OPINIÓN: Los candidatos de EU deben atender el problema de la esclavitud

Dos organizaciones esperan que se renueve la ley contra el tráfico de personas para continuar con su labor en 2013
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Jesse Evans y Mary C. Ellison
Autor: Jesse Evans y Mary C. Ellison | Otra fuente: 1
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Nota del Editor: Jesse Eaves trabaja como consejero principal en políticas para la protección de infantes con World Vision, una organización humanitaria cristiana que trabaja en casi 100 países alrededor del mundo. Mary C. Ellison sirve actualmente como director de política para el Proyecto Polaris, una organización líder de Estados Unidos que combate todas las formas de tráfico humano y que sirve tanto a ciudadanos estadounidenses y víctimas extranjeras, así como hombres, mujeres y niños. Juntos hacen un llamado a los electores de Estados Unidos para que se aseguren que sus senadores aprueben una ley anti-esclavitud.

(CNN) — Con las próximas elecciones en puerta, no puedes prender la televisión sin ver el anuncio de una campaña negativa o un segmento de noticias que muestra las divisiones políticas que existen en EU.

Mientras los políticos discuten sobre el gobierno del futuro, perdemos de vista cómo las acciones de la legislatura actual impactan en las vidas de gente real, como los miles de hombres, mujeres y niños esclavizados en Estados Unidos y alrededor del mundo que están en riesgo si el Congreso no pasa la Propuesta de Reautorización de Protección a Víctimas de Tráfico de Personas para finales de año.

El tráfico humano es “reclutar, transportar, transferir, esconder o recibir a una persona por medio de amenazas, el uso de la fuerza u otras formas de coerción, de abducción y fraude para propósitos de explotación”. Pero también tiene otro nombre: Esclavitud moderna. Hoy en día hay más esclavos en el mundo que en cualquier otra época en la historia humana.

Tristemente, éste no es un tema propio de los países en vías de desarrollo. También pasa aquí en nuestros propios patios traseros.

Organizaciones como World Vision y Polaris Project trabajan con sobrevivientes en los Estados Unidos y en el extranjero todos los días para ayudarlos a recuperarse del daño que les causó el haber sufrido esa lamentable experiencia.  

Los sobrevivientes de alrededor del mundo acuden a nosotros para desahogar la experiencia de haber sido traficados por sus parejas, extraños, empleadores y otros, con la idea de sanar sus heridas y tener una mejor mirada hacia el futuro. 

Las víctimas sufrieron golpes, insultos, humillaciones y fueron forzados a comerciar sexualmente o a trabajar en terribles condiciones por poco o nada de dinero con el miedo constante de que ellos mismos u otros podrían salir lastimados, incluso asesinados.

A pesar de sentirse derribados, dia con día somos testigos de la resistencia del espíritu humano que brilla en los ojos de los sobrevivientes.

Los hemos visto graduarse de cursos de inglés, casarse, tener hijos, encontrar empleo, mudarse y formar su propio hogar. Además de tener lo que todos queremos y necesitamos: la libertad de vivir sus vidas de manera independiente.

Podemos ayudar y humildemente caminar junto con estos valientes sobrevivientes porque Estados Unidos creó un marco de trabajo para combatir el tráfico humano que busca proteger a las víctimas, prevenir y condenar a los responsables, y se llama la Ley de Protección de Víctimas del Tráfico (TVPA, por sus siglas en inglés). Gracias a esta ley y a los que la utilizan todos los días, estos sobrevivientes han encontrado su camino de regreso hacia la libertad y la dignidad.

Hace doce años en el 2000, un Congreso dividido aprobó una pieza primordial en la historia de la legislación estadounidense y que es el eje central de todos los esfuerzos para combatir la esclavitud moderna en Estados Unidos y en todo el mundo.  

En 2003, 2005 y 2008 aprobaron la reautorización de manera unánime. Pero el 1º de octubre del 2011, esta importante pieza legislativa, una de las más grandes en materia de derechos humanos en la historia de EU, expiró y por primera vez en su historia, el congreso corre el riesgo de no renovarla hacia el final de su sesión. 

De no hacerlo en septiembre de 2012, podríamos perder los fondos para el 2013. 

Esta falta amenaza el liderazgo global de Estados Unidos en su lucha en contra de la esclavitud de la época moderna y tiraría a la basuara el progreso logrado en la última década.

Si no se aprueba la TVPA para el final de este año, nadie está seguro del impacto que podría tener en los 20 millones de personas que actualmente están esclavizadas alrededor del mundo.

Esta legislación beneficia tanto a los sobrevivientes que participan en programas creados y patrocinados por la TVPA como a los abogados que trabajan diariamente contra la trata de personas.

En Estados Unidos, los programas patrocinados por la TVPA fortalecen la prevención, patrocinan fuerzas de trabajo por todo el país para proteger a las víctimas y condenar a los traficantes de personas, e impulsa herramientas importantes como la línea telefónica del National Human Trafficking Resource Center (NHTRC).

Internacionalmente, los programas contra la trata de personas fomentan proyectos para hacer conciencia, fortalecer las redes de protección de la comunidad, aprobar leyes más fuertes y ofrecer mejores servicios para las víctimas.

La no respuesta por parte del Congreso potencia la idea que tienen otros países de que el tráfico humano no es una prioridad para el gobierno de Estados Unidos. 

Esto es peligroso, no solo porque no reconoce la esclavitud moderna como un problema, sino porque afectará a los hombres, mujeres y niños alrededor del mundo que viven esta terrible condición y a aquellos que están comprometidos a combatirla.

Desde hace 12 años hemos sido líderes en la lucha en contra de la esclavitud moderna. Países en el extranjero observarán de cerca las elecciones de Estados Unidos para ver cuáles son nuestras prioridades.

El congreso necesita mandar un mensaje claro, no importa el resultado de las elecciones, acabar con el tráfico de personas debe ser una prioridad para Estados Unidos.

Como estadounidenses, tenemos un papel que cumplir. De acuerdo con los mismos senadores, está en nuestras manos usar el poder de nuestras voces para poner un alto a esta situación.

Este 4 de septiembre del 2012 será el día para hacer la diferencia y hacer un llamado al senado para que apruebe de nueva cuenta la TVPA. 

Ésta no es una época de juegos políticos ni de discusiones, si no una época de poner a un lado lo que nos divide y unirnos contra aquellos que ofenden la dignidad humana.

Aprende más y ayuda a esparcir el mensaje en www.passTVPRAnow.org

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Jesse Evans y Mary C. Ellison.

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