OPINIÓN: La libertad de Estados Unidos depende de la prensa

El presidente Donald Trump y otras personas desacreditan a una de las pocas instituciones de tiene el poder de hacer que se rindan cuentas.
Ilustraciones  Tras la reducción de encuentros con los periodistas y la imposibilidad de retransmitir imágenes, la CNN optó por la creatividad del dibujante para ilustrar la conferencia de prensa.  (Foto: CNN)
Lewis Beale

Nota del editor: Lewis Beale escribe sobre cultura y cine para Los Angeles Times, Newsday y otras publicaciones. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

(CNN) — Evitar revelarle cosas a la prensa se ha vuelto algo así como un reflejo para la presidencia de Donald Trump.

El lunes 19 de junio, por ejemplo, el poder ejecutivo prohibió a los reporteros que transmitieran la conferencia de prensa de ese día en la Casa Blanca; el viernes 23, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, celebró una conferencia de prensa exclusivamente de audio. Este mes solo ha habido un puñado de conferencias de prensa con cámaras o sin ellas. Trump ha pensado en dejar de hacer la conferencia de prensa en vivo definitivamente.

Lee: Tras prohobición de cámaras, CNN envía dibujante a rueda de prensa

Sin embargo, él no es el único que está bajándole la cortina a la transparencia gubernamental y a la disponibilidad para la prensa: el Senado estadounidense, que está bajo el control de los republicanos, redactó, totalmente en secreto, una propuesta de ley de atención médica que afectará a millones de estadounidenses.

¿Nos sorprende todo esto? Las afirmaciones de Donald Trump respecto a que los medios de comunicación (como este) dan "noticias falsas" y que los periodistas "en muchos casos… no son buenas personas" nos recuerdan que durante la campaña presidencial amenazó con ampliar las leyes sobre difamación para poder ir en contra de medios que publiquen artículos que no le gusten.

Parece que muchas personas han seguido su ejemplo en esta tendencia decididamente antiestadounidense y antiprensa.

Lee: ¿Cancelará Trump las ruedas de prensa? Esto fue lo que tuiteó

Además del descarado ataque contra la prensa en internet, en manifestaciones y en otros eventos, los reporteros han sido arrestados, abofeteados y agredidos físicamente por hacer preguntas legítimas a los políticos. El gobernador de Texas incluso hizo una broma sobre dispararles a los reporteros. Vaya broma.

Además de esta preocupante serie de acontecimientos llegan las revelaciones aún más inquietantes del nuevo documental Nobody Speak: Trials of the Free Press, que se estrenará el viernes 30 de junio en Netflix. Es, entre otras cosas, un relato que debería servir de advertencia para los ciudadanos amantes de la democracia.

Para empezar, en la cinta se muestra que el hoy multimillonario Peter Thiel financió en secreto la demanda que Hulk Hogan presentó contra Gawker Media por una cinta sexual que Gawker publicó en internet. Parece que Thiel estaba molesto por algunos artículos sobre él que Gawker había publicado; en uno, revelaban que es gay.

¿Donald Trump estaba dispuesto a mandar a la cárcel a periodistas?

El multimillonario fundador de PayPal pudo darse el lujo de ir contra Gawker y gracias al veredicto que concedía una indemnización de 140 millones de dólares para Hogan, los mandó a la bancarrota.

Pero hay más. En Nobody Speaks también se muestra que el magnate de los casinos, Sheldon Adelson, uno de los principales patrocinadores de los candidatos republicanos, decidió comprar el diario más grande de Nevada, el Las Vegas Review-Journal, para poder controlar lo que publicaba sobre su imperio. Poco después de la venta, le dijeron al columnista estrella del periódico que no podía mencionar a Adelson en su columna. Renunció.

No es nada nuevo que los multimillonarios usen el poder de su dinero. Pero cuando lo hacen para destruir a la prensa que no les gusta, representa una amenaza directa a la democracia estadounidense. "No elegimos qué clase de publicaciones son permisibles", dice el legendario abogado especialista en la Primera Enmienda, Floyd Abrams, en el documental y señala que si acabamos con la prensa que no nos gusta, "el gobierno se empodera" para hacer lo que quiera sin el escrutinio de los medios.

OPINIÓN: Una prensa que vencerá sola a Trump, el mito que creó Watergate

No es la primera vez que la prensa ha estado bajo fuego. Richard Nixon era famoso porque odiaba a la prensa y su vicepresidente, Spiro Agnew, entró al salón de la fama de las citas al referirse a los reporteros como "cotorras negativas.

Hasta Thomas Jefferson, quien dijo alguna vez que preferiría que hubiera periódicos sin gobierno que gobierno sin periódicos, también opinó que "ahora no se puede creer nada de lo que se vea en un periódico".

Pero estos ataques son diferentes. Al referirse a la prensa como "enemiga del pueblo", Trump trata de desacreditar a una de las pocas instituciones que puede hacer rendir cuentas a los políticos y a los más ricos.

Lee: Trump ordena investigación por las filtraciones a la prensa

Parece que los hombres como Trump, Thiel y Adelson creen que su dinero y su poder les permiten evitar el escrutinio, que están por encima de la ley. Es la labor de la prensa hacer que sepan que no pueden hacer lo que les dé la gana, que la transparencia es un elemento clave de una democracia exitosa.

Si permitimos que los políticos destruyan la reputación de la prensa, si permitimos que los ricos lleven a la bancarrota a los medios a punta de demandas, si permitimos que los multimillonarios ofendidos compren medios de comunicación que no les gustan por lo que publican sobre ellos, si permitimos que el gobierno funcione en secreto, entonces emprenderemos un camino sombrío hacia una sociedad sin transparencia, en la que el gobierno o unos cuantos individuos acaudalados con intereses no democráticos controlan todas las noticias, como en Rusia, en Turquía o en docenas de países cuyo gobierno controla a los medios de comunicación.

OPINIÓN: Sin libertad de prensa, la democracia muere

Es cierto que la prensa tradicional no es perfecta. Comete errores y a veces se pone del lado de quien no debería. Critiquen a la prensa si tienen que hacerlo, pero no dejen que los abusones multimillonarios traten de amordazarla ni permitan que los políticos hagan sus negociaciones lejos del escrutinio de la prensa.

Al final de Nobody Speak hay una cita de Jefferson que habla de esto muy sucintamente: "Nuestra libertad depende de la libertad de prensa y no puede limitarse sin perderse".

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

Ahora ve
Nueva tecnología permite que las fotografías cobren vida
No te pierdas
×