¿Tiernos y juguetones?, aquí los 20 animales salvajes más lindos del mundo

Aquí no encontrarás a los tradicionales gatitos con una bola de estambre, estos son los que trepan árboles o se esconden en la maleza
Autor: Violet Kim
(Reuters) -

Los científicos descubrieron recientemente al olinguito, una nueva especie de animal sorprendentemente linda.

El animalito peludo —que es pariente de los mapaches— se esconde en los bosques de Ecuador y Colombia. Logró evadir a las revistas de ciencia hasta que los investigadores del Instituto Smithsoniano lo identificaron la semana pasada.

Pero, aunque es lindo, no es el animal más bonito del planeta.

De hecho, tras nuestra poco científica encuesta en CNN Travel, ni siquiera pensamos que esté entre los primeros 20.

Según un reportaje publicado en 2006 en el diario estadounidense The New York Times que trataba sobre varios estudios sobre lo bonito, "las imágenes lindas estimulan el mismo centro de placer del cerebro que se excita con el sexo, con una buena comida o con drogas psicoactivas como la cocaína".

Así que, ¿por qué excederte con drogas ilegales cuando puedes simplemente ver tiernas imágenes de animalitos?

No incluimos gatitos jugando dentro de cajas, perros torpes ni ningún animal domesticado.

Pero te decimos en dónde puedes ver a estos animales en vivo: en junglas ardientes, desiertos áridos, montañas y océanos.

20. El perezoso

Lento y sereno, el perezoso vive en los bosques lluviosos de Sudamérica y comparte el nombre con uno de los pecados capitales. Pero los perezosos no son flojos. Simplemente son realmente lentos.

Tanto que hasta es conocido el crecimiento de algas en su pelaje.

Sin embargo, es su actitud relajada y apacible la que los hace tan adorables.

Expediciones Ancon, en Panamá, organiza recorridos de un día para buscar perezosos en el Parque Nacional Soberanía.

19. El hipopótamo pigmeo

Al igual que su primo mayor, el hipopótamo pigmeo tiene patas rechonchas, un hocico chato y es un extraordinario nadador.

A diferencia de su primo mayor, el hipopótamo pigmeo no es uno de los animales más peligrosos de África. Como no existe la amenaza de resultar herido por unas fauces llenas de dientes, es más fácil reconocer que puede ser bastante adorable.

De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (IUCN, por sus siglas en inglés) es una especie amenazada.

Así que aunque hayas visto muchos hipopótamos pigmeos chapotear felizmente en los zoológicos, es más difícil verlos en estado silvestre.

Los puedes encontrar en algún lugar de Sierra Leona (se supone que ese país tiene la mayor población de hipopótamos pigmeos en estado silvestre), como en el Santuario de Vida Silvestre de la isla Tiwai.

18. El loris perezoso

El loris perezoso es originario de las junglas tropicales del sureste asiático, destaca por sus extremidades peludas y sus ojos inquietantes y enormes.

Los loris perezosos pueden pender de sus patas durante horas y lo hacen con frecuencia.

A pesar de que dan ganas de abrazarlo, este animal es venenoso.

El veneno proviene de una glándula que tiene en el codo y que arroja a través de los dientes, como si fuera un truco inventado por Drácula.

Sin embargo, su toxicidad no es suficiente para salvar al loris perezoso de los peligros del comercio de mascotas; se encuentra entre las especies amenazadas de la Lista Roja de la IUCN.

Hay cinco especies diferentes de loris perezoso, entre ellas el loris perezoso de Borneo, al que puedes ver con la ayuda de Borneo Eco Tours.

17. El camaleón

El camaleón es uno de los reptiles más llamativos con sus ojos saltones, su hocico ligeramente curvado hacia abajo, su apresiva cola y su lengua extremadamente larga.

Tan notable como sus cambios de ánimo, que se manifiestan con el cambio de su color, es la forma peculiar en que se mecen mientras se mueven.

No es la forma de transporte más eficiente, pero definitivamente llama la atención.

Cerca de la mitad de los camaleones del mundo se encuentran en Madagascar.

16. El suricato

Los suricatos son una especie de mangosta que vive en el desierto en el Kalahari en Botswana; en el Namib, en Namibia; en Sudáfrica, y en algunas partes de Angola.

Lo llamativo de los suricatos no es tanto su cara que, aunque distan mucho de ser feas, no son tan diferentes como las de la mangosta enana común.

Es la forma en la que se ponen de pie, con sus patas delanteras colocadas recatadamente al frente.

Somak Holidays organiza expediciones en las que se recorren los desiertos del Kalahari y el Namib.

15. El koala

Los koalas no son tan dulces como parecen.

