Maíz, ¿para bolsas o para comer?

Con la obligatoriedad de pagar las bolsas, se busca reducir la contaminación, dice Uriel Beltrán; el experto del Tecnológico de Monterrey dice que hay alternativas para favorecer al medio ambiente.
bolsa,  (Foto: Photos to go)
Uriel Beltrán Pérez*

La ley de residuos sólidos que entró en vigor en la Ciudad de México busca disminuir los problemas de contaminación de la ciudad al restringir el uso de bolsas plásticas no biodegradables exigiendo a las empresas de autoservicio que comúnmente utilizan bolsas plásticas para entregar sus productos al consumidor, que utilicen solamente bolsas biodegradables y que cobren cierta cantidad por éstas.

Mientras, para las empresas que no cumplan esta nueva ley, se les aplicara una multa que puede ir desde los 57,000 pesos hasta 1 millón de pesos.

Una bolsa plástica biodegradable es aquella bolsa que está elaborada a partir de un bioplástico que es aquel plástico elaborado a partir de un materia que puede ser degradada por microorganismo de una manera más rápida a la que normalmente ocurre una degradación, que dicho sea de paso, depende de muchos otros factores tanto químicos como ambientales, como temperatura, humedad y acidez, sólo por mencionar algunos.

Los plásticos biodegradables que más se utilizan en la actualidad son los que se obtienen de un compuesto natural de fácil degradación llamado PLA (Ácido poliláctico por sus siglas en inglés).

El proceso de obtención del PLA es a partir del almidón del maíz, lo cual representa una alternativa mucho más atractiva ambientalmente hablando para producir plásticos, a diferencia de los que se obtienen del petróleo. Sin embargo esto podría provocar desabasto alimenticio, ya que el maíz es uno de los cereales de mayor consumo a nivel mundial, sólo el hecho de tener que destinar cultivos de maíz para solventar las necesidades alimenticias de la población, destinar cultivos de maíz para solventar las necesidades de bioplásticos y por si fuera poco destinar cultivos de maíz para la producción de biocombustibles (como se ha venido haciendo en los últimos años), genera una controversia entre definir cuál es la prioridad, si bien alimentar a la población o bien ocupar el maíz con fines energéticos. Esto eventualmente se traduciría en aumento de costos de maíz y sus derivados alimenticios debido a que una gran cantidad de los cultivos se destinarían a bioplásticos y biocombustibles.

Por otro lado, si bien los bioplásticos son biodegradables (degradados por microorganismos a elementos inocuos al medio ambiente), el tiempo de biodegradación de un bioplástico, en el mejor de los casos en condiciones ideales y dependiendo de su proceso de producción, es de 3 años(aproximadamente), por lo que si se toma en cuenta el ritmo de desecho de bolsas de plástico que se tiene actualmente en urbes como la Ciudad de México, incluso en condiciones ideales, los depósitos de basura quedarían saturados de bolsas de plástico biodegradables, debido a que la tasa de utilización de las bolsas plásticas es mucho mayor a la tasa de degradación de estas, sobre todo tomando en cuenta que los depósitos de basura distan mucho de proporcionar las condiciones ideales para una biodegradación.

Una solución al problema de contaminación en las ciudades debido a bolsas es utilizar menos bolsas plásticas y llevar a cabo un proceso de reciclaje de plásticos eficiente, para lo que tiene que haber compromiso tanto de los ciudadanos, como de las autoridades así como de la iniciativa privada.

Una solución alternativa a este asunto sería también más que la prohibición de las bolsas de plástico en los supermercados, crear una infraestructura que permita iniciar una campaña de reciclaje y reutilización de basura, partiendo de lo básico como es separar la basura orgánica e inorgánica, plástico, aluminio, etcétera.

Asímismo incentivar la creación de empresas bien de Gobierno o de iniciativa privada que se dediquen exclusivamente a la reutilización de la basura.

El problema de contaminación causado por las bolsas de plástico no biodegradables en Ciudad de México, no se debe a si el plástico se degrada o no, se debe a lo que hacemos con dicho plástico.

Si los plásticos o bien la basura en general, se reciclara de manera eficiente, los niveles de contaminación se reducirían de manera drástica y no sólo la contaminación la causada por los plásticos, también la de materiales como vidrio cartón, orgánicos, etcétera, bajo la premisa de que cualquier desperdicio que se recicle, se convierta en materia prima.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

El dilema al que se enfrenta Ciudad de México con respecto a los problemas ambientales, no es un problema Científico - Tecnológico, por lo que difícilmente la ciencia y tecnología podrán dar una solución al problema como lo están buscando por medio de esta nueva ley. El problema es de carácter social, por lo que la solución si bien puede ser en parte tecnológica como la implementación de bolsas elaboradas a partir de bioplásticos, si la sociedad continúa con el ritmo de consumo de plásticos y no comienza a hacer una reciclaje integral de los plásticos (y desperdicios en general), el problema persistirá.

* El autor es Director de Ingeniería en Biotecnología en el ITESM CEM.

Ahora ve
Cinco consejos para viajar aunque no tengas mucho dinero
No te pierdas
×