millón de ooquistes durante 15 dias y después, si el felino no muere, adquiere anticuerpos.

La transmisión humana es muy frecuente ya que a través de diversos estudios serológicos  se encontró que en las zonas urbanas hay una mayor incidencia que en las zonas rurales, y existe mayor frecuencia en zonas cálidas que en regiones frías, ya que el parásito requiere  humedad y temperatura para mantenerse.

En las zonas urbanas se utilizan areneros y la mayoría de estos areneros están dentro de habitaciones  y por lo tanto mantienen una cercanía con el humano.

La edad más susceptible para adquirir la enfermedad es a edades menores:

1-14 años  18- 31%

10-14 años  40%

La toxoplasmosis sistémica es una enfermedad benigna a menos que la paciente este embarazada o haya sufrido un periodo de inmuno supresión.

Si una mujer gestante adquiere la enfermedad hay un 40% de probabilidades de que el hijo la contraiga. Todas las mujeres que planean embarazarse deben someterse a una prueba serológica de toxoplasmosis.

Si es positiva, puede asegurarse que estas mujeres son inmunes y no susceptibles en transmitir esta enfermedad a ninguno de sus hijos.

Si es negativa, tendrá que tomar precauciones durante la gestación para evitar la infección del feto. La probabilidad de que una mujer tenga un hijo con toxoplasmosis en Estados Unidos es de 1/10,000.

Infección del feto: toxoplasmosis congénita

La toxoplasmosis congénita se produce cuando la mujer se infecta por primera vez por el . gondii durante el embarazo y el parásito atraviesa la barrera placentaria e infecta al feto. Los hijos de las mujeres que se han expuesto al T. gondii antes del embarazo no tienen riesgo de desarrollar la toxoplasmosis congénita debido a que la inmunidad desarrollada por la madre protege al feto de la infección.

Aproximadamente, la tercera parte de las madres que adquieren la toxoplasmosis durante el embarazo transmiten la infección a su hijo. La tasa de transmisión varía de acuerdo con el trimestre en el cual la embarazada adquiere la infección, incrementándose este riesgo en el transcurso del mismo, desde el 15% cuando la exposición ocurre en el primer trimestre, al 30% en el segundo hasta el 60% en el tercero.

Cuando la infección primaria por T. gondii tiene lugar durante el primer trimestre del embarazo ocurre el aborto espontáneo en la mayoría de los casos; los fetos que sobreviven a la infección en esta etapa presentarán uno o más de la clásica tríada de signos asociados con la toxoplasmosis congénita: hidrocefalia, coriorretinitis y calcificaciones cerebrales. Esta forma severa de la enfermedad representa solamente el 10 % de los casos de toxoplasmosis congénita.

Los fetos que se infectan después del primer trimestre, como ya se ha señalado, tienen generalmente aspecto normal al nacimiento, pero las manifestaciones de la enfermedad aparecen luego en el transcurso de la infancia y la niñez. Estas incluyen coriorretinitis, ceguera, retardo mental y psicomotor, epilepsia, sordera, etcétera.

En estos casos de toxoplasmosis congénita inaparente al nacimiento, el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno pueden favorecer el pronóstico de la enfermedad y prevenir sus secuelas.

Para prevenir esta forma de la enfermedad lo fundamental es identificar la primoinfección en la embarazada por pruebas de laboratorio, según los siguientes principios generales:

1. Si al inicio del embarazo hay anticuerpos toxoplasma gondii demostrables, la mujer ha tenido contacto con el parásito, posee protección y si se reinfecta no lo transmite al feto.
2. Si al inicio del embarazo no presenta anticuerpos toxoplasma gondii, no tiene protección contra el parásito y si se infecta puede transmitirlo al feto.
3. Si en pruebas repetitivas durante el embarazo aparecen AcTg (seroconversión), ha ocurrido primoinfección y hay alta probabilidad de transmitirse al feto.
Por lo que una mujer con toxoplasmosis si ya está inmunizada previamente tiene las mismas posibilidades que cualquier otra de concebir y es menos riesgoso para el feto ya no hay posibilidades de que la trasmita al feto pues ya está inmunizada.
En caso de que contraiga la infección durante el embarazo la madre es tratada con antibióticos y si el feto ya ha sido infectado cosa que ocurre en la tercera parte de los casos, se lo trata a través de la madre con sustancias para reducir la frecuencia y la gravedad de los síntomas del feto.
Un estudio ha comprobado que el 75% de los bebés infectados que han sido tratados durante el embarazo han desarrollado una inteligencia normal y no han tenido pérdida de la audición por lo que el factor tiempo es muy importante para disminuir los efectos de esta infección.

