50 años después, los chimpancés de Jane Goodall siguen sorprendiéndonos

El refugio de chimpancés en Tanzania continúa recopilando datos y ayudando a la conservación de esta especie
chimpancé  chimpancé
Soni Methu
Autor: Soni Methu
(Reuters) -

Encontrar a los chimpancés más famosos del mundo es una tarea que probaría al más intrépido de los exploradores.

Llegar al interior pintoresco del Parque Nacional Gombe Stream en Tanzania es solo el comienzo.

Después sigue un paseo en bote de dos horas en las extensas aguas de Lago Tannganyika. Finalmente, desembarcamos y comenzamos el viaje a través de los densos bosques de Gombe durante una hora más antes de que los chimpancés en cuestión finalmente se vean.

Asomándose a través de ramas hacia los cielos, espiamos a una madre y a sus dos hijos dándose un festín de nueces de palma.

Fue cerca de este lugar en 1960 que Jane Goodall, la primatóloga británica ampliamente reconocida como la mayor experta del mundo en chimpancés, comenzó su estudio de una familia de chimpancés durante casi 55 años.

Goodall, quien ahora tiene 80 años, se sentaba durante horas y observaba las estructuras sociales complejas e interacciones de los chimpancés.

La investigación de esa familia y las generaciones subsecuentes que produjo continúan hasta este día, ofreciendo vistazos más fascinantes del comportamiento de los familiares vivos más cercanos de los seres humanos.

La magia de Gombe

"La magia de Gombe son dos factores”, dijo Emily, una estudiante de maestría aquí que estudia a los chimpancés.

“Es la oportunidad de estar aquí con un grupo bien habitado de chimpancés, de entrar al bosque cada día con asistentes de campo con conocimientos. (También) son los datos a largo plazo, debido a que Jane Goodall comenzó este estudio a principios de la década de 1960”.

"Tenemos esta oportunidad increíble de conocer a los chimpancés ahora, y también a sus madres, padres y abuelas y toda esta increíble información que tenemos sobre ellos”.

Investigadores como Emily vienen de todo el mundo para estudiar a los chimpancés en Gombe. Se estima que hay 100 chimpancés aquí hoy, desglosados en tres comunidades diferentes. El grupo que Goodall estudió tiene la mayor cantidad, con aproximadamente 60 miembros.

Comedores de carne

Incluso después de más de 50 años, los investigadores todavía están sorprendidos por lo que aprenden. Antes de que comenzara el programa, se creía que los chimpancés eran herbívoros pero Goodall los vio cazando monos y comiendo carne.

Esto es un rasgo que observamos mientras vemos a un grupo de chimpancés rastrear monos Colobus que cuelgan en los árboles sobre ellos. También vemos a otro grupo fabricar herramientas para intentar desalojar a termitas debajo de un montículo.

De acuerdo con el investigador en la Fundación Jane Goodall, el doctor Anthony Collins,  actividades como esta muestran un alto nivel de inteligencia.

"Son muy parecidos a los humanos. Hay tantas similitudes en lo que hacen, las relaciones que tienen entre sí, en todas las formas, son comunicaciones sutiles entre ellos”, dijo Collins.

Señala el ejemplo de cómo los chimpancés buscarán reconciliarse y adoptarse entre sí después de una pelea o confrontación. “Tienen confianza y perdón en las cosas que salen mal”, dijo.

Amenaza humana

Sin embargo, a pesar de las similitudes genéticas y del comportamiento, la proximidad de los chimpancés a los asentamientos rurales humanos a menudo puede ser problemática y perjudicial para su propio bienestar.

"En algunos lugares que viven, hay leones, leopardos, pitones. Pero en general, su principal enemigo probablemente es alguien como yo, humanos”, continuó Collins.

"(Algunas) personas cazarán chimpancés para comer, en algunos lugares obtienen pedazos de chimpancés para curas, incluso brujería, y durante un tiempo hubo un intercambio de chimpancés bebé para su investigación médica y cosas como circos y zoológicos”.

En el denso bosque de Gombe, los chimpancés y otras especies son protegidas de los aspectos más destructivos del comportamiento humano.

Pero eso no siempre es el caso en otros sectores del bosque de Tanzania donde grandes extensiones de tierra fueron transformadas con propósitos de agricultura.

Esto resultó en varios árboles cortados que de otra forma ofrecerían refugio a comunidades de chimpancés. Tristemente, los mejores hábitats para los chimpancés a menudo también son el mejor hábitat para pastores nómadas.

Agricultura sustentable

Al reconocer estos problemas, el Instituto Jane Goodall trabaja para enseñarle a la población local sobre agricultura sustentable para que el bosque se conserve.

A través del Programa Gombe-Masito, intentan mostrarles a los habitantes de la villa que las técnicas de agricultura sustentable pueden generar más ingresos y un hábitat más vibrante para todas las especies.

Prevenir la deforestación también tiene un efecto en garantizar que los sedimentos del bosque continúen funcionando en el lago Tanganyika, manteniendo el ecosistema finamente equilibrado debajo del agua y el comercio de los pescadores en las comunidades del lago como resultado.

Estas conexiones ambientales profundas son suficientes para convencer a algunos de que los chimpancés son clave para el futuro de la rural Tanzania.

"En mi opinión, los chimpancés son importantes para el crecimiento económico del país”, dijo Aristides Aloice Kashula, un oficial de bosques del Programa Gombe-Masito. “Pueden utilizarse como un símbolo nacional para atraer turistas a esta área de Tanzania, generar ingresos que después se utilicen para el desarrollo sustentable de las comunidades”.

"También son importantes debido a que su hábitat, si se conserva bien, puede actuar como buena vegetación que cubre el bosque”.

"Pero de nuevo, los chimpancés son una especie mundial, así que tienen que mantenerse durante generaciones y generaciones”.

Ese es un sentimiento que Jane Goodal seguramente apoyaría.

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