¿Hay responsabilidad social empresarial?

La ética en toda compañía es clave para sus labores y crecimiento, dice Arturo Castellanos; estándares de calidad y regulaciones ayudan a mantener la responsabilidad de forma eficaz.
Arturo Castellanos Dávila*
CIUDAD DE MÉXICO -

Durante los últimos años, en el mundo se ha escuchado mucho el término de responsabilidad social pero cuya esencia no tiene nada de nuevo, sólo se ha acuñado el término entendido como actividades que hacen las empresas para servir a la comunidad o para "devolver algo de lo que han recibido". Definiciones de responsabilidad social empresarial (RSE) hay muy variadas y el Maestro Adrián Zicari, por su investigación en el tema, ha encontrado las siguientes:

  • "Forma de gestión que se define por la relación ética de la empresa con todos los públicos..." Instituto Ethos, Brasil.
  • "RSE es la responsabilidad que tienen las personas, instituciones y empresas para contribuir al aumento del bienestar del sociedad..." Fundación Prohumana, Chile.
  • "Compromiso de las empresas de contribuir al desarrollo económico sostenible, trabajando con los empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad en general para mejorar su calidad de vida", WCSD, World Council for Sustainable Development.
  • "Es una visión de los negocios que integra el respeto por los valores éticos, las personas, la comunidad y el medio ambiente, en el contexto de sus operaciones diarias, en los procesos de toma de decisiones operativas y estratégicas" AMCHAM Argentina.
  • "La RSE constituye un compromiso que cada empresa, en tanto actor social, establece con sus grupos de interés, procurando mejorar en forma sostenible, las condiciones del negocio y la calidad de vida de la sociedad en su conjunto" División RSE de IDEA, Argentina.

La idea de la ética de la empresa, como nos comenta la Dra. Adela Cortina de la Universidad de Valencia, "es en la década de los años 70 cuando se fortalece en los Estados Unidos...La razón es simple: ni la política ni la economía funcionan cuando falta confianza en los políticos o en los empresarios".

El Premio Nobel de Economía 1998, Amartya Sen nos recuerda que "la empresa ética es un factor de desarrollo: cuando una empresa actúa éticamente no sólo obtiene beneficios internos, también influye positivamente en la sociedad".

Esta noción de la responsabilidad social es, en las grandes empresas, prácticamente imprescindible en sus annual reports y hasta en sus organigramas, esto se puede comprobar dado que ahora existen puestos como el de Director de Responsabilidad Social o de Gerente de Responsabilidad Social, etc.

Cabe recordar que existen muchas formas de demostrar la responsabilidad social empresarial y en este artículo se ofrecerán algunos ejemplos.

Para comenzar, debe darse un doble o triple aplauso a todas aquellas empresas que sin existir algún tipo de reconocimiento han apoyado de alguna u otra manera a la nación en la que están operando y un excelente ejemplo es Ford que desde hace más de 40 años ha construido escuelas para los niños de México que viven en condiciones de vida bastante desfavorables. Esta empresa al 2005, había construido 202 escuelas y apoya a 150,000 niños no sólo en materia educativa sino también en cuestiones deportivas. Por cierto, el número de sus graduados es de más de 1.5 millones de mexicanos y el lema con el que dan a conocer su filosofía es: "La educación en México no sólo nos preocupa, NOS OCUPA". Además, Ford ha llevado a cabo Diplomados para Maestros y Directores que son impartidos por la Universidad Anáhuac.

Otros ejemplos de apoyo a la sociedad son: la empresas líder en el mercado de algodón absorbente Grupo ZUUM; dicha entidad ha instituido el asilo Vivir de Amor. Por citar otra contribución a la sociedad tenemos a la empresa Interceramic que ha creado la Fundación Vida Digna y se encarga de mejorar la calidad de vida de los Tarahumaras de la Sierra de Chihuahua.