Tipos de infección en humanos:

Los humanos pueden infestarse por toxoplasmosis a través de tres vías principales:

  • Ingestión de carne poco cocida. Se cree que la forma más frecuente de contraer la infestación es mediante la ingestión de carne cruda como el caso del "bistec tártaro" o de las hamburguesas poco cocidas. De esta manera los humanos se infestan por toxoplasmosis al comer la carne de un huésped intermediario que contiene quistes intratisulares.
  • Ingestión de oocistos. Probablemente se trata de una vía menos frecuente aunque es la forma principal de la infestación de los huéspedes intermediarios animales.
  • Los humanos pueden contaminarse las manos accidentalmente al limpiar los recipientes donde defecan sus gatos, y después transferir los oocistos a la comida. Los niños pequeños también pueden infestarse al comer tierra que contenga occistos. El oocisto puede llegar a los alimentos a través de vectores como las moscas.
  • Vía Transplacentaria. Si una mujer embarazada sufre una toxoplasmosis aguda, los parásitos (taquizoítos) pueden atravesar la placenta para infestar al feto.

Estudios epidemiológicos basados en pruebas inmunológicas han demostrado la amplia difusión de esta enfermedad, cuya incidencia, variable según los diferentes países, oscila entre 25 y 80 % de la población, aumentando las posibilidades paralelamente a la edad e independientemente del sexo.

Características de la enfermedad por toxoplasma

Desde el punto de vista clínico, las lesiones principales se localizan en  los ojos provocando una inflamación severa, dañando de manera considerable a los individuos afectados con esta enfermedad

En general, las primeras manifestaciones clínicas ocurren en los primeros días y semanas de vida; no obstante, en algunos casos el niño puede parecer normal en el momento de nacer y desarrollar después de semanas o meses signos de enfermedad ocular, neurológica o hepática.

La rapidez de la curación depende de la virulencia del microorganismo, la competencia del sistema inmunitario del huésped y el uso de fármacos antimicrobianos.

Pronóstico

Depende fundamentalmente de la intensidad de la infección, localización y estado defensivo del huésped.

En la forma congénita precoz el pronóstico es muy malo, ya que la mayoría de estos recién nacidos presentan cuadros neurológicos muy importantes

Las formas congénitas tardías, que se manifiestan meses o años después del nacimiento, tienen pronóstico menos malo, aunque algunos niños pueden presentar profundas alteraciones psicomotoras y trastornos de la visión.

Para prevenir la enfermedad

* No dar carne cruda o poco cocida a los gatos, de preferencia proporcione alimento comercial.

* Cambiar diariamente la arena.

* Sumergir los areneros en agua caliente para mantenerlos en mejores condiciones higiénicas.

* Las futuras madres deben evitar el contacto con animales

* Abstenerse de manipular carnes o vísceras con fines culinarios.

Las carnes deberán ser cocinadas a temperatura superior a los 60°C, que es el límite de la tolerancia del parásito, que igualmente se inactiva por congelación a -20°C durante un periodo de tiempo no inferior a 24 horas.

* No coma carnes crudas o poco cocidas, especialmente de cordero o cerdo.
* Lávese las manos de inmediato con agua y jabón después de manipular carne cruda.
* Lave bien las tablas para cortar, superficies de trabajo y utensilios con agua con jabón y caliente después de tener contacto con la carne cruda o con las frutas y vegetales sin lavar.
* Pele y lave bien todas las frutas y los vegetales crudos antes de comerlos.
* Utilizar guantes para asear la caja donde el gato hace sus necesidades.
* Utilice guantes al trabajar en el jardín.
* No tomar huevos crudos y evitar la leche no pasteurizada.

¿Tengo que deshacerme de mi gato?

No hay que deshacerse del gato, ni aún si la dueña está embarazada o la mascota convive con personas embarazadas; basta con mantener medidas preventivas de higiene. Es cierto que este parásito puede ser dañino para el feto en mujeres embarazadas, pero simplemente hay que extremar la higiene.

Queremos recordar que las infecciones de toxoplasmosis más frecuentes se producen por comer carne cruda y verduras que no están bien lavadas, ya que pueden contener los huevos del parásito.

También por transplantar macetas o realizar trabajos de jardinería, si al tocar la tierra (que puede estar contaminada), no utilizamos guantes.

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Desparasitando tanto interna como externamente a nuestro gato y vacunándolo cada año, evitaremos que adquiera las enfermedades infecciosas más frecuentes.

* Los autores son Médicos Veterinarios Zootecnistas de la UNAM, miembros de la Asociación Mexicana de Médicos Veterinarios en Pequeñas Especies del Norte y Miembro de la Asociación de Médicos Veterinarios de Ecatepec.Si requieres más información o tienes más dudas:  J_riveros_f@hotmail.com o Cecilia_rosasp@yahoo.com.mx.

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