OPINIÓN: Los ciudadanos veremos si acciones de EPN son de forma o fondo

Las organizaciones civiles desempeñarán un papel clave para evaluar si el proceder de Peña Nieto implica mejoras o más de lo mismo
Enrique Peña Nieto celebra su virtual triunfo
EFE. Enrique Peña Nieto-eleccion presidencial  Enrique Peña Nieto celebra su virtual triunfo
Autor: María Elena Morera | Otra fuente: 1

Nota del editor: María Elena Morera es Presidenta de Causa en Común, A.C., y presidió México Unido Contra la Delincuencia de diciembre de 2003 a febrero de 2009. Puedes seguirla en su cuenta de Twitter: @MaElenaMorera 

(CNNMéxico) — El presidente electo, Enrique Peña Nieto, iniciará su gobierno con grandes oportunidades para cambiar la narrativa del país y también para lograr cambios de fondo. Lo primero, para reconocernos con lo que somos y lo que nos hace falta, lo segundo, porque si no lo hace pronto, el discurso será hueco y la desesperanza mucho mayor.

Independientemente de sus compromisos notariados, en Causa en Común estamos plenamente convencidos de que los mejores notarios que tendrá seremos los ciudadanos, quienes daremos fe sobre si la oferta política de Enrique Peña es solo de forma o de fondo, y seremos también nosotros los que de manera independiente, mantendremos nuestros programas de vigilancia, monitoreo y crítica del desempeño de la autoridad federal.

Indudablemente, el conocimiento que Peña Nieto debe tener de México tiene que ser muy amplio. Tanto en campaña como en el periodo de transición se reunió con un gran número de académicos, grupos de sociedad civil, universitarios, campesinos, empresarios y sindicatos. Tanto él como su equipo buscaron generar relaciones de confianza y de obtener información a todos los niveles. Hace más de un año preparó su estrategia de campaña y seguramente hace unos días su equipo de transición le presentó en carpetas, diagnósticos y estrategias de gobierno.

Seguramente se llevaron algunas sorpresas, pero hoy ya tienen un panorama completo de los grandes retos de violencia, inequidad, pobreza y desigualdad, entre otros, que su condición presidencial le impondrán.

Aún sin tomar posesión del cargo y sin mayor explicación a la sociedad, Enrique Peña Nieto dio a conocer que en su administración la seguridad pública será una actividad más cercana a la estructura de la Secretaría de Gobernación que a una tarea independiente, como ocurrió en los últimos 12 años. No sabemos si ya tenía perfilada esta idea o si lo decidió a partir de lo que vio en campaña o de lo que le aconsejó su equipo de transición.

Además, consideró necesario crear una Comisión anticorrupción y crear más espacios para su gente en la administración pública.

La pregunta es si estos cambios son de fondo o de forma.

En lo referente a la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), me parece que el fondo es que quieren separar la estrategia de lucha contra el crimen organizado de la seguridad ciudadana, para que el subsecretario del Interior se centre en lo primero, y el secretario de Gobernación busque que los gobernadores se responsabilicen de la seguridad de los ciudadanos. La forma, es simplemente quitarle nivel mediático a la seguridad para buscar un cambio en la percepción sin que nada cambie.

No sabemos todavía si logrará que la administración de la seguridad pública regrese a la estructura de Gobernación, pero sí creo que lo verdaderamente importante es una reestructura del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), que debería ser robustecido con un área de políticas públicas de seguridad, con mayor coordinación, definición de quiénes tiene las responsabilidades y cuáles son las consecuencias del incumplimiento de ellas.

La Comisión Anticorrupción es un acierto desde el momento en que se visualiza este problema como uno de los principales vicios que se tienen en las estructuras gubernamentales y en la sociedad misma, por la escasa cultura de legalidad de la cual todos somos responsables. La impunidad no creció sola. Pero solo confirmaremos que esta medida es de fondo cuando veamos una estrategia clara para bajar los índices de corrupción.

El Servicio Profesional de Carrera de la Administración Pública Federal también fue 'tentado' durante el periodo de transición que concluye este viernes.

Si bien es cierto que debe adelgazarse el aparato burocrático, también es cierto que dífilamente tendremos personal capacitado, si el que llega quiere llevar a sus aliados y a sus 'cuates'. Los servidores públicos de carrera no podrán aspirar a cargos de Dirección General o superiores ya que pareciera que en México mal entendemos la 'confianza', al pensar que esta solo aplica para con nuestro jefe y no para con el ciudadano. Un replanteamiento del Servicio Profesional de Carrera solo será efectivo si quienes ocupan un puesto público cumplen con el perfil necesario, y por el contrario, quedaría en la forma si los ajustes solo facilitan la contratación de amigos o conocidos.

Además de los temas en que basará sus ejes estratégicos para el sexenio, Peña Nieto deberá atender lo urgente, como es la construcción de un clima de paz y la atención a miles de víctimas y de desaparecidos. Peña Nieto debe iniciar de inmediato la reconciliación y la reconstrucción del tejido social a todos los niveles.

Me parece que es impostergable cambiar el discurso, es urgente hablar del país que sí somos.

Hay muchas cosas por hacer, pero tengo confianza en que hará lo posible por ser un político moderno, un demócrata que busque en el consenso la forma básica de operar para alejarse del pasado y de los intereses corporativos.

En Causa en Común reconoceremos lo que se haga bien, criticaremos lo que se haga mal e impulsaremos desde la trinchera ciudadana lo que desde nuestra visión es importante para México.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a María Elena Morera.
Ahora ve
No te pierdas