Data Center: ¿invertir o ‘externalizar’?

Firmas sudamericanas viven de forma distinta este proceso informático, dice Anderson B. Figueiredo; la diferencia la hace el dinero, la política empresarial y los proveedores, indica el consultor.
data center  (Foto: Thinkstock)
Anderson B. Figueiredo*

En los últimos dos o tres años, cada vez que tenemos algún contacto con los profesionales que trabajan en el área de Tecnologías de la Información (TI), independientemente del tamaño y perfil de las empresas para las que trabajan, tomamos nota de la preocupación por tres cuestiones que ocupan gran parte de su tiempo: i) la explosión exponencial de los datos, ii) el modelo de cloud computing y iii) las inversiones, cada vez más grandes, en nuevos equipos y recursos de software. ¿Cómo manejar esta nueva situación en conjunto con la operación actual? ¿Dónde y cómo guardar eses datos y cómo administrarlos? ¿Cuánto y cómo invertir?

Estas cuestiones deben ser contestadas en todo momento con la visión en el futuro de las organizaciones, y las respuestas están directamente relacionadas al ambiente de TI y de Telecomunicación (TIC) que se utilizará.

Ese ambiente, conocido como Data Center, tiene que atender diversos requerimientos de infraestructura física: control de acceso físico, climatización, redundancia de suministro de electricidad y de telecomunicaciones, y disponibilidad 24 horas todos los días de espacio para una expansión futura.

Además, tiene que mantener los datos seguros monitoreando todos los accesos y garantizando que los negocios de la compañía no sufran interrupción.

En los últimos meses preguntamos a esos gestores, en América del Sur, si pretenden atender sus necesidades a esos requerimientos utilizando su propio Data Center o si utilizan los recursos y servicios ofrecidos por empresas cualificadas que actúan en este mercado.

¿Cómo decidir? Basta analizar la última encuesta de IDC con 350 CIOs de empresas medianas y grandes de Brasil, ejercicio en donde 32% de los participantes demostraron su intención de migrar sus operaciones para proveedores externos. Un 38% informó que debe ampliar o reformar su Data Center actual.

Los grandes grupos, en especial instituciones financieras, ya se decidieron desde hace mucho tiempo por sus propios ambientes de computación e invertir en instalaciones físicas, equipamientos y capacitación de personal técnico especializado para administrar estos recursos y garantizar su correcto funcionamiento.

Para esas empresas, los recursos de informática son piezas fundamentales de sus negocios; no se trata sólo de equipos y recursos operacionales, además de estos aspectos, tienen recursos financieros que les posibilitan invertir grandes sumas en la adquisición de equipos y de infraestructura y en la construcción y mantenimiento de sus propios Data Centers.

Por otro lado, las firmas pequeñas y la gran mayoría de las empresas medianas no tienen reservas financieras suficientes para inversiones en equipos e infraestructura de TIC.

La situación ha originado una demanda creciente para la contratación de esos recursos, junto a proveedores externos que ofrecen distintos modelos de negocio que sí se adecuan a la necesidad tecnológica y al perfil financiero de los contratantes.

Los números indican que cerca del 70% de los encuestados que tiene contrato con algún proveedor de Data Center, contratarán servicios de infraestructura.

Aproximadamente 25% están contratando algún servicio relacionado a cloud computing, como Software como Servicio (SaaS) o Infraestructura como Servicio (IaaS).

El escenario actual muestra que los proveedores de infraestructura y servicios de Datacenter en América Latina no consiguen atender toda la demanda de las empresas pequeñas y medianas, ni tampoco apoyar las requisiciones de empresas grandes que deciden utilizar proveedores externos para hospedar y administrar parte o la totalidad de sus recursos de TIC.

Los expertos creen que la evolución del sector se mantendrá durante los próximos tres años.

Estas perspectivas son aún más positivas cuando se mira a Brasil: en los tres últimos años, estamos asistiendo a una verdadera explosión de proveedores de infraestructura y servicios de Datacenter.

Los proveedores más tradicionales están ampliando sus instalaciones, están haciendo nuevos sitios o están comprando  proveedores más pequeños.

Nuevos proveedores llegan en todo momento al mercado y todos los días surgen noticias de las intenciones de las grandes empresas multinacionales en crear nuevos sitios para ofrecer sus servicios e infraestructura a las empresas de Brasil y de América Latina.

En resumen, no hay una verdad definitiva sobre el Datacenter. La decisión entre invertir en su propio ambiente o contratar a un proveedor externo depende de muchos factores: disponibilidad financiera, política de la empresa, ofertas comerciales y tecnológicas de los proveedores, etc.

La metodología más adecuada para elegir el modelo a implementar en su compañía es hacer una operación completa de todos los gastos para el montaje de un propio ambiente, considerando compra de equipos, costos con infraestructura de TIC y con los profesionales para operar y administrar ese ambiente y compararlos con los costos y, principalmente, con el retorno sobre las inversiones Return of investment (ROI) que necesitará hacer para contratar una de las diversas ofertas de outsourcing de los proveedores externos.

*El autor es Gerente de Investigación y Consultoría en el área Enterprise de IDC Brasil.

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