Ayuda a un cineasta a encontrar a 'la ballena más solitaria del mundo'

'52' es una ballena que debido a la frecuencia de su canto no puede comunicarse con otras en el océano
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Autor: John D. Sutter | Otra fuente: 1

Nota del editor: John D. Sutter es un columnista para CNN Opinion y creador del proyecto Change the List de CNN. Síguelo en Twitter, Facebook o Instagram. Envíale un correo electrónico a ctl@cnn.com. Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a John D. Sutter.

(CNN) — Hay algo con esta ballena.

La llaman, “52”, que no es tanto un nombre como una medida, debido a que esa es la frecuencia, en Hertz, de su llamada eléctrica. Se dice que la ha hecho, sin recibir respuesta, durante años. El problema: otras ballenas, literalmente, no están en su frecuencia. Quizá puedan escucharla, pero sus canciones son tan diferentes a las suyas que no la entienden y nunca responden.

Aun así, 52 sigue llamando. Y llamando.

Gritando al olvido; sola y fuera del mar.

Este estilo de vida solitario le ha ganado a 52 otro apodo: “la ballena más solitaria del mundo”. Y eso hizo que Josh Zeman, un cineasta de 40 años, quien me describió las particularidades de la situación de 52, esté bastante determinado a encontrarla.

¿Suena un poco como Moby Dick?

Sí, también ha pensado eso.

“Hablamos sobre temas que están muy arraigados en nuestra sociedad”, dijo.

Interrumpí a Zeman durante su caminata en la playa este martes para hablar sobre su nueva campaña en Kickstarter que tiene como objetivo financiar una expedición en el Pacífico para encontrar y seguir a la ballena de 52-Hertz.

Con la ayuda de la estrella de Entourage, Adrian Grenier, y un equipo de científicos, Zeman espera recaudar 300,000 dólares para una búsqueda de 20 días. Si la encuentran (saben que es macho porque solo las ballenas macho pueden cantar), el grupo la seguirá con un equipo de sensor de audio, para que los científicos puedan estudiar a 52 en todo su canturreo de soltería.

Zeman también planea hacer un documental sobre esto.

“Nadie ha visto a esta ballena, pero sabemos que está allá afuera porque la escuchamos”, dice Zeman en su video para Kickstarter.

Para la mañana de este miércoles, el grupo había recaudado 46,000 dólares de 266 partidarios.

La ballena ya capturó la atención de los medios antes.

"Imagina vagar solo por el mayor océano del mundo año tras año, llamando con la regularidad de un metrónomo y sin escuchar respuesta”, escribió Andrew C. Revkin en 2004 para The New York Times. “Esa, aparentemente, es la situación enfrentada por una ballena solitaria, se desconoce su especie, que ha sido rastreada desde 1992 en el norte del Pacífico por un conjunto clasificado de hidrófonos utilizados por la Marina para monitorear submarinos enemigos”.

Este año, Slate publicó un extracto de un mayor artículo llamado The Legend of the Loneliest Whale in the World. “Si alguien en realidad encuentra a 52, probablemente será Josh Zeman…”, escribió Leslie Jamison, refiriéndose al cineasta.

Mi primer pensamiento cuando leí sobre el proyecto de Zeman fue esto: ¿qué pasa si la ballena en realidad no quiere ser encontrada? Pero después de hablar con Zeman, no estoy seguro de que esa sea la forma correcta de pensar en esto.

"No solo se trata de saltar enfrente de él y decir, ‘¡oye, estamos aquí!’ y darle un abrazo cuando no quiere uno”, me dijo. “Se trata más de lo que significa para nosotros”.

Lo que significa para nosotros.

Eso parece egoísta al principio.

Pero tiene sentido.

Zeman me dijo que las personas que escuchan sobre el proyecto se obsesionan con este; al grado de que casi están “sobreconectados”.

Vemos muchas narrativas en los hábitos misteriosos de 52.

"Para algunas personas, está tan solo”, dijo Zaman. “Para otros, celebra su soledad. Es un mensaje inspirador; porque continúa llamando sin importar lo que pase. Para otras personas, es una especie de cuento con moraleja sobre la tecnología y las redes sociales”; un momento, dijo, en el que las personas están más conectadas que nunca, se comunican constantemente, pero realmente nadie escucha o a nadie le importa.

(Lo que me lleva a pensar: ¿Alguien lee esto? ¿ALGUIEN?).

De cualquier forma, Zeman se percata de que esto podría sonar como antropomorfismo, algo que ciertos científicos desaprueban. Pero no es así, dijo. La investigación muestra que las ballenas son criaturas sociales. Las canciones de algunas ballenas pueden viajar 4,828 kilómetros; 4,828 kilómetros (¡!), con el propósito de comunicarse.

"Estar solo o llamar y nunca ser escuchado es uno de nuestros mayores temores como seres humanos”, dijo. “Somos seres completamente sociales… las ballenas son iguales. Tienen células fusiformes, que les permiten amar, odiar, ser parte de ciertos círculos (sociales)… ¿Imagina un ser allá afuera que podría sentir amor, aceptación (y) dolor en formas que ni siquiera podemos comprender?”.

Oh. Eso suena más triste que Bon Iver tocando en un funeral.

Pero las personas definitivamente se relacionan con esto.

“Un cantante en Nuevo México, infeliz en su trabajo en tecnología, escribió todo un álbum dedicado a 52; otro cantante en Michigan escribió una canción para niños sobre la situación difícil de la ballena; un artista en Nueva York hizo una escultura con botellas de plástico y la llamó 52 Hertz”, escribe Jamison.

"Un productor musical en Los Ángeles comenzó a comprar cintas de casete en ventas de garaje y les puso la canción de 52, la canción que rápidamente se convertía en una especie de sismógrafo sentimental que sugería múltiples historias: alienación y determinación, autonomía y nostalgia; no solo no poder comunicarse sino una persistencia tenaz en la cara de este fracaso”.

La ballena 52 incluso tiene una cuenta de Twitter: @52_Hz_Whale.

Zeman también tiene su propia historia. Me dijo que pasaba por una separación cuando escuchó sobre la ballena 52; que se cree es en parte una ballena azul y en parte una ballena fin; según un amigo artista.

"La ballena es una cura maravillosa para la separación”, dijo.

Debemos utilizar la historia de 52 como una buena excusa para ver algo de nosotros en la naturaleza, y algo de la naturaleza en nosotros.

Si viéramos esas conexiones más fácilmente; si supiéramos lo suficiente y experimentáramos lo suficiente del mundo natural para verlas, lo cual no hacemos, en estos días de cubículos y subdivisiones, entonces tengo que creer que nosotros como humanos podríamos llegar a ser mejores guardianes del ambiente.

Es por eso que espero que Zeman pueda hacer esta película.

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