El trabajo, ¿esclavitud moderna?

Algo superado hace siglos, se replica en algunos sectores laborales de hoy, dice Eduardo Contreras; las condiciones salariales y prestaciones precarias dañan la salud psicológica de los trabajadores.
esclavo oficina trabajador derecho laboral  (Foto: Jupiter Images)
Eduardo Contreras Merino*
CIUDAD DE MÉXICO -

Cuando algunos escuchamos el tema de la esclavitud pensamos en la época de los romanos o en los africanos esclavizados en Estados Unidos, donde un grupo de gente poderosa se apropiaba de la vida de algunas personas, forzándolas a trabajar en condiciones infrahumanas que terminaban por acabar con sus vidas.

Los esclavos no tenían ningún derecho, ni percibían salario, o si lo hacían, era un salario injusto que no les permitía sobrevivir de manera adecuada. El amo tenía el derecho de hacer con él lo que deseara, incluso matarlo si ya no servía a sus propósitos. Pero considero que la mayor utilidad de la esclavitud provenía de su mano de obra barata, la cual permitía que un grupo de hombres se enriqueciera. Las ganancias producidas ingresaban integras a los bolsillos de los amos.

En la actualidad, cuando escuchamos o leemos algo de esto, pensamos que son tiempos pasados, y que cosas así ya no ocurren, pues se supone que desde el siglo XIX se promovieron leyes para su abolición, se fomentó la justicia y se difundió el pensamiento de los derechos humanos y las garantías individuales.

Pero la realidad es otra, desde la revolución industrial encontramos una serie de condiciones para los trabajadores, que no se diferenciaban en mucho de las que presentaban los esclavos: jornadas de trabajo de más de 15 horas, condiciones insalubres e inhumanas, sin días de descanso y jornadas laborales extenuantes.

Esto también produjo un deterioro importante en la salud de los trabajadores, incluyendo niños, que comenzaron a morir a temprana edad. Problemáticas como esta me motivan a reflexionar sobre las mejoras en las condiciones laborales, y me surge la pregunta: ¿las condiciones laborales han mejorado o se han repetido ciertas pautas en la actualidad?

Con respecto a la situación que vivimos en los lugares de trabajo, sin duda ha mejorado (condiciones más salubres, seguros médicos que cubren los accidentes de trabajo, etc.); en algunos casos, sin embargo, existen un sinnúmero de ejemplos donde las condiciones laborales son desgastantes, más en el caso de las mujeres.

También existen personas que se benefician explotando a diversos grupos humanos que se encuentran sin opciones de apoyo por parte de los gobiernos, generando las condiciones para que seguir acumulando dinero impunemente. Las repercusiones en la salud de las personas son evidentes, pero, a diferencia de otras épocas, el deterioro se muestra de manera especial en el ámbito psicológico.

Desde el punto de vista psicológico, las problemáticas se han acentuado debido al estrés (tensiones) que vivimos las personas en la actualidad: La presión, aunado a la pobreza y al limitado acceso a servicios de salud dignos, y al restringido acceso a la atención psicológica.

La televisión, el consumismo y los distractores han producido un deterioro en las relaciones personales las cuales ya están economizadas, relaciones basadas en el dinero. Esto produce un vacío de sentido. El trabajo, en teoría, debería dignificarnos ya que tiene una función creadora y transformadora.

Pareciera ser que el trabajo más que beneficios nos atrae malestares, los salarios no alcanzan para tener una vida digna, y nos desgastamos al grado de desarrollar enfermedades físicas y problemas psicológicos, generando un ambiente social de tensión e individualización, que provoca rupturas sociales.

¿Qué hacer?

Desde el punto de vista de la psicología, es importante que generemos una conciencia social sobre los diversos procesos psicoterapéuticos, ya que éstos pueden ayudarnos a generar condiciones de vida mejores y a encontrar un sentido a la vida, sin estar necesariamente vinculados al consumismo o las mercancías.

Un proceso psicoterapéutico contribuye a mejorar nuestras relaciones sociales, conlleva relaciones más profundas, satisfactorias y producen una sensación de bienestar, en vez de frustración.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Dicho proceso también contribuiría a saber elegir mejor nuestro trabajo, con el fin de que nuestro empleo esté en función de nuestros deseos, y permita obtener una gratificación no sólo económica sino también emocional. Recomiendo un mayor acercamiento a un proceso psicológico que permita un cambio en nuestra forma de vivir y pensar, y obtener unas condiciones de vida más dignas y sanas.

*El autor es director de Investigación y Desarrollo en Psicología y Educación Integral, AC; psicoterapeuta psicoanalítico Lacaniano, dedicado a la psicoterapia infantil. Es especialista en trastornos graves y autismo. Psicólogo por la Universidad Autónoma Metropolitana y docente en la Universidad del Distrito Federal.

Ahora ve
Alexa, la asistente virtual de Amazon, parece tener temperamento
No te pierdas
ç
×