Un retrato 'blasfemo' de Jesús hecho por el polémico John Dominic Crossan

El autor y ex sacerdote afirma que Jesús no resucitó físicamente de entre los muertos y que varios de sus 'milagros' nunca ocurrieron
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Autor: John Blake
(CNN) -

Una de las primera cartas de fanáticos que recibió venía de alguien que declaró: "Si el infierno no hubiera sido ya creado, debería ser inventado sólo para usted".

Otros lo han llamado "demoniaco", "blasfemo" e "idiota". Cuando John Dominic Crossan era un adolescente en Irlanda, soñaba con convertirse en un sacerdote misionero. Pero el mensaje que está divulgando acerca de Jesús en la actualidad no es del tipo que le ganaría la simpatía de muchos líderes de la Iglesia.

Crossan dice que Jesús fue un explotado "campesino con un problema de actitud" quien no realizó milagros, no se alzó físicamente de entre los muertos ni murió como castigo por los pecados de la humanidad.

Jesús fue extraordinario por el modo en que vivió, no por cómo murió, dice Crossan, uno de los mayores eruditos del mundo sobre el "Jesús histórico", un campo en el cual los académicos usan evidencia histórica para reconstruir Jesús en el ambiente del primer siglo.

"No puedo imaginarme una vida más extraordinaria que una de resistencia no violenta a la violencia", comenta Crossan. "No puedo imaginar un mayor milagro que un hombre parado frente a un tanque en la plaza de Tiananmén".

En otros tiempos, las visiones de Crossan habrían sido confinadas a revistas de eruditos. Pero él y sus libros mejor vendidos, incluyendo el reciente Jesus: A revolucionary biography (Jesús: Una biografía revolucionaria) han cambiado el modo en que los eruditos bíblicos operan.

Crossan cree que el público debe estar expuesto incluso a los debates más divisivos que los eruditos han sostenido acerca de Jesús y la Biblia. Él cofundó el Seminario Jesús, un controversial grupo de expertos que realizan foros públicos que ponen en duda la autenticidad de dichos y obras atribuidas a Jesús.

Cossan dice que nunca planeó volverse un erudito en Jesús, pero fue obligado a interpretar ese papel por la Iglesia Católica Romana.

Él tenía otros planes. Creció en un pequeño pueblo de Irlanda leyendo historias como 20 leguas de viaje submarino y recitando poesía con su padre en largas caminatas.

Quería vivir aventuras y viajar. Los sacerdotes misioneros que visitaron su escuela con historias sobre viajes misioneros a África, parecían ofrecerle las dos cosas.

Crossan dice que su padre, un banquero, y su madre, ama de casa, no le impusieron una religión. Él fue criado en una iglesia católica tradicional irlandesa en la que la fe “no era discutida, investigada ni criticada”.

"No crecí en una atmósfera en la que la me hubieran forzado a tragarme la Biblia".

Crossan sumergió en el mundo de la Biblia durante el resto de su vida adulta. Cuando ingresó en un monasterio a los 16 años, los líderes de la iglesia le dijeron que querían que fuera un erudito porque ya había tomado cinco años de aprendizaje de Latín y Griego.

Se convirtió en un sacerdote prodigio, ordenado a los 23 años, con un doctorado a los 25. Estudió en Roma y Jerusalén, y eventualmente se convirtió en un experto del Nuevo Testamento y fue conocido como una autoridad en las parábolas de Jesús. (Crossan las veía como joyas literarias de subversión).

"Es como si fueras un científico en investigación y desarrollo, y dijeras que esta droga es letal, y ellos expresaran: 'Encuentra algo bueno en ella'", dice Crossan.

Dejó el sacerdocio en 1969 después de que provocó la ira de los líderes de la Iglesia al cuestionar públicamente la prohibición de la iglesia del control de la natalidad. Se casó, y se asentó en una carrera de enseñanza y se dedicó a escribir libros que eran leídos primordialmente por otros expertos.

En 1985, Robert Funk, un experto del Nuevo Testamento, le pidió a Crossan que se le uniera en una misión riesgosa: Exponer al público los debates académicos acerca del Jesús histórico.

El seminario fue la primera exposición de Crossan al público. Los medios de comunicación gravitaban en torno a él porque era un erudito que no quería hablar como un erudito.

Al explicar por qué la confianza de Estados Unidos era similar a la de Roma, dijo a Time Magazine:

"Existen buenas noticias y malas noticias acerca del Jesús histórico. Las buenas noticias: Dios dice que el César apesta. Las malas noticias: Dios dice que el César somos nosotros".

Sin embargo, sigue siendo controvertido.

Una investigación casual del nombre de Crossan en línea arroja muchos insultos y advertencias de no leer sus libros.

No obstante, Crossan dice que él está "tratando de entender los historias de Jesús, no refutarlas".

Pese a ello, sus hallazgos a menudo terminan retando algunas de las creencias más valiosas del cristianismo.

Consideren su comprensión de la resurrección. Jesús no resucitó corporalmente de entre los muertos, dice. Los primeros cristianos contaron la resurrección de Jesús como una parábola, no como un hecho.

"La crucifixión significaba que el poder Imperial había ganado", dice Crossan. "La resurrección significaba que la justicia divina había ganado. Dios está del lado del crucificado. Los valores de Roma son asunto muerto para mí".

¿Qué dice acerca de las historias de los milagros de Jesús, reviviendo a los muertos o calmando las tormentas?

La mayoría eran parábolas también, dice Crossan. Pero existen algunas excepciones,

"Estoy convencido de que Jesús era un sanador mayor", dice. "No creo que nadie hablaría acerca de Jesús si todo lo que hizo fue hablar".

A la gente le gusta hablar acerca de las Escrituras, pero los cristianos también deberían conocer la historia para entender a Jesús, dice Crossam.

En tiempos de Jesús, Roma estaba obligando a muchas familias judías a la miseria, con altos impuestos y la confiscación de tierras. Algunos judíos llamaron a una rebelión violenta, pero otros optaron por una resistencia no violenta.

Jesús llamó a una resistencia no violenta contra Roma y una distribución justa de tierras y alimentos. Fue crucificado por amenazar la estabilidad romana , no como sacrificio a Dios por los pecados de la humanidad, dice Crossan.

Si crees en un Dios que usa la violencia para "salvar" a la humanidad, comenzarás a creer que la violencia es permisible en ciertas circunstancias, como una bomba suicida o para invadir a otros países para llevar la democracia, dice Crossan.

La adicción humana a la violencia, sin embargo, está tan arraigada que incluso los autores del Nuevo Testamento tuvieron problemas para aceptar la no violencia de Jesús, dice Crossan.

Así que hicieron un poco de edición.

La prueba de Crossan: Jesús predica la no violencia al principio del Nuevo Testamento. Para el libro de Revelación (Apocalipsis), está dirigiendo ejércitos en el cielo para matar a los malhechores.

"El cristianismo admite y subvierte este Jesús histórico", dice Crossan.

Crossan no está preocupado porque su trabajo pueda hacer temblar la fe de la gente en Jesús. Entre más se acercan al Jesús histórico, dice Crossan, más extraordinario se vuelve Jesús.

"Muchas personas en el primer siglo pensaron que Jesús estaba diciendo algo tan importante que estaban dispuestas a morir por ello. Si la gente termina mis libros y se da cuenta por qué Pilatos lo ejecutó y por qué la gente murió por él, entonces habré hecho mi trabajo".

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