OPINIÓN: Si el océano muere, nosotros también, pero podemos prevenirlo

No somos una organización sino un movimiento de apasionados individuos que lucha por proteger a la vida natural
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Autor: Alex Cornelissen | Otra fuente: 1

Nota del editor: Alex Cornelissen es el ejecutivo oficial global (GEO por sus siglas en inglés) de la fundación Sea Shepherd. Ha sido capitán de la embarcación del Sea Shepherd desde 2006.

(CNNMéxico) — La Sociedad de Conservación Sea Shepherd fue fundada por el capitán Paul Watson en 1977. Nuestra misión es proteger la vida marina en todo el mundo y dirigimos una campaña contra la pesca ilegal de peces y ballenas.

Durante estos 36 años de historia, hemos luchado contra las actividades ilegales de pesca en altamar y me parece que hay algunas cosas que permanecen igual:

  • Los humanos privilegian el dinero sobre la naturaleza.
  • La falta de interés de los gobiernos por combatir la ilegalidad en los océanos.
  • La pasión del equipo Sea Shepherd por arriesgar su vida y proteger la vida natural.

Muchas de las personas que integran el equipo de los Sea Shepherd se han unido por el deseo de participar en la acción directa contra quienes dañan a la vida marina.

Una de las experiencias más reconfortantes en mi vida fue cuando tuve la oportunidad de sumergirme en el mar y liberar a una tortuga, que probablemente pudo haber muerto enredada en una red, durante mi primer día como miembro de la embarcación. La tortuga fue atraída por una red implantada a través de la reserva marina de Galápagos. ¿Cuál era el objetivo de esa red? Atrapar tiburones. En ese momento me topé con la dura realidad de la pesca ilegal.

No solamente los tiburones fueron cazados por sus aletas, también los sacaban de una área supuestamente protegida, y adicionalmente extraían especies que ni siquiera eran de interés. A partir de ese día, me comprometí a hacer todo lo que pudiera por detener la pesca ilegal.

Durante los siguientes años, me di cuenta de que todo era mucho peor de lo que había pensado inicialmente. La población de peces ha tenido una caída sin precedentes alrededor del mundo, tanto por la actividad de sobrepesca como por la ilegalidad. La mayor parte de la demografía de tiburones ha disminuido sustancialmente como consecuencia de la caza continua, que se estima alcanza los 100 millones anuales.

Estos animales son masacrados por su aleta y el resto de su cuerpo es devuelto al mar debido a que no tiene gran valor comercial.

La insensibilidad en la matanza de tiburones demuestra quiénes son los verdaderos monstruos. Y no lo son estos animales que han sido representados como "máquinas asesinas" en películas como Tiburón, sino la adinerada industria que está detrás de la pesca ilegal.

El Sea Shepherd ha intentado trabajar con los gobiernos en áreas supuestamente fuera de su jurisdicción. ¿Acaso la protección de la vida natural no es responsabilidad de todos? ¿No deberíamos de estar todos en los océanos para combatir la pesca ilegal? O por lo menos, ¿no deberíamos sentirnos indignados por lo que sucede y exigir acciones políticas?

El problema es que, claro, la mayoría no conoce el alcance de la pesca ilegal en aguas internacionales. Los gobiernos lo saben, pero ven poca ventaja política en este tipo de asuntos, que después de todo ocurren fuera de su jurisdicción. Peor aún, son aquellos que apoyan la pesca ilegal.

El océano siempre ha sido un misterio para nosotros, criaturas que habitan en la tierra; sus secretos y su desmedido tamaño nos hace preguntarnos sobre lo que habrá dentro de él. Desafortunadamente esta idea también es responsable de su destrucción masiva. Hace menos de 100 años se les decía a los pescadores que los oceános tenían demasiadas especies para cazar y que continuaría llenándose de animales indefinidamente. Ahora, los científicos nos dicen que en 30 años no habrá nada comercialmente viable para la pesca. A pesar de esta terrible predicción, se ha hecho muy poco por reducir la sobrepesca y detener la pesca ilegal.

El grupo de los Sea Shepherd lleva acabo tratados globales y regulaciones en aguas internacionales. Algunos nos aman; otros nos odian (generalmente los pescadores ilegales). Varias de nuestras acciones han sido tan exitosas que los gobiernos de los países relacionados no están contentos, harán lo que sea por callarnos. La realidad es que no pueden detenernos porque no nos regimos por sus reglas, no somos una organización, sino un movimiento de apasionados individuos que lucha por proteger a las especies marinas en peligro y cada día somos más fuertes. 

Mientras la vida en nuestros oceános disminuye, son cada vez más las personas que se unen a nuestra causa. En palabras de Jacques Cousteau: "Si el océano muere, nosotros morimos". Estamos cerca de hacerlo realidad, pero podemos prevenirlo. 

Conoce las campañas que lleva acabo el Sea Shepherd en: www.seashepherdglobal.org

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Alex Cornelissen.

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