OPINIÓN: El secreto del éxito de Gael García Bernal es la coherencia

Una de las razones por las que Gael ha despuntado es porque ha sido congruente con sus ideales, convirtiéndose en un referente del cine
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Autor: Adriana Barraza | Otra fuente: 1

Nota del editor: Adriana Barraza es actriz mexicana. Fue nominada al Oscar por su participación en la cinta Babel. También ha actuado en películas como Amores Perros, Arrástrame al Infierno y El Cártel de los Sapos, entre otras. Es maestra de actuación, directora y productora.

(CNNMéxico) — Cuando alguien tiene la fortuna de poder decidir su profesión encuentra siempre diversos caminos para poder plasmar el concepto de vida que lo sustenta.

Pero a veces este concepto o camino se pierde o se vuelve complicado de alcanzar o seguir, porque las necesidades primarias nos obligan a desviar el camino que pensábamos sería nuestra bandera, o tal vez, porque nuestro concepto era sumamente frágil, o peor, porque los cantos de las sirenas sonaron demasiado fuerte en nuestros oídos.

Sea el camino que sea, incluso si se encuentra fuera de nuestro concepto o plan de vida, la coherencia siempre nos llevara a tener éxito, ya sea personal o universal, expuesto a la vista de todos.

Y el camino de la actuación, como muchos otros, no es la excepción. 

He conocido a muchos compañeros actores y actrices durante los 40 años en que me desarrollado en esta profesión y creo que el hecho de ser maestra de actuación, directora y productora, además de actriz, me ha permitido desarrollar la capacidad de apreciar, o detestar, el comportamiento de mis compañeros en el escenario.

Conocí a Gael García Bernal cuando trabajamos juntos en la opera prima de Alejandro González Iñarritu, Amores Perros.

En esa cinta, personifiquá a Conchita la mamá del personaje que él interpretaba. Pasamos varias semanas juntos, ensayando, mirándonos y comunicándonos a través de lo que les sucedía a nuestros personajes.

La experiencia que tuve al estar junto a un joven que acababa de regresar de Inglaterra para filmar esta película fue muy grata. Encontré un compañero actor que prestaba más atención a lo que le sucedía al personaje y sobre todo, que se esmeraba en tratar de darle al director lo que le pedía a un chico atractivo, con, valga la expresión, 'pájaros en la cabeza'.

La segunda experiencia profesional al lado de Gael ocurrió durante la filmación de Babel. Para entonces, me reencontré con un actor más maduro, con un gran compañero de escena, con un joven que no le restaba alegría a la seriedad que reviste la grabación de una película, y que tampoco le otorgaba demasiada solemnidad a su comportamiento, algo de lo que no carecen algunos actores que, ya famosos y prestigiados, han olvidado actuar en to play.

Pero para mí, lo mejor llegó en Cannes, en medio de ese prestigiado Festival. En ese momento, encontré a un amigo solidario y amoroso que me guió con sus comentarios y su ayuda en un mundo que yo desconocía por completo.

Desde ese momento, y hasta ahora, por lo que ha ayudado a muchos cineastas con su productora CANANA, por los proyectos que escoge, por sus declaraciones y su modo de vida, creo, y así lo he dicho en repetidas ocasiones, Gael es uno de los actores con mas coherencia que conozco, tanto por su discurso como por sus acciones. Y esa cualidad, créanme, no es común.

Quizá por eso, una vez más, una cinta en la que él participa, vuelve a destacar. Quizá por eso, por qué no, No, la cinta chilena, puede ganar el Oscar a la mejor película extranjera.

En este caso, me inclinaría por el sí, y por Gael.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Adriana Barraza. 

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