OPINIÓN: El hombre que inspiró los atentados de Boston

A pesar de que murió en 2011, la influencia de las ideas de Anwar al Awlaki perdura entre los militantes yihadistas de Estados Unidos
Yemen - Al-Qaeda - Anwar al-Awlaki
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Autor: Peter Bergen y David Sterman | Otra fuente: 1

Nota del editor: Peter Bergen es analista de seguridad nacional de CNN, dirige la Fundación New America y escribió el libro Manhunt: The Ten-Year Search for bin Laden -- From 9/11 to Abbottabad. David Sterman es investigador asistente en la Fundación New America.

(CNN) — A un año de las explosiones en el maratón de Boston y a casi tres años de la muerte de Anwar al Awlaki en un ataque con drones (naves robot no tripuladas) que ejecutó la CIA en Yemen, el clérigo nacido en Estados Unidos y líder operativo de Al Qaeda en la Península Arábiga sigue siendo una gran influencia para los extremistas yihadistas violentos que se encuentran en Estados Unidos.

Los agentes de las corporaciones policiacas relacionaron las bombas caseras que supuestamente usaron los hermanos Tsarnaev en los atentados en el maratón de Boston con las instrucciones paso a paso para construir bombas similares que se publicaron en el primer número de la revista Inspire, publicación electrónica de Al Qaeda en la Península Arábiga que al Awlaki ayudó a producir.

Tras su muerte, al Awlaki sigue siendo el clérigo principal del mundo del islam radical angloparlante en el que los militantes se inspiran. Aún se pueden conseguir en internet sus muchos discursos y entrevistas que además están en inglés coloquial. Al Awlaki influyó en los sospechosos de las explosiones del maratón de Boston.

Al Awlaki nació en 1971 en Las Cruces, Nuevo México, en donde su padre estudiaba Economía de la Agricultura en la Universidad Estatal de Nuevo México. Al Awlaki estudió ingeniería en la Universidad Estatal de Colorado.

En 1994, mientras vivía en Colorado, al Awlaki se casó con su primera esposa, una prima originaria de Yemen. Un año más tarde, al Awlaki se mudó a San Diego, en donde tomó un empleo como clérigo en una mezquita local.

Según sus relatos, durante esa época empezó a alimentar su odio por Estados Unidos, sentimiento que tendía a guardar para sí. Este odio se originó durante la primera Guerra del Golfo que se desató después de que Saddam Hussein invadiera Kuwait en agosto de 1990. Seis meses después, un numeroso ejército estadounidense expulsó de Kuwait a las tropas de Hussein. Tras la ignominiosa expulsión de los ejércitos de Hussein, la presencia militar estadounidense a gran escala persistió en Arabia Saudita durante muchos años. Para los musulmanes politizados y fundamentalistas como al Awlaki, la presencia de miles de soldados estadounidenses "infieles" en la tierra santa de Arabia Saudita era profundamente irritante.

Durante los años en los que vivió en San Diego y Virginia, al Awlaki se reunió con tres de los secuestradores del 11-S.

Casi una década después ordenó a Umar Farouk Abdul Mutallab, El bombardero subacuático, que derribara un avión estadounidense con una bomba. Abdul Mutallab activó su bomba a bordo del vuelo 253 de la aerolínea estadounidense Northwest el día de Navidad de 2009 mientras sobrevolaba los suburbios de Detroit; afortunadamente el dispositivo no detonó correctamente.

Como al Awlaki jugaba un rol operativo dentro de Al Qaeda, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, autorizó su muerte; durante la mañana del 30 de septiembre de 2011, los drones de la CIA encontraron el vehículo en el que viajaba, en Yemen, y dispararon unos misiles que mataron al clérigo.

Obama dijo que la muerte de al Awlaki había sido un "gran golpe" a al Qaeda en Yemen, que había perdido a su "líder de operaciones externas". Sin embargo, matar al clérigo militante fue más fácil que matar sus ideas, que permanecen en el mundo virtual.