Con respecto a la industria farmacéutica tenemos el caso de la empresa Merck Sharp & Dohme (MSD) que investigó y desarrolló el medicamento Mectizan que trata el padecimiento de la oncocercosis, enfermedad caracterizada como una de las peores porque ha dejado millones de invidentes alrededor del mundo. Esta empresa ha donado millones de tabletas a 670 comunidades de los estados de Oaxaca y Chiapas para evitar este padecimiento.

En la industria refresquera, Coca Cola, por ejemplo, en el 2004 invirtió 230 millones de pesos en programas enfocados a la preservación del entorno. Además, instauró un sistema de administración ambiental conocido con el nombre de eKOsystem que equivale, prácticamente, al ISO 14001.

Otro esfuerzo interesante a mencionar es la iniciativa de equipar una unidad móvil con computadoras portátiles que pretende capacitar a 3500 personas en un mes en entidades como Tizayuca, Hidalgo; dicha idea fue apoyada por Microsoft Corporation, la Unión de Empresarios para la Tecnología en la Educación (UNETE), el Consejo Nacional de Educación para la Vida y el Trabajo (Conevyt) y el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA).

Por ejemplo, en México, la empresa Cemex ha obtenido el distintivo de Empresa Socialmente Responsable que otorga el CEMEFI, A.C. luego de haber completado más de 100 indicadores para conocer el nivel de adopción de este tipo de prácticas. El Centro Mexicano para la Filantropía, A.C. desde el año 2001 ha otorgado por años el distintivo Empresa Socialmente Responsable (el primero en su tipo en América Latina) a las entidades que como Cemex han alcanzado altos indicadores de responsabilidad social y cuyos primeros galardonados han sido organizaciones como: Deloitte, Bimbo, BBVA Bancomer, Zimat Consultores, Wal-Mart, Hewlett Packard, entre otros. Dicho distintivo evalúa cuatro aspectos de las empresas: ética empresarial, calidad de vida en la empresa, vinculación y compromiso con la comunidad y, finalmente, cuidado y preservación del medio ambiente.

Felipe Cajiga Calderón, coordinador del programa de Responsabilidad Social del Centro Mexicano  para la Filantropía, define a una Empresa Socialmente Responsable: "es aquella que fundamenta su visión y compromiso social en políticas y programas que beneficien a su negocio e impacten positivamente a las comunidades en las que operan, más allá de sus obligaciones y expectativas de la comunidad".

Otro reconocimiento que se ofrece para premiar a un mensaje social es el Caracol de Plata que ofrece el Reconocimiento Iberoamericano al Mensaje de Beneficio Social cuyas categorías son: impresos, Radio, Publicidad Exterior, Televisión y campañas, aunado a ello se otorga el reconocimiento universitario.

Como nos podemos percatar este movimiento de la responsabilidad social ha ampliado sus fronteras y ya es considerado una de las normas de ISO (International Organization for Standarization) dicha norma es la ISO 26000 que no es obligatoria pero sí voluntaria.

 En el ámbito educativo, vale la pena señalar que hay instituciones mexicanas que ofrecen diplomados o programas a nivel maestría referentes a la responsabilidad social empresarial, como por ejemplo, la Universidad Pontificia de México y la Universidad Anáhuac, entre otras.

Por cierto, se puede recalcar que entre mayor sea el impacto positivo a la sociedad es más valorada por la misma y que se pretende que sea una filosofía de ganar-ganar. Gráficamente, se puede observar el equilibrio entre filantropía y el negocio (Porter y Kramer, 2003) como se muestra a continuación:

 

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A manera de conclusión, no debe de olvidarse que la responsabilidad social empresarial es muy importante pero que se puede poner en práctica una responsabilidad social individual en el entorno en el que nos desenvolvemos. Finalmente, debemos recordar que existen aspectos igual de importantes a considerar tales como la discriminación laboral por el aspecto de las personas, la falta de integración laboral de las personas con alguna discapacidad, el cuidado del medio ambiente, el ahorro de energía y/o agua en nuestras actividades cotidianas, etc.

*El autor es Doctor en Administración de la Universidad Anáhuac del Sur.

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