Tres descubrimientos recientes que cambiarán el trat

Por:
Roberto Marmolejo

La alteración genética por estilo de vida, las pastillas de ARN y la terapia con base en fibra: últimos descubrimientos sobre la enfermedad

Tres descubrimientos que cambiarán el tratamiento de la diabetes

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boy  diabetes  (Foto: )

En la tercera jornada de la 46 Reunión de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes que se desarrolla en Estocolmo, Suecia, investigadores anunciaron varios hallazgos que cambiarán la forma en que se aborda la terapia de esa enfermedad que afecta a 285 millones de personas en todo el mundo.

En México, la diabetes se ha convertido en problema de salud pública por los altos costos que representa su tratamiento y la epidemia de obesidad.

El sobrepeso es uno de los factores de riesgo más importantes para desarrollar diabetes tipo 2, padecimiento metabólico asociado a la genética, pero también a un estilo de vida sedentario, al estrés y a un alto consumo de carbohidratos y grasas.

Genes alterados por el estilo de vida

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El Dr. Juleen R. Zierath, del Instituto Karolinska de Estocolmo, presentó evidencias de que los genes de los músculos de las personas con diabetes tipo 2 –la más común en el mundo-, son alterados químicamente por un proceso conocido como metilación del ADN, que reduce la expresión de un gen que controla el metabolismo de la glucosa –el azúcar que es combustible del organismo- en el interior de las células.

El Dr. Zierath y su equipo mostraron que este proceso sucede cuando las células de personas sanas son expuestas a factores de riesgo para la diabetes como ácidos grasos libres o citocinas, hormonas relacionadas con el estrés y la respuesta del sistema inmunológico.

Este descubrimiento proporciona claves para entender cómo se altera la función de los genes por el estilo de vida de las personas, lo que puede conducir a trastornos y enfermedades.

Pastillas genéticas para el tratamiento de la diabetes

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Según el Dr. Michael Czech –de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts-, la grasa del vientre (que antes llamábamos “la curva de la felicidad”), acumula más macrófragos, que son unas células del sistema inmunológico que promueven la inflamación.

Lo peor es que también inhiben la acción de la insulina sobre las células de esa grasa, un paso fundamental en la regulación de la glucosa.

El Dr. Cezch ha propuesto si se interfiere esa inflamación causada por los macrófagos en los tejidos grasos, la resistencia a la insulina en pacientes diabéticos podría ser revertida.

Y se haría mediante fragmentos de ARN -una partícula genética que es la mitad de la “escalera de caracol” en que está organizado el ADN-, administrados de manera oral o por inyección.

El Dr. Cezch ya hizo sus primeros ensayos en ratones y logró detener la acción de los macrófagos gracias a esos fragmentos genéticos. Anunció que ahora experimentará con ratones obesos resistentes a la insulina.

Si sus ensayos son exitosos, en el futuro cercano los médicos estarán tratando diabéticos con píldoras genéticas.

La fibra como terapia

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fibra  diabetes  (Foto: SXC)

Comer fibra es saludable. Eso ya lo sabíamos, pero cada vez tenemos más pruebas científicas de esta afirmación.

Éste fue el tema que la Dra. Nathalie Delzenne, del Instituto de Investigación en Fármacos de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), ha puesto sobre la mesa de discusión el uso de prebióticos -la fibra de frutas y vegetales que alimenta a los probióticos en el intestino- para el tratamiento de la diabetes y la obesidad.

Estudios previos han demostrado que ciertos tipos de fibra son mejores para mantener una flora intestinal en buenas condiciones, pero también que estimulan la producción de hormonas en el aparato digestivo, capaces de disminuir la masa grasa de una persona y mejorar su resistencia a la insulina.

La resistencia a la insulina es la incapacidad de esta hormona de transportar adecuadamente la glucosa al interior de la células humanas; por lo que esa azúcar se queda circulando en la sangre y causa severos daños a la salud. La más grave: diabetes, pero también obesidad y enfermedad cardiovascular.

La Dra. Delzenne apuntó: “Creemos que una nutrición que apunte directamente al sostén de los microorganismos que habitan nuestros intestinos, es particularmente útil en el caso de la diabetes y la obesidad”.