OPINIÓN: De avances, retrocesos y estancamiento, el sexenio de Calderón

La gestión de Felipe Calderón termina, pero no solo lo veamos, también somos responsables de México, el país es de todos
Autor: María Elena Morera | Otra fuente: 1

Nota del editor: María Elena Morera es Presidenta de Causa en Común, A.C., asociación que busca construir una ciudadanía responsable y un poder que rinda cuentas, y presidió México Unido Contra la Delincuencia de diciembre de 2003 a febrero de 2009. Puedes seguirla en su cuenta de Twitter: @MaElenaMorera 

(CNNMéxico) — A seis años de mandato presidencial de Felipe Calderón lo que observamos es un periodo de avances, estancamientos y retrocesos.

Como avance a lo largo de su administración hemos reconocido logros como el Acuerdo Nacional por la Seguridad la Justicia y la Legalidad, el cual contiene, entre otros, la transformación de la fuerza policiaca del país, que si bien no ha concluido, es un buen precedente, además de que permitió impulsar la participación ciudadana en los Diálogos por la Seguridad. También fue muy importante que se inició la implementación del Nuevo Sistema Penal Acusatorio, aunque pendiente queda a nivel federal.

Como estancamientos hemos advertido que su promesa de hacer de México el país del empleo quedó rezagada desde hace tiempo; que su estrategia de seguridad quedó corta porque no se atacó de raíz el lavado de dinero y eso permitió que se multiplicaran los 'gerentes' en las organizaciones criminales.

Como retroceso, los miles de muertos en este sexenio, lo que nos llevará a un largo proceso de reconciliación que todavía no ha iniciado.

En toda su gestión, sus principales funcionarios no pudieron o no quisieron cicatrizar las heridas de la elección del 2006. La división entre los mexicanos fue evidente y eso nos costó caro, porque vimos cómo las reformas necesarias no lograban los consensos, vamos, ni siquiera fueron capaces de lograr que el entonces Presidente de México —Vicente Fox— pudiera entrar a la Cámara de Diputados para entregar la banda presidencial.

No sé qué sentirá Calderón con este hecho, ni mucho menos lo que sintió al comprobar que altos funcionarios de su gobierno (como Noé Ramírez Mandujano, exsubprocurador de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, SIEDO, actualmente preso) estaban involucrados con el crimen organizado y que las víctimas de la delincuencia organizada, consideradas como “daños colaterales”. se multiplicaban sin que sus funcionarios les dieran justica pronta y oportuna, o por lo menos un poco de atención humanitaria.

La falta de transparencia para conocer el desarrollo de programas de seguridad, montos y evaluaciones del personal de altos mandos, aún prevalece estancada, además de que la descoordinación entre dependencias se mostró al grado que no lograron ponerse de acuerdo en la metodología para clasificar las muertes.

El Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) reporta de 2006 a julio de 2012, por ejemplo, un total de 105,142 homicidios dolosos en el país, y a la fecha, no sabemos cuántos de ellos son producto de la rivalidad delictiva, cuántos son de riñas personales o cuántos de problemas añejos que tomaron la oportunidad de plantarles una cartulina y los procuradores estatales en 'tirarlos al saco' de la delincuencia organizada.

El mensaje de logros de este lunes era predecible en cualquier político. Lo que nos llamó la atención fue el mensaje de pendientes por resolver para el próximo mandatario, porque más allá de agendas políticas, son parte de un diagnóstico presidencial.

Blindar lo que se hizo bien es responsabilidad de todos. Sería injusto decir que todo lo negativo es su responsabilidad porque en nuestra democracia moderna hay más responsables.

Por ejemplo, si bien la impunidad del 98% no se pudo revertir, en eso mucho  tenemos que ver los ciudadanos que no hemos sido capaces de hacer nuestra la cultura de la legalidad.

En este sentido, la transición al nuevo sistema de justicia penal y la reconstrucción del tejido social son sin duda, los grandes pendientes a la espera de que los ciudadanos los impulsemos de manera decidida y en armonía con todas las instituciones involucradas.

La administración de Felipe Calderón entregará, independientemente del mensaje en Palacio Nacional, un Informe de Rendición de Cuentas (IRC) de todas las dependencias a su cargo.

Las disposiciones establecidas para las más de 280 dependencias y entidades de la Administración Pública Federal (APF), incluyendo a sus órganos desconcentrados y la Procuraduría General de la República (PGR), fueron establecidas en el acuerdo presidencial publicado en el Diario Oficial el 19 de diciembre de 2011. En este se especifican los 10 apartados que deberán concentrar la información de cada dependencia y van desde el marco jurídico hasta la relación de observaciones de auditorías realizadas por las diversas instancias de fiscalización.

Este informe, a modo de acta entrega-recepción, deberá incluir los asuntos de la gestión gubernamental del presidente saliente y su gabinete el cual tiene la pretensión de hacerse de manera ordenada, transparente, confiable, oportuna y homogénea, para que la administración de Enrique Peña Nieto dé continuidad a los servicios gubernamentales, así como a los programas y proyectos a su cargo.

La era de Felipe Calderón termina y habrá que ver qué es lo que dicen los auditores y los nuevos funcionarios, pero no solo lo veamos. También somos responsables de México, el país es de todos.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a María Elena Morera.

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