Las granjas urbanas anuncian una ‘revolución’ verde en las ciudades

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CNN -

Mientras la población urbana en el mundo continúan con su tasa rápida de crecimiento, cada vez más comunidades alrededor del mundo voltean a la “agricultura urbana” para producir frutas y verduras baratas, cultivadas localmente.

Entre rascacielos y desarrollos inmobiliarios, los terrenos baldíos son usados para producir millones de toneladas de comida orgánica que, según los expertos, es “más verde” y barata que la producida comercialmente.

Pero mientras muchos países están en las primeras etapas del desarrollo de su agricultura urbana, China, Japón y Cuba han tenido exitosamente granjas urbanas por décadas.

El modelo cubano de agricultura sustentable y amigable con el ambiente ha sido una inspiración para numerosos proyectos urbanos alrededor del mundo.

Cuando colapsó la Unión Soviética en 1991, los suministros de combustible barato para Cuba se secaron, hundiendo al país en una recesión severa conocida como “el Periodo Especial”.

La agricultura en Cuba, hasta ese momento, había confiado enteramente en los combustibles para manejar tractores y otra maquinaria pesada, así que hubo una reorganización fundamental en la producción de comida que llevó a una explosión de la agricultura urbana orgánica.

Hoy en día, La Habana, capital cubana con una población superior a los 2 millones de habitantes, cuenta con casi 200 granjas urbanas que producen lechugas, tomates, pimientos, papas, espinacas, hierbas y otros cultivos que son vendidos económicamente en mercados locales.

Wendy Emmet, del Grupo de Apoyo Orgánico a Cuba con base en el Reino Unido, dijo a CNN: “Cuba ha sido una inspiración, especialmente en EU y el Reino Unido. Ellos nos mostraron lo que se puede hacer donde hay voluntad comunal y voluntad política”.

Una iniciativa comunal similar acaba de ser lanzada en Frankfurt, la capital financiera de Alemania. Los grupos pueden rentar la tierra de una nueva compañía Llamada Meine Ernte (Mi Cosecha), que provee las herramientas e incluso siembra las semillas, aunque los contratantes son quienes tienen que cuidar los cultivos.

Un abogado de Frankfurt, Mortem Simm dijo que “la mayoría de la gente sólo va al supermercado; pueden comprar cualquier cosa en cualquier temporada del año, pero esto nos regresa a la naturaleza”.

Meine Ernte ya cuenta con seis parcelas en ciudades alemanas, donde se cultivan pepinos, papas zanahorias y tomates.

Natalie Kirchbaumer, cofundadora de Meine Ernte, dijo que “ellos tienen que dedicar una o dos horas por semana, claro que tienen que trabajar un poco en las plantas, pero todo está ahí”.

Un modelo ligeramente distinto de agricultura urbana se está implementando en algunas partes de África, aunque también utiliza la filosofía de cooperación comunal.

En el densamente poblado barrio de Mathare en Nairobi, Kenia, una organización de caridad italiana llamada Cooperazione Internazionale (COOPI) ayuda a las comunidades a producir comida en bolsas grandes de composta, que están diseñadas para proveer el máximo rendimiento de la producción en el mínimo espacio.

Su proyecto de “granja en un saco” provee a las familias pobres más de cuarenta plántulas, de las que puede cosecharse comida en sólo pocas semanas. Cada “base” o minigranja puede proveer vegetales como la espinaca para 150 familias, dice COOPI.

Claudio Torres, de COOPI, dijo: “hay dos efectos. Está el efecto principal de que ellos realmente tienen más comida y eso significa nutrición y micronutrientes. Pero también, como puedes ver, esto reúne a la comunidad”.

Un tercio de la población de América, un número que la Organización Mundial de la Salud espera que crezca, así que la agricultura urbana es cada vez más vista como un apoyo a la agricultura comercial para satisfacer las necesidades alimentarias de millones de personas.

Y aunque Norteamérica puede no tener problemas de escasez de comida y agua como algunas naciones de África, las granjas urbanas se siguen expandiendo en ciudades principales como Vancouver, en la costa oeste de Canadá.

Michael Levenston, director ejecutivo de City Farmer, parte de la Oficina de Canadá de Agricultura Urbana, dijo a CNN que hay un gran número de modelos que están siendo implementados.

“Hay gente que cultiva cosas en sus patios traseros y luego hay modelos más grandes como el de la Universidad de Columbia Británica, que tiene una granja adaptada al mercado en el centro de la ciudad, que vende su producción cada sábado en un mercado de granjeros… que es una entidad muy fuerte y vibrante”, dijo.

Estados Unidos tiene importantes proyectos de agricultura urbana en Atlanta, Chicago, Detroit, Los Ángeles, Minneapolis, Nueva York y Pittsburgh. Un colectivo de granjeros urbanos de EU dice que cuenta con 800 parcelas en la ciudad que el año pasado produjeron 150 toneladas de comida.

El grupo Urban Farmers dijo en su página de MySpace: “nosotros localizamos y aseguramos tierras, espacios, azoteas y muros ociosos con el propósito de reunir a la gente para plantar jardines de comida orgánica en zonas urbanas con bajos ingresos a través y fuera de América”.

En el Reino Unido, la agricultura urbana no ha sido adoptada con el mismo gusto que en otros países ricos y densamente poblados como Japón, aunque está creciendo de acuerdo a algunos expertos.

Ken Elkes, de la Federación de Granjas Urbanas y Jardines Comunales, dijo a CNN que “ha habido un incremento de 190 miembros en los últimos dos años. Pero requiere mucho tiempo y un gran esfuerzo administrar y mantener una granja urbana”.

Y ahí es donde entra el espíritu comunal y el esfuerzo cooperativo, como lo personificaron los granjeros urbanos en Cuba.

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