OPINIÓN: México y la CNTE demuestran estar lejos de la madurez democrática

En contraste con el contenido del Informe del presidente, me parece que la democracia mexicana no es una democracia madura
bloqueo aeropuerto CNTE 6  (Foto: Agencias)
Autor: María Amparo Casar | Otra fuente: 1

Nota del editor: María Amparo Casar es licenciada en Sociología por la UNAM; maestra y doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la University of Cambridge, King's College; catedrática e investigadora del Departamento de Estudios Políticos del CIDE; columnista en el diario Excélsior; miembro de los comités editoriales de la revista Nexos y el Fondo de Cultura Económica, y colaboradora en espacios de análisis como el programa Primer Plano de Once TV México. CNNMéxico reproduce este artículo publicado originalmente en ADNPolítico.

(ADNPolítico) — El espíritu de la Ley del Servicio Profesional Docente se mantuvo aunque los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) lograron descafeinarla un poco: rebajaron el tiempo para obtener la definitividad de 2 a 6 años, se mantendrá en la oscuridad la evaluación de los maestros, las evaluaciones podrán ser impugnadas y se mantendrá por algún tiempo más el monopolio de las normales sobre las plazas a concursar.

Como en el caso de otras reformas, la prueba de la Ley la tendremos cuando comience a operarse. Ahí saldrán a flote las dificultades que ya algunos especialistas están previendo.

Por ejemplo, el de la carga de la evaluación: dado el número de maestros a evaluar, tendrá que crearse una inmensa burocracia que tendrá la obligación de "aplicar pruebas" de manera constante a más de 800,000 maestros y, en caso de que salgan deficientes, canalizarlos a un sistema de actualización, regularización o preparación sobre el cual poco o nada se tiene previsto.

Al haberla aprobado en los tres primeros días del nuevo periodo legislativo, los diputados y senadores, y junto con ellos el presidente, salvaron cara pero dejaron al descubierto la fragilidad del sistema en su conjunto.

Concretamente, quedó claro que, en contraste con el contenido del Informe del presidente, la democracia mexicana no es una democracia madura.

En cualquier democracia encontramos las más diversas manifestaciones de protesta por una ley o política pública que afecta a un grupo en particular. Pero en las democracias maduras no se permite que esos grupos asedien al Congreso, tomen una instalación estratégica como el aeropuerto o estrangulen el tránsito vehicular de la ciudad por semanas.

En cualquier democracia, los partidos en el Parlamento presionan para fijar la agenda, para encartar o bloquear los temas a discutir y para negociar los dictámenes en un sentido más favorable a sus intereses. Pero en las democracias maduras, no desaparecen ni se sustituyen o duplican las gacetas parlamentarias (o sus equivalentes) una vez dadas a conocer.

En cualquier democracia, se respetan los derechos de las minorías. Pero en las democracias maduras la mayoría tiene el poder de decisión.

En cualquier, democracia la tolerancia es un valor. Pero en las democracias maduras la tolerancia, termina en donde los actos delictivos comienzan.

En cualquier democracia, se intenta evitar el uso de la fuerza pública. Pero en las democracias maduras, se utiliza cuando es necesario sin temor a que se le llame gobierno represor.

En todos estos casos, México demuestra estar lejos de la madurez democrática.

A pesar del comportamiento ilegal de la CNTE, el gobierno y los legisladores se sentaron a la mesa y negociaron un Adéndum que incorporó algunas de las demandas del movimiento magisterial.

La moneda de cambio era, o eso creíamos, la desmovilización de las protestas y la reanudación del ciclo escolar en aquellas entidades donde había quedado suspendido. Ni una ni otra cosa han sucedido.

Lunes, martes y miércoles han sido un infierno para los capitalinos. Al igual que en las semanas previas a la aprobación de la Ley del Servicio Profesional Docente, ni el gobierno federal ni el capitalino han actuado. Siguen permitiendo que los derechos de terceros queden afectados.

Una democracia madura nunca lo permitiría. La nuestra no solo lo permite, lo alienta. No se trata de mano dura o blanda, sino de la simple aplicación de la ley ante la comisión de delitos.

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Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a María Amparo Casar.

Este artículo fue publicado originalmente en ADNPolítico, un sitio de Grupo Expansión, una empresa de Time Inc. La firma edita en México 17 revistas y siete sitios de internet, entre ellos CNNMéxico.com.

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