OPINIÓN: Los observadores extranjeros blindan la elección del 7 de junio

Un total de 401 personas de 61 países fueron acreditadas por el INE, no para alabar la democracia de México, sino para encontrar sus fallas
¿Qué se juega en las próximas elecciones?
Autor: Rina Mussali | Otra fuente: 1

Nota del editor: Rina Mussali es analista, internacionalista y conductora de Vértice Internacional y de la serie 2015: Elecciones en el Mundo, en el Canal del Congreso. Síguela en su cuenta de Twitter: @RinaMussali

(CNNMéxico) —Benazir Bhutto, la exprimera ministra de Pakistán y la primera mujer en dirigir el gobierno de un país musulmán, se distinguió por una frase: "la democracia necesita apoyo y el mejor apoyo para la democracia viene de otras democracias".

Precisamente en México, donde se celebran elecciones intermedias el 7 de junio, 61 países de alrededor del mundo darán cuenta del proceso electoral en voz de autoridades de gobierno, organismos especializados, ONG, partidos políticos, parlamentarios, investigadores y académicos, así como representantes del cuerpo diplomático.

Los visitantes extranjeros que fungirán como observadores electorales podrán monitorear y analizar los trabajos de preparación, organización y conducción del proceso electoral en cualquiera de sus etapas.

Alejados de las cuotas de poder y jaloneos internos, 401 personas fueron acreditadas ante el Instituto Nacional Electoral (INE), el segundo mayor número para una elección intermedia en México, solo superada por la de 2009, cuando el organismo público acreditó a 424 visitantes extranjeros.

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De acuerdo con información del organismo, y atendiendo al patrón tradicional, el país con mayor representación electoral será Estados Unidos con 92 visitantes acreditados, seguidos de Colombia, Costa Rica y Guatemala que empatan con la cifra de 16 visitantes. Por primera ocasión vendrán observadores electorales desde Benín, Burkina Fasso, Croacia, Georgia, Sao Tome y Príncipe, Somalia y Togo.

Con estas elecciones, los ojos del mundo están puestos en México. Se trata de la elección intermedia con el mayor número de países representados provenientes de los cinco continentes del mundo. Destaca el interés despertado por África, el continente que suma 41 visitantes de 12 países mientras que en el pasado sus visitantes no sobrepasaban los 25.

De igual manera, el perfil del visitante extranjero acreditado para este proceso electoral se ha modificado. Según cifras del INE, en años anteriores había mayor representación de organismos electorales de otros países.

Este año, los organismos especializados en temas de democracia ocupan el segundo puesto en porcentaje de visitantes extranjeros (25.44%), solo superados por los representantes de los miembros de cuerpos diplomáticos (26.18%) y dejando atrás a las autoridades electorales gubernamentales (23.94%).

Sorprende que bajo la lógica geopolítica los organismos estadounidenses no sobresalgan por el número de sus visitantes registrados, estos han sido superados por Costa Rica, el país que cuenta con el mayor número de observadores en esta categoría con diez acreditados, seguidos del empate entre Estados Unidos y Camerún con nueve y Guatemala con ocho.

La lupa electoral se dejará sentir por el peso de diversas instituciones como la OEA, la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE), la Confederación Parlamentaria de las Américas (COPA), la Embajada de Estados Unidos, los representantes de la Unión Europea (UE) y el Instituto Interamericano de Derechos Humanos-Centro de Asesoría y Promoción Electoral (IIDHCAPEL). Destaca la misión de la OEA encabezada por Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica, el encargo del IIDH-CAPEL para administrar el Programa de Observación Electoral del INE y la ausencia del Programa de las Naciones para el Desarrollo (PNUD) que se negó —después de siete elecciones— a administrar el programa de monitoreo electoral.

A través de los visitantes extranjeros, las puertas de la política mexicana se encuentran abiertas al escrutinio internacional. México tiene que observar y ser observado, examinar y ser examinado y y evidenciar y ser evidenciado. Parte del desfile de las instituciones políticas internacionales sirve para proteger al ciudadano inconforme y vulnerado que hoy demanda prácticas de transparencia, legitimidad y credibilidad.

Dar testimonio al mundo del estado de nuestra democracia puede presionar las rutas de acción para generar los cambios que todavía dista de presumir nuestra democracia precaria, deformada y degradada.

Una vez más el mundo es aliado para los mexicanos. Los ciudadanos nos beneficiamos del blindaje internacional frente a la descarnada lucha del poder y la mala calidad de nuestra democracia. Bajo un momento convulso en México, este capítulo de pluralismo de voces y miradas críticas nos vuelve a favorecer.

Los observadores electorales no vienen a aplaudirnos sino a señalar errores, omisiones, disparidades y marcar puntos de oportunidad y aprendizaje para mejorar nuestras herramientas políticas y electorales.

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México no está solo. El 7 de junio el mundo nos acompañará en el ejercicio de nuestro derecho al voto. Una vez más estaremos expuestos, gracias al factor internacional.

Las opiniones de este texto pertenecen exclusivamente a Rina Mussali.

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