OPINIÓN: Que tu hijo lea es tu trabajo, no de su profesor

El escritor James Patterson afirma que encontrar libros que logren motivar a los niños es tarea de los padres y no de los profesores
Libros niños jóvenes
Libros niños jóvenes  Libros niños jóvenes  (Foto: )
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Autor: James Patterson | Otra fuente: 1

Nota del editor: El libro más reciente de James Patterson, Middle School: The Worst Years of My Life está en la cima de la lista del New York Times y es el número 1 en Indiebound. En este Día del Docente, el escritor te dice cómo no dejarle todo al profesor.

(CNN) Para muchos niños, leer es una mala palabra. Afortunadamente, sabemos exactamente con quién debemos hablar para iniciar una intervención muy necesaria.

Lo siento, mamás y papás, pero es su trabajo —no de los profesores— encontrar libros que logren hacer que sus niños lean y asegurarse de que lo hagan.

Pero hay buenas noticias: puede ser tan fácil como enseñarle a un niño a andar en bicicleta o a lanzar una pelota de béisbol. Cuando nuestro hijo, Jack, tenía ocho años, él no era un lector entusiasta. Estoy seguro de que mi esposa Sue y yo cometimos medio millón de errores al criar a Jack, pero durante ese octavo verano de ser padres, hicimos algo bien: le dijimos que no tenía que cortar el césped (¡Viva!), pero que tenía que leer todos los días (buuu).

Entonces le dijimos a Jack que le ayudaríamos a encontrar libros que le prometíamos que le gustarían: la garantía de mamá y papá de que "leer puede ser un deleite". Escogimos libros de aventuras para empezar. Al final del verano, Jack había leído media docena de libros que adoró, y su capacidad de lectura mejoró enormemente.

Aquí está la simple pero poderosa verdad de que muchos padres y escuelas no actúan: mientras más lean los niños, ellos se convierten en mejores lectores.

La mejor manera para lograr que los niños lean más es darles libros que les gusten. Eso les hará pedir más. Sí, es tan simple como 1+1 = 2. Los chicos dicen que la principal razón por la que no leen más es que no encuentran libros que les gusten. La libertad de elección es clave para motivarlos y emocionarlos. Las sagas de vampiros, los cómics, el manga, los libros de estadísticas deportivas... ¡Fabuloso!, mientras lean. ¿Deberían leer en tabletas? Claro, ¿por qué no? ¿Qué tal volver a leer un libro? Definitivamente. Y no les digas que un libro es demasiado difícil o demasiado fácil. ¿Grandes Esperanzas? Por supuesto. Y recuerda, las bibliotecas prestan los libros.

Algunas escuelas y sistemas educativos están en la cima del problema de lectura. ¿Es tu problema?

Muchas escuelas logran con éxito que los niños lean. Esto plantea la pregunta obvia: ¿Por qué no pueden lograrlo tantas otras?

El programa Drop Everything and Read (Deja todo y lee) es una brillante herramienta de aprendizaje que utilizan más de 1,000 escuelas. Dedican un periodo del día para que los chicos —y sus profesores— no se dediquen a otra cosa más que a leer, y la mayoría lee lo que quiere. Los resultados pueden ser espectaculares.

Las escuelas con el programa Knowledge is Power (El conocimiento es poder) en Washington exigen que los estudiantes lean por lo menos 20 libros al año y que carguen un libro con ellos todo el tiempo. ¡Viva!

¿Como lograr que lectores renuentes lean... y lo adoren?

En primer lugar, trata de entender que los chicos pueden sentirse un poco nerviosos cuando se trata de la lectura.

Los chicos suelen sentirse bien leyendo novelas gráficas, cómics, libros de chistes y tomos de información general. Les gustan sobre robots, cómo construir cosas, espacio exterior (pero con extraterrestres) y por lo menos una explosión.

Los profesores y directivos escolares podrían considerar esto: en muchas escuelas existe la tendencia de no recompensar a los estudiantes por leer libros como El libro de récords Guinness o el Almanaque de Sports Illustrated o la Historia ilustrada del rock and roll de Rolling Stone. A menudo, los libros que son atractivos para los chicos son desproporcionadamente pasados por alto en las listas de lecturas recomendadas.

Gran error, trágico y evitable. Todo se cuestión de actitud. Si la biblioteca de tus hijos no es atractiva para los chicos, probablemente la escuela necesita revisar su actitud.

¿En dónde encontrar libros que sean atractivos para tus hijos? La mayoría de las bibliotecas y librerías son muy generosas con su tiempo y ayuda. Los hijos y sus padres deberían visitar ferias de libro. 

Seamos realistas: la mayoría de nosotros no nos damos cuenta, pero somos un fracaso como modelo de lectura para nuestros hijos. Los mejores modelos a seguir se encuentran en el hogar: los hermanos, los padres, los abuelos. Mamás y papás: es importante que tus hijos te vean leyendo. No solo libros, también es bueno leer el periódico.

En Inglaterra, el país entero celebra El Día Mundial del Libro. Todos los chicos y chicas reciben una libra esterlina para comprar el libro que quieran, y la mayoría de las librerías bajan sus precios solo por esa ocasión. Bravo para el ex primer ministro, Tony Blair, quien fue un activo modelo a seguir para lograr que los niños lean.

Si las organizaciones que tienen influencia en los niños como ESPN, la NBA y la NFL mostraran más respeto por los libros, eso podría ayudar a miles de niños a volverse mejores lectores. Me estremezco cuando escucho a un comentarista deportivo con educación universitaria burlarse de los libros durante las transmisiones, porque temen que leer los haga parecer menos machos.

Los estudios y estrellas de Hollywood podrían inspirar a los niños a leer, pero a menudo no lo hacen. Al parecer, algunos directores creen que es su deber cívico enseñarle a los niños a fumar. Las revistas y los periódicos le podrían prestar atención al asunto de los lectores renuentes y a los problemas de alfabetismo diaria o semanalmente.

Las cadenas de comida rápida podrían incluir historias en las cajas de las comidas para niños —la mayoría de las editoriales trabajarían con ellos—. Los productores de videojuegos podrían incluir historias escritas en sus juegos, podría ser un requisito para poder venderle a los niños. Muchas editoriales podrían hacer un mejor trabajo para suministrar libros gratuitos o de bajo costo a las escuelas que los necesiten.

Ahora, probablemente te tomó unos cuantos minutos leer todo este artículo. Por favor, no dejes que el esfuerzo termine aquí. Si tienes los medios, compra o dona algunos buenos libros a tu escuela local. Pero lo más importante, lleva a tus hijos, tus nietos o a tus estudiantes a la biblioteca o a una librería, o busca en línea algunos libros en este momento. Si tienes mejores ideas de las que sugiero, excelente, por favor, compártelas con tu escuela, o en la sección de comentarios.

Al momento de actuar, le darás un ejemplo a los niños sobre el poder y la gloria de la lectura: primero lees, después te levantas de tu asiento y haces algo para solucionar un problema.

Las opiniones expresadas en este comentario únicamente son de James Patterson.

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