Los expertos en koalas dicen que su comportamiento varía entre ligeramente gruñón y francamente malhumorado. La persistente popularidad del koala indica que, como sucede en nuestra vida amorosa, la apariencia puede cegarnos a los defectos graves de la personalidad.

En el Santuario de Koalas Lone Pine, en Brisbane, Australia, los visitantes pueden acariciar a los koalas (con suerte les tocará alguno con mejor carácter).

Reserva un viaje a Otway Coast, en donde podrás encontrar koalas relajándose junto al río Grey, el río Kennet, el río Wye y en Wongarra.

14. El pingüino

Desde Los pingüinos de papá hasta Happy Feet, las rechonchas aves acuáticas con su encantador y elegante plumaje tienen un lugar asegurado en la cultura pop.

Hay 17 especies de pingüinos en el mundo. La mayoría son de color blanco y negro, ninguno vuela y todos son excelentes nadadores.

Lo más sorprendente es que los pingüinos también son excelentes corredores.

Seis de las 17 especies viven en la Antártida, así que la mejor forma de visitar a estas aves es a bordo de un crucero por la región.

13. El panda rojo

Los pandas rojos se parecen poco a sus primos monocromáticos, los pandas gigantes.

Tienen una cola peluda y anillada como la de los mapaches, orejas puntiagudas y son de color marrón rojizo como el de un zorro; estas bolas de pelo arborícolas siempre han sido difíciles de clasificar.

El panda rojo duerme con la cola enroscada alrededor del cuerpo y destaca por su pelaje rojizo con manchas blancas en el hocico, en las "cejas", las mejillas y las orejas.

Hay pocos de estos animales en estado silvestre y son tan tímidos que es difícil encontrarlos.

Los centros de conservación e investigación en China son los mejores lugares para verlos.

12. La ballena beluga

Mide unos cuatro metros de largo. Habita en las frías aguas árticas y el subárticas.

Su tamaño equivale a una quinta parte de lo que mide una ballena azul.

Como es relativamente pequeña, tiene una estructura facial benigna y una protuberancia en la frente (llamada melón), la ballena beluga es innegablemente adorable.

La organización Sea North Tours, en Manitoba, Canadá, organiza un recorrido llamado Beluga and Fort Tour.

11. El pez payaso

Claro que los peces payaso de verdad no pueden hablar como en la película de Pixar, pero pueden hacer cosas más interesantes, como cambiar de sexo.

Los peces payaso se pueden encontrar en compañía de sus amigas marinas, las anémonas.

El veneno de la anémona marina —que no afecta al pez payaso— protege al pez de los depredadores y el pez paga la protección al comerse los desechos de la anémona y al mantener la casa limpia.

En la isla Apo, en las Filipinas, hay un santuario marino con una ciudad de peces payaso: cientos de peces pasean en bancos color anaranjado brillante.

10. La chinchilla

La chinchilla es un roedor sudamericano y es otro ejemplo de los peligros de ser adorable.

La chinchilla casi se extingue en el siglo XIX debido a la cacería por su suave piel.

Según el sitio Save the Wild Chinchilla, donde citan el dato del libro de Harold Meadows, La chinchilla, señala que mientras los humanos tienen un cabello en cada folículo, este animal tiene 50.

Es difícil ver una chinchilla en estado silvestre. Son pocas y viven en altitudes muy peligrosas para la mayoría de los humanos.

Lo más cerca que podrías estar es en la Reserva Nacional Las Chinchillas, en Chile, un santuario administrado por la Corporación Nacional Forestal de Chile.

También puedes intentar ir a las montañas a las afueras de la Reserva Nacional Las Chinchillas.

9. El corzo

El corzo es de color castaño, tiene el tamaño de una cabra y es originario de Gran Bretaña.

Según la British Deer Society, no es difícil ver corzos mientras caminas por el bosque.

"Si caminaras sigilosamente durante una hora por cualquier bosque de tamaño considerable, justo después del amanecer, probablemente verías ciervos silvestres de alguna u otra especie", indica en su sitio web.

En Wildwood, un parque de Kent, Gran Bretaña, viven varias especies de ciervo, entre ellas el corzo.

8. El delfín nariz de botella

En cautiverio, los delfines nariz de botella son reconocidos por su inteligencia y sus cualidades terapéuticas: supuestamente, nadar con delfines es bueno para la salud mental de las personas.

En estado silvestre, los delfines pueden ser agresivos y formar pandillas.

En realidad parece que a muchas personas no les importa, los delfines siguen siendo adorables.

Los delfines nariz de botella nadan en la mayoría de los océanos cálidos tropicales de todo el mundo.

7. La alpaca

La alpaca fue domesticada desde hace miles de años y es valiosa por su pelaje gloriosamente esponjoso, que sirve para hacer suéteres.

El pelo esponjoso también les da una apariencia lanuda y dan ganas de abrazarlas.

Las alpacas son lindas aunque pueden ser bastante irritables.

Puedes ver a las alpacas en alguna de las muchas granjas en Perú.

Macchu Picchu es otro buen lugar para ver alpacas, y como es un sitio inca protegido, las alpacas retozan libremente.

6. El colibrí abeja

El colibrí abeja de Cuba es el ave más pequeña del mundo y pesa menos de dos gramos, es veloz y bate sus alas hasta 80 veces por segundo.

Es del tamaño de una abeja común y actúa como una: ayuda a las plantas a reproducirse al transportar el polen mientras vuela de flor en flor libando el néctar. Además, puede estar presente en diferentes tipos de flores, ya que se alimenta cada 10 minutos.

5. La nutria marina

Las nutrias marinas son tan inteligentes como adorables.

Usan rocas para abrir almejas y mejillones para comer, además duermen flotando boca arriba en el agua; se enredan con las algas para mantenerse en su sitio.

En realidad es su forma de "navegar" la que conquista.

Las nutrias marinas son sociables y flotan juntas en grupos de hasta 100 ejemplares; frecuentemente unen sus garras para no alejarse unas de otras.

En la Columbia Británica, Canadá, los visitantes toman recorridos de un día para observar la fauna del lugar, que incluye nutrias marinas.

5. La foca arpa

No es coincidencia que muchos de los animales de esta lista estén amenazados, sean especies vulnerables o en peligro de extinción. A veces, parte de lo que hace adorable a un animal —su abundante pelaje, por ejemplo— es lo más atractivo para el comercio, o el tráfico de especies y de pieles.

Las focas arpa bebé están cubiertas de una piel blanca y esponjosa que tradicionalmente han sido el blanco del negocio de la piel.

Aunque en Europa está prohibida la importación de productos de esta piel blanca desde 1983 y en Canadá no está permitida la caza comercial de estos animales a partir de 1987, cada año mueren cientos de miles de focas.

La empresa ecoturística Natural Habitat Adventures ofrece expediciones para ver focas arpa en las islas Magdalenas, Canadá.

3. El panda gigante

Su color blanco con negro, su trasero gordo y la actitud contemplativa con la que mastican su bambú son algunas de las muchas características que hacen tan encantador al panda gigante.

Los hábitos alimenticios poco eficientes del panda —que, aunque tiene el aparato digestivo de un carnívoro, come como herbívoro y consume hasta 38 kilos de bambú en un solo día— lo vuelve extremadamente dependiente de su hábitat para sobrevivir.

Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) —cuyo logotipo es un panda—, solo quedan unos 1,600 pandas en estado silvestre.

Aunque el avistamiento no está garantizado, Terra Incognita Ecotours organiza una expedición guiada de 12 días para ver pandas.

2. El tarsero filipino

El tarsero filipino es el primate más pequeño del mundo, es arborícola y tiene todas las características básicas para ser lindo: unos ojos enormes, un cuerpo no mayor que el puño de un humano y unas patas pequeñas y nudosas con las que se sujeta de las ramas de los árboles.

Los tarseros son notablemente infelices en cautiverio.

Según la Fundación para los Tarseros de Filipinas, cada ejemplar necesita un espacio de al menos una hectárea; de acuerdo con los especialistas, los tarseros en cautiverio se suicidan golpeándose el cráneo.

Aunque eso no es precisamente lindo, es prueba suficiente de que solo podrás ver un tarsero en estado silvestre.

La Fundación dirige el Santuario de Tarseros y Fauna en el bosque de Corella, en Bohol, en donde los animales vagan libremente.

1. El zorro del desierto

El zorro del desierto es un animal nocturno que fue inmortalizado en el libro El principito, de Antoine de Saint-Exupéry: era el zorro que quería ser domesticado.

Es el más pequeño de los zorros (incluso más que un gato doméstico), tiene orejas enormes con la forma de una hoja de calabaza y una cara pequeña y puntiaguda; el zorro del desierto tiene una apariencia adorable y tentadoramente domesticable.

En consecuencia, el comercio es la mayor amenaza para el zorro del desierto; es muy codiciado en el tráfico de especies y a menudo es capturado para exhibirlo ante los turistas que visitan la región.

Para quienes prefieran ver a este animalito en estado salvaje, todavía hay zorros del desierto en el Sahara y en otras regiones áridas de África del norte, desde Marruecos y hasta Egipto.

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"Hay algunos lugares como el desierto occidental. Podrías ver el zorro en su hábitat natural", dice Shawky. "Pero siempre corren a esconderse".

Este artículo se publicó originalmente en mayo de 2012, pero fue actualizado en en agosto de 2013.

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