El bienestar psicológico de enfermos de cáncer ayuda a su curación

Por:
Pablo Correa

Lo que para los pacientes significa un milagro, para los médicos podría significar la reacción natural del cuerpo ante las enfermedades

Doctor, el cáncer desapareció

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Sin Pie de Foto
cancer estomago  Sin Pie de Foto  (Foto: Getty Images)

Nancy Vargas fue diagnosticada con cáncer de estómago en 2004, los médicos le recomendaron seguir la quimioterapia.

De las casi 100 variedades de cánceres que se conocen, el de estómago, cuando no se detecta en etapas tempranas, es uno de los que presenta tasas de mortalidad más altas. Cuatro meses después de iniciada la quimioterapia, los médicos hallaron que el tumor estaba fuera de control y había hecho metástasis al páncreas y el hígado. Ella pensaba que iba a morir.

Ante la angustia y desesperanza decidió buscar a un médico alternativo quien en la primera consulta le dijo que no prometía curarla, pero que en realidad su problema se encontraba en la mente.

"Vamos a quitar de tu vocabulario la frase estoy enferma de cáncer", fue su primera recomendación, seguida de una dieta estricta sin alimentos lácteos e industrializados, instrucciones para hacer yoga y perder el miedo a la muerte.

Durante el año que siguió notó cómo las naúseas, fiebre y malestares disminuyeron por lo que visitó al oncólogo, quien confirmó que el tumor había desaparecido.

"Milagro" es la palabra que suelen usar los pacientes. La ciencia prefiere referirse a estos casos como curaciones o regresiones espontáneas.

Cuando el cuerpo se cura solo

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cancer doctor  cancer  (Foto: )

Hace 100 años, la Sociedad de Investigación de Cáncer, reunida en Londres, se planteó si el cáncer podría desaparecer gracias a una curación natural, a partir de ahí han surgido una serie de estudios que buscar contestar a la pregunta.

En 1966, Tilde Everson y Warren Cole recopilaron los casos reportados de 1900 a 1965, sobre 176 pacientes cuyo cáncer había presentado "la desaparición parcial o completa de