Dhozkhar Tsarnaev, el hermano menor que sobrevivió al tiroteo con la policía que ocurrió poco después de las explosiones en el maratón de Boston, había descargado artículos que al Awlaki había escrito, según la denuncia en su contra. Tarnaev también había descargado el primer número de la revista Inspire.

Los hermanos Tsarnaev tal vez no sean los únicos individuos en Estados Unidos que han recibido la influencia de al Awlaki. Según un recuento de la Fundación New America, desde el 11-S, 52 ciudadanos o residentes estadounidenses a los que se ha acusado de crímenes relacionados con el terrorismo yihadista o que han muerto citaron a al Awlaki como influencia, poseían su propaganda, se comunicaban o se habían reunido con él.

Por ejemplo: al Awlaki se comunicaba vía correo electrónico con Nidal Hasan, quien mató a 13 personas en un tiroteo en Fort Hood, Texas, en 2009.

Los Tsarnaev tampoco son los únicos estadounidenses que están bajo la influencia de la revista Inspire. Según un recuento de la Fundación New America, desde que se publicó el primer número de la revista, en 2010, al menos 16 individuos la han poseído o la han citado como inspiración.

Incluso hoy, los documentos del tribunal siguen mencionando que al Awlaki e Inspire son factores influyentes en los casos de terrorismo.

Desde que al Awlaki murió en 2011, 18 individuos consignados en Estados Unidos hablaron de su influencia o poseían su propaganda.

En junio, Justin Kaliebe, un neoyorquino de 18 años, se declaró culpable de haber intentado viajar a Yemen para unirse a Al Qaeda en la Península Arábiga. De acuerdo con su confesión, Kaliebe dijo a un agente encubierto: "Mis ejemplos son el jeque Anwar al Awlaki y el jeque Osama (bin Laden), ambos rinden testimonio de la verdad".

En noviembre, el gobierno consignó a Basit Sheikh, un hombre de 29 años que vivía en Carolina del Norte, por haber intentado proveer apoyo material al Frente al Nusra, una filial de al Qaeda en Siria. En la denuncia se afirma que Sheikh publicó un enlace en Facebook que dirigía a un video de propaganda en el que al Awlaki narraba. En diciembre, el gobierno presentó una denuncia contra Terry Loewen, un hombre de 58 años originario de Kansas, en la que se lo acusa de haber intentado hacer estallar un coche bomba en el aeropuerto Mid-Continent de Wichita. En la denuncia se afirma que Loewen dijo a un informante del FBI que "los hermanos como Osama bin Laden y Anwar al Awlaki son una gran inspiración para mí" y "He leído Los 44 caminos de la Yihad de al Awlaki y al igual que todos los textos suyos que he leído, es muy informativo".

En marzo arrestaron a Nicholas Teausant, un hombre de 20 años originario de California; lo acusaron de intentar viajar a Siria para combatir. En la denuncia se afirma que la computadora de Teausant contenía copias y extractos de Inspire.

El gobierno estadounidense no es el único que sigue considerando que al Awlaki conserva su influencia aún tras su muerte. Al Qaeda en la Península Arábiga sigue publicando Inspire. El número más reciente se publicó en marzo y contienen una supuesta entrevista que al Awlaki dio antes de su muerte, en la que urge a atacar a los civiles de Occidente.

Al Qaeda y los individuos que se sienten motivados por la ideología del grupo siguen considerando que al Awlaki es una voz importante así que sus textos, que se encuentran en internet, probablemente seguirán surgiendo en casos de terrorismo en el futuro cercano.

¿Qué se puede hacer para contrarrestar esto? Un método poco factible es intentar "derribarlo". Tratar de eliminar los textos de al Awlaki en internet sobre la guerra santa simplemente no funcionará. Si se eliminan en algunos sitios, simplemente surgirán en otros.

Otro método más factible sería que los clérigos musulmanes angloparlantes contradijeran pública y ampliamente los argumentos con los que Awlaki justifica las guerras santas contra quienes no son musulmanes. Hasta ahora, esos esfuerzos están limitados, tanto en cantidad como en alcance.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a los autores.

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