OPINIÓN: Nuevas dudas sobre los desaparecidos de Ayotzinapa

Luego de que se informara que los restos de Alexander Mora fueron identificados se crea mayor incertidumbre de dónde están los otros jóvenes
Los mataron como animales: padre de Alexander Mora
Surya Palacios
Autor: Surya Palacios | Otra fuente: 1
NULL -

Nota del editor: Surya Palacios es socióloga, abogada y periodista mexicana. Colabora en Idconline, revista que pertenece a Grupo Expansión; síguela en su cuenta de twitter: @suryapalacios

(CNNMéxico)— La identificación genética de los restos humanos encontrados en el municipio de Cocula, Guerrero, que corresponden a uno de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde el pasado 26 de septiembre, podría considerarse como el inicio del fin de uno de los más trágicos capítulos que México ha vivido.

Sin embargo, lejos de eso, en vez de certezas nos encontramos con más dudas, debido a que el Equipo Argentino de Antropología Forense, que coadyuva con la fiscalía mexicana en las investigaciones periciales del caso, ha señalado que "no estuvo presente en el momento en que buzos y peritos de PGR recuperaron" del río San Juan, cerca de Cocula, la bolsa que contenía los restos que –con posterioridad- fueron enviados a la Universidad de Innsbruck, en Austria, para la citada identificación.

Esto quiere decir que no hay una convicción manifiesta respecto de la cadena de custodia que deben seguir las autoridades mexicanas, con respecto a las pruebas encontradas en el afluente mencionado.

La cadena de custodia es un meticuloso protocolo que tienen que observar los investigadores ante las posibles pruebas que se van encontrando durante una pesquisa. Incluye una puntual documentación gráfica sobre cada uno de los hallazgos, la ubicación de estos, y la plena identificación de los peritos que intervienen en la diligencia. 

Se le llama cadena porque cada dato que se registra –en el momento de analizar una escena del crimen- conforma un eslabón de la línea general que conserva el hallazgo, a fin de que este pueda ser jurídicamente certero y eficaz, pues el valor probatorio de lo encontrado depende precisamente de la certidumbre que dan los protocolos forenses.

En términos prácticos, lo que los antropólogos argentinos afirman en un comunicado difundido por el Centro de Derechos Humanos Tlachinollan, es que no existe una seguridad plena sobre una parte de la cadena de custodia de los restos humanos que fueron identificados como coincidentes con el ADN del estudiante Alexander Mora Venancio. Si bien esto no afecta la identificación, sí siembra algunas dudas respecto al momento y lugar del hallazgo.

En términos jurídicos la consecuencia es que estamos ante una prueba debilitada, no solo porque existen dudas sobre la cadena de custodia, sino porque en términos generales no se confía en la Procuraduría General de la República, independientemente de si esta cumple o no con los protocolos adecuados a este tipo de casos.

Lamentablemente, si la imagen de las instituciones de procuración de justicia está en entredicho, nada bueno se vislumbra para las urgentes necesidades que plantea la crisis de nuestro Estado de derecho.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

A esto hay que agregar que brillan por su ausencia los actores políticos que deberían hacer contrapeso a las autoridades y al poder, lo cual da como resultado una democracia deficitaria, nublada por las dudas, que pone en riesgo los avances que medianamente se habían alcanzado en las dos últimas décadas.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Surya Palacios.

Ahora ve
“Hay culpa de ambas partes”, dice Trump y se va contra directivos y medios
No te pierdas
×