Twitter y Facebook, las nuevas armas contra las catástrofes

Funcionarios de protección civil, ONG e internautas se organizan para aprovechar las redes sociales en casos de desastres
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Incendio en Boulder, Colorado  Sin Pie de Foto
Jim Spellman
Autor: Jim Spellman
Denver, Colorado (Reuters) -

En cuanto se enteró de que una explosión acababa de ocurrir en San Bruno, California, en Estados Unidos, el jefe de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), Craig Fugate, sacó su teléfono celular y se conectó a Twitter.

“Saqué mi pequeño teléfono Android, fui a Twitter y busqué ‘explosión’ para ver los tweets que se escribían desde el área”.

Después de unos minutos determinó que la explosión de gas y el consecuente incendio eran algo localizado que no se propagaría a otras zonas.

“Me hice una idea (con Twitter) de la situación antes de tener información oficial”, agregó. “Hace cuatro o cinco años no hubiéramos tenido esa información tan preciada”.

Fugate, también conocido como @craigatFEMA en Twitter, está a la vanguardia de un movimiento que busca aprovechar el poder de las redes sociales para responder a los desastres.

“Es una forma de enterarse de lo que la gente ve y oye”, explicó. “Entonces puedo ver si la respuesta es acorde”.

La apertura de Fugate a las redes sociales es algo poco común entre los funcionarios del gobierno, según Russ Johnson, que trabaja para facilitar el uso de estos datos e información de las redes sociales para situaciones de emergencia.

“Los funcionarios de seguridad pública siguen tratando de entender las redes sociales, se están poniendo al día”, explica Johnson. “¿Qué haces cuando las redes sociales saben más que tú?”

Johnson, quien fue bombero durante 32 años, ahora trabaja para el Instituto de Investigación de Sistemas Mediambientales (ESRI, por sus siglas en inglés) al servicio del gobierno. Lo que hacen en ESRI es obtener la información de sitios y redes como Twitter, Facebook o Flickr y colocarla en mapas que luego ayudan a los que responden a las emergencias.

“Los datos no están muy estructurados, pero cuando se ponen en un mapa, te dan una microvisión y una macrovisión”, señaló Johnson. De repente, las redes sociales se han convertido en una fuente de  información relevante que puede darnos un mayor conocimiento de las situaciones”.

A veces, esta información de las redes sociales es la única de que se dispone y por tanto, según Johnson, no se puede ignorar.

Fugate coincide en que el gobierno federal ha actuado con lentitud a la hora de adoptar las nuevas redes sociales y dice que en muchas dependencias los empleados carecen incluso de acceso a sitios como Twitter porque el acceso está restringido.

Fugate se ha propuesto combatir esa actitud dentro del gobierno que rechaza toda información que no provenga de fuentes gubernamentales.

“Lo increíble es que no confiamos en el público”, declaró el jefe de FEMA. “Lo que más preocupa a mucha gente del gobierno es: ¿se trata de una información falsa? ¿nos están engañando?”.

Obviamente, la fiabilidad de la información es el principal obstáculo para usar eficazmente estas redes sociales en las agencias del gobierno. Pero la gran cantidad de usuarios que las utilizan durante situaciones de emergencia tiende a hacer la información más fiable, según Fugate.

“Si hay mucha gente informado acerca de un evento, probablemente tenga algo de verdad”, señaló.

Al igual que Johnson, Fugate sostiene que el gobierno, tarde o temprano, le guste o no, tendrá que utilizar las redes sociales.

“No importa lo que creamos nosotros. La gente lo está haciendo y tenemos que usarlas para comunicarnos”, sostuvo Fugate.

Voluntarios digitales

Cuando se produce un desastre, hay toda una ola de “voluntarios digitales” que no se cruza de brazos esperando la aparición del gobierno en las redes sociales. Estos voluntarios, expertos en Internet, se ponen en acción, reuniendo y compartiendo información que obtienen de sitios como Twitter y Facebook.

Muchos de estos “voluntarios digitales” trabajaron en equipo para ayudar a los afectados por los recientes incendios en Boulder, Colorado.

“Me sentí como un impostor”, bromea David Wild, un profesor universitario que vive en Indiana. “No estoy involucrado en esto pero (por las redes sociales) sí lo estoy”, dice.

Wild tiene un blog llamado All Hazards. Al enterarse del incendio de Boulder, que empezó el 6 de septiembre y destruyó más de 160 viviendas, Wild se puso manos a la obra en Internet desde su casa en Bloomington, Indiana, a más de 1,600 kilómetros del fuego.

“Buscaba en algunos sitios de noticias y en Twitter y empezaron a aparecer cosas interesantes”, explica.

Por ejemplo, encontró gente que buscaba información sobre cómo podían recibir ayuda. Wild la buscó y la publicó en su blog, y luego lo pregonó en Twitter.

“Rápidamente, empecé a ver cómo subían los hits en mi blog y la gente decía que era muy útil, y me daba más información para publicar”, comentó. “Si todo el mundo tiene acceso a toda la información el sistema se autocorrige”, agregó.

Aún más lejos todavía, Laura Madison estaba muy pendiente de la información que proporcionaba la policía y los bomberos de Colorado en Internet, desde su casa en Kenora, en Ontario, Canadá.

Reunió información de todas esas fuentes y la empezó a tuitear utilizando el hashtag (una etiqueta precedida por el signo # utilizada principalmente en Twitter) #boulderfire.

“Eso es crowdsourcing (obtención de información a través de muchos individuos)“, dijo. “Obteníamos información de cualquier parte y la tuiteábamos”, agregó.

Decenas de personas de la zona de Boulder enviaron fotos y videos de los incendios a iReport, de CNN, junto con relatos de cómo el fuego impactaba sus vidas. El iReport, la herramienta de periodismo ciudadano de CNN, es muchas veces la primera fuente de imágenes para la cadena cuando se producen desastres como el incendio de Boulder y la explosión de San Bruno.

Madison dice que espera poder seguir ayudando desde su casa en Canadá en futuros desastres y cree que cada vez se le unirá más gente.

“Veo en un futuro una fuerza de voluntarios capaces y entrenados en todo el mundo”, declaró. “Es imparable”.

La importancia de la coordinación

Para que el esfuerzo de los voluntarios digitales sea más eficaz, se necesita coordinar la información de forma que tenga sentido.

Ese es el objetivo del proyecto EPIC, de la Universidad de Colorado, una iniciativa que reformatea los tweets con códigos para cada desastre concreto y luego los inserta en un mapa.

EPIC usa un proceso llamado tweak the tweets (modifica los tuits) para añadirles una serie de hashtags: #fire para informar de un incendio activo, #structure para reportar una estructura destruida, #offer para ofrecer ayuda.

Voluntarios digitales de cualquier parte del mundo pueden revisar los tweets, añadir los hashtags especiales y localizadores geográficos y luego publicarlos en el mapa.

Leysia Palen, encargada del proyecto EPIC, dice que el proceso todavía es complicado y esperan afinarlo conforme vayan surgiendo nuevas tecnologías.

Pero dice que el concepto es sólido y se adapta perfectamente a situaciones como desastres y catástrofes.

“Cuando se altera el orden social es cuando se empiezan a ver comportamientos innovadores”, dice. “Esta capacidad de innovar de la gente, combinada con la tecnología es la que va a dar forma a las cosas”, agrega.

Gran parte de la información que proporciona EPIC es para las víctimas y los miembros de la comunidad afectada por el desastre. Palen reconoce que las organizaciones de ayuda y socorro siempre serán las más importantes a la hora de ayudar en situaciones de desastre, pero dice que las redes sociales pueden desempeñar un papel vital.

“Es algo complementario, un nuevo canal de cooperación”, señaló.

Para que todo funcione, la información procedente de las redes sociales debe contrastarse con la realidad de las líneas de frente. Y ese sigue siendo el gran desafío.

“Es una evolución nunca vista”, afirma Fugate. “¿Cómo aprovechar esa información y utilizarla en la estructura del manejo de emergencias? Eso habrá que trabajarlo”.

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