Si te llaman "ruda", ¿es una muestra de tu inteligencia y poder?

La protagonista de un 'reality show' estadounidense, Tabatha Coffey, asegura que aceptar esa palabra significa tomar el poder para sí
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mujer woman poder power empowerment  bitch  (Foto: )
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Por: Jo Parker
Autor: Jo Parker
(CNN) -

Si llamas "cabrona" a una mujer, probablemente se sentirá ofendida. Pero Tabatha Coffey, protagonista del programa de televisión Tabatha’s Salon Takeover (Cambio de imagen en el salón de Tabatha) no es cualquier mujer. Ella lleva esa palabra puesta como una medalla de honor.

Aceptar y amar a la "cabrona" o bitch que todas llevamos dentro significa que estás tomando el poder para ti”, dice la conductora. “Es algo que te empodera. Significa que estás siendo fuerte y honesta contigo misma y con los que te rodean, y creo que es algo bueno”.

Coffey aceptó su poder después de aparecer en 2007 en Shear Genius, un reality que enfrentaba a estilistas entre sí. En el programa, su enfoque despiadado hacia el cabello y hacia sus oponentes la hizo ver como la principal villana del programa, pero también le hizo ganar 10,000 dólares por ser la favorita de los seguidores del show.

Su modo directo y franco le hizo ganar otro apodo entre los fans: bitch, que en español se traduciría literalmente como "perra" y figurativamente como "cabrona".

Me pareció tan raro que la gente se refiriera a mí como una cabrona”, dice Coffey. Ella dio su propio giro a la palabra, y decidió que significa: valiente, inteligente, tenaz, creativa y honesta; un acróstico de la palabra bitch (Brave, Intelligent, Tenacious, Creative, Honest).

Siempre he apreciado el hecho de que soy fuerte y honesta, y nunca he tenido un problema para defenderme”, explicó.

Las mujeres pueden tener dificultades para defenderse en sus lugares de trabajo; “son muy generosas”, dice Coffey, y agrega que esto es esencial para el éxito. También temen ser ser catalogadas como "cabronas", pero una vez que una mujer acepta a la bitch que lleva dentro, Coffey dice que el poder gira a su favor. Ella se siente mucho mejor con ella misma, y con más confianza.

Las mujeres fuertes no se dejan disuadir por gente que se queja de que son intimidantes. Eso depende de ellos, dice; “es una señal de su inseguridad”.

Pero sí existe una diferencia entre defender tu punto de vista y negarte a hacer tu trabajo. “Si alguien te pide que hagas algo que te parece incómodo, que está fuera de tus límites, que no es ético, entonces sí debes defenderte. Pero si alguien te pide que hagas un trabajo y eres flojo, y no quieres hacerlo, es una situación completamente distinta”.

En Takeover, Coffey pasa una semana intentando ayudar a un salón en problemas a fortalecerse y recuperar el rumbo. Los dueños ignoran sus consejos bajo su propio riesgo.

“Me frustra cuando comenzamos a darnos encontronazos, pero cuando no me escuchan, o siento que me están apaciguando, cuando me dicen que sí a todo y no logro que hagan nada, eso es algo muy frustrante y difícil para mí”, afirma.

Coffey dice que la gente la malinterpreta con frecuencia. Pueden ver algunas de las fotografías de su nuevo libro, It's Not Really About the Hair (No se trata realmente del cabello) y verán que su vida no ha sido encantadora.

“Cuando la gente ve a la Tabatha gordita con su playera del grupo musical ABBA y nos compara, es obvio que he tenido problemas de peso, y cuando me ven con un peinado loco y todo eso, se ve que soy como cualquier otra persona”, dice.

Si todos hubieran crecido en el club de striptease de sus padres en Adelaide, Australia, con tías travestis, y hubieran sido abandonados por su padre, rechazados por su madre cuando descubrió que era lesbiana, despedidos de un reality show sólo para que al año siguiente le ofrecieran otro, entonces sí es como cualquier persona.

¿Me canso de hablar de que soy una cabrona?”, pregunta. “Mira, sé que la gente cree que lo soy y la gente quiere preguntarlo”.

Pero la Tabatha a la que reacciona la gente es la que está en su trabajo, pero “ella no es una bitch. Sólo está muy concentrada y tiene un estándar que espera de sí misma y de quienes la rodean”.

También existe la Tabatha “que se queda en casa viendo CNN todo el tiempo” (su carrera de ensueño alterna es ser corresponsal internacional), preparando la cena, en el jardín; y la Tabatha que sale con sus amigos a divertirse; y la Tabatha que hace trabajo caritativo”.

Además está la Tabatha que conoce las redes sociales y monitorea lo que dicen sus fans en Twitter, haciendo tiempo para responder su página de Facebook ella misma en lugar de asignarle la tarea a alguien más. Cuando la conoces, es una mujer centrada, cálida y comprometida.

“Mi personalidad tiene muchos lados distintos, como ocurre con todos los seres humanos”. Ser dura y exigente en el trabajo es parte de eso, dice, “y no es algo malo”.

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