OPINIÓN: 'Star Wars', una parte irremplazable de mí desde la infancia

La saga de "Star Wars" es más que un fenómeno del cine y tiene un significado especial para muchas personas desde su estreno
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Autor: David Allan | Otra fuente: 1

Nota del editor: David G. Allan es director editorial de la sección Health and Wellness de CNN. Síguelo en Twitter en @davidgallan.

(CNN) Has visto la trilogía original de Star Wars, ¿verdad? Si la respuesta es "no", me preocupa. Eres sospechoso. Tal vez nunca podamos ser mejores amigos.

Cuando sé de alguien que se abstiene de participar del evento cultural más grande de mi vida (y probablemente de la tuya), me intriga tanto como si dijeras "no leo libros" o "fui un niño salvaje y me criaron los animales del bosque".

Me cuesta entender qué podría llenar satisfactoriamente el gran vacío que habría en mi alma si alguien hubiera extraído a Star Wars de ella. ¿Las apuestas? ¿Las drogas duras? ¿Las compras? ¿Ver deportes profesionales? ¿Una religión organizada?

Tal vez el fervor religioso sea la experiencia más cercana a lo que siento con Star Wars. Cuando uno examina sus temas, o más específicamente, el estilo de vida de los monjes-ninjas jedi, se da cuenta de que la doctrina es profundamente espiritual.

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Es como el Antiguo Testamento presenta una dicotomía entre el bien y el mal, entre la oscuridad y la luz. La Fuerza mística por sí sola es un concepto trascendental arraigado en conceptos paralelos antiguos tales como el prana hindú, el rauh hebreo, el mana hawaiiano o el qi de la medicina y las artes marciales chinas.

Nací en 1973, lo que significa que tenía cuatro años cuando se estrenó Star Wars; no era ni demasiado pequeño ni demasiado grande para empezar el entrenamiento. Como ocurre con los pollitos que entablan una relación con su madre para sobrevivir, tal vez era la edad perfecta para que Star Wars se quedara grabado en mi psique.

Mi niñez fue tumultuosa, como solía ser en esa época: divorcio, mudanzas constantes, un hogar con un solo padre, una autonomía sin supervisión de adultos. Además de mi madre, la única constante confiable y reafirmante en mi juventud fue Star Wars (incluidos los episodios siguientes, cuando tenía siete y diez años).

La influencia de la doctrina y de sus fuentes académicas influyó considerablemente para que hiciera una licenciatura en Filosofía con especialidad en religiones comparadas. Mi aliado es Star Wars y es ciertamente un aliado poderoso.

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Sí, Star Wars es sumamente comercial. Sí, tiene personajes innecesariamente tiernos y asquerosamente bobos (los ewoks y Jar-Jar, respectivamente). Sí, todo el mundo lo ha adoptado al extremo de la insignificancia. Claro que lo mismo se dice de la Navidad y con toda razón, ya que combina muchas tradiciones laicas, animales tiernos y bobos de nariz roja y elfos rechonchos, además de un trineo lleno de mercancías condicionadas.

Pero detrás de todo ese ruido yace el verdadero significado de Star Wars. El propósito de esta historia épica es ser un gran mito espiritual para muchas personas. Los mitos son las historias colectivas que los humanos cuentan a otros humanos sobre la singularidad de la condición humana y se remontan a los orígenes de la humanidad. La vida crea los mitos, los hace crecer. Los mitos nos rodean, nos enseñan, nos unen como especie.

Además hay grandes temas míticos a los que la humanidad recurre una y otra vez: el abandono de la seguridad de nuestro hogar para desafiarnos de formas transformadoras. El encuentro con viejos maestros sabios que nos guían y nos dan las herramientas que necesitamos. El enfrentamiento y la conquista de nuestros temores más profundos. Mantenernos firmes ante las tentaciones. La tensión entre la fe y la razón. El poder redentor del amor, la lealtad y el sacrificio.

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Estas son las parábolas de Camelot, de Buda, del folclor nativo americano, del Bhagavad Gita, del Fausto de Goethe, de la Torá, de los cuentos de hadas de Grimm, de las epopeyas de Homero, de Gilgamesh, de Jesús. Esas son las lecciones míticas de Star Wars.

En el seminario The Power of Myth (El poder del mito), el experto principal en el tema, Joseph sigue tu felicidad Campbell dijo que George Lucas "le da un giro novedoso y muy poderoso" a la travesía mítica del héroe clásico.

Lucas reconoció que debe mucho a Campbell y a su libro The Hero with a Thousand Faces, en los que se inspiró para escribir la gran ópera espacial.

Campbell identificó el regalo vital que Lucas hizo a su planeta: una representación poderosa y contemporánea de las historias antiguas. Las cintas son más que emocionantes y disfrutables (así te conquistan), pero también son espiritualmente satisfactorias.

Cuando los fans dicen "que la Fuerza te acompañe", hay un significado auténtico oculto. Quienes crecimos en la religión católica podríamos escuchar en nuestra cabeza la respuesta: "y también contigo". Durante mi juventud asistí a muchas misas y vi Star Wars muchas veces, pero ya de adulto solo me arrodillo en el templo jedi.

Mi generación, la "X", tuvo suerte de nacer en la época de las revelaciones de Star Wars y también es famosa por haber reinventado la noción del cinismo, por lo que puedo apreciar una buena dosis de rechazo iconoclasta por todo lo popular, aunque sea en aras de la contradicción.

Sin embargo, Star Wars no es un fenómeno popular tonto que merece rechazo. No es la basura que estás buscando. Elige algo más de la larga lista de candidatos dignos de escarnio. Si abres tu mente a los momentos profundos que hay en la cinta original y en su segunda parte igualmente esencial, El Imperio contraataca, puede ser de gran valor espiritualmente hablando.

Así que entre hoy y Navidad, día en el que estrenarán la nueva cinta, deja que la Fuerza despierte. Como dicen, que la Fuerza te acompañe. Siempre. Amén.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a David Allan.

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