OPINIÓN: La lucha contra ISIS será larga

Los estadounidenses deben estar conscientes de que cualquier estrategia para derrotar a ISIS será larga y costosa
ISIS militantes Ramadi
CNN-ISIS-militantes-Ramadi-propaganda  ISIS militantes Ramadi
Autor: Brian Fishman | Otra fuente: 1

Nota del editor: Brian Fishman es investigador de contraterrorismo del Programa de Seguridad Internacional de la New America Foundation. Síguelo en @brianfishman.

(CNN) — A pesar de la prolongada campaña de bombardeos encabezados por Estados Unidos, el autoproclamado Estado Islámico de Iraq y Siria conquistó la ciudad iraquí de Ramadi. Es un retroceso mayúsculo y debería provocar que los políticos evalúen si nuestra estrategia —que a corto plazo se resume a contener y perturbar a ISIS mientras apuntalamos un gobierno estable en Iraq— está funcionando. Lo que no deberíamos hacer es urgir intempestivamente a enviar más tropas estadounidenses a Iraq.

La campaña actual está lejos de ser perfecta, pero los estadounidenses deberían sospechar de los políticos que prometen soluciones militares rápidas y sencillas al problema de ISIS. Desafortunadamente esto es exactamente lo que parece que está ocurriendo.

El miércoles 20 de mayo, el exgobernador de Nueva York, George Pataki, defendió una postura más agresiva frente a ISIS, pero explicó que no quiere que "dediquemos un millón de soldados, que pasemos 10 años y gastemos un billón de dólares tratando de crear una democracia… sino que hay que enviar soldados, destruir sus centros de adiestramiento y destruir sus centros de reclutamiento".

Leer: Obama considera que la estrategia contra ISIS no es fallida

No está muy claro qué quiso decir Pataki con esto, aunque de entrada parecería un término medio razonable: una postura militar más agresiva, pero sin los objetivos políticos grandilocuentes que caracterizaron a la primera invasión a Iraq. El problema es que aunque eso suena bien, encuadrar las posibilidades de esta forma crea una opción que realmente no es viable.

Una expansión relativamente menor de la misión militar en Iraq no llevará a la derrota de ISIS. Lo que probablemente significa es que morirán estadounidenses. También es una receta para que la misión se vuelva poco a poco un compromiso militar más amplio y prolongado.

Estados Unidos tiene el poderío militar para aplastar a ISIS en el campo de batalla, pero solo debería hacerlo con la consciencia de que es probable que sea una lucha larga, sucia y costosa.

Recomendamos: Enfrentar a ISIS con armamento de la II Guerra Mundial

En la época en la que hubo más soldados estadounidenses en Iraq, en 2007, hubo unos 150,000 estadounidenses en el terreno para combatir al antecesor de ISIS y convencer a los iraquíes sunitas de abandonar al grupo, que en ese entonces se llamaba Estado Islámico de Iraq. Pero en ese entonces, el Estado Islámico de Iraq (que anteriormente se conocía como al Qaeda en Iraq) estaba a la defensiva; tres años después tenía 800 miembros y era uno de los grupos terroristas más poderosos del planeta. Cinco años más tarde cambiaron su nombre por ISIS y volvieron a emprender la ofensiva en gran medida porque el primer ministro iraquí, Nouri al Maliki, emprendió una campaña tan dura contra los sunitas iraquíes que muchos de quienes abandonaron al Estado Islámico de Iraq corrieron a los brazos de ISIS.

El ISIS actual es considerablemente más fuerte que el Estado Islámico de Iraq en 2007: tiene más soldados, está mejor organizado y opera en una zona mucho más amplia a ambos lados de la frontera entre Iraq y Siria. Se necesitaron 150,000 estadounidenses para arrinconar al Estado Islámico de Iraq en 2007. ¿Cuántos se necesitarán hoy?

Estados Unidos no debería descartar ninguna opción para lidiar con lo que se ha vuelto una organización extremadamente peligrosa, ni siquiera las operaciones militares a gran escala. Pero ninguna opción se traducirá en seguridad a largo plazo si no hay más estabilidad política tanto en Iraq como en Siria. Hemos visto lo que pasa cuando la opción militar no se acompaña con una estrategia política integral (es decir, sostenible): se llama ISIS y estamos lidiando con ellos hoy.

A final de cuentas, sea cual sea el rumbo que sigamos para enfrentar a ISIS, el pueblo estadounidense debe comprometerse a largo plazo. Un importante factor en el fracaso de la guerra en Iraq fue que se les prometió a los estadounidenses una pelea relativamente fácil, pero la guerra se prolongó. La guerra en Iraq no era la guerra a la que los estadounidenses accedieron.

Leer: Iraq lanza una operación para liberar de ISIS a la provincia de Anbar

Los líderes políticos tienen que aprender de esa experiencia: los estadounidenses no tolerarán otro engaño. Esa es la receta para un fracaso costoso. Ciertamente los estadounidenses no necesariamente tienen que estar de acuerdo respecto al mejor método para combatir a ISIS. Pero lo que tenemos que entender del conflicto que se desarrolla en Iraq y Siria es que está basado en la disfunción política y que tomará mucho tiempo arreglarlo.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Así, mientras nos dirigimos a la época de campañas, nuestros líderes políticos deberían concentrarse en preparar al pueblo estadounidense para un esfuerzo prolongado, en vez de hacer promesas vacías de soluciones a corto plazo. Esperemos que los electores, ya sean demócratas, republicanos o independientes, recompensen a los candidatos que lo hagan.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Brian Fishman.

Ahora ve
La PGR cita a Emilio Lozoya para declarar sobre el caso de sobornos de Odebrecht
No te pierdas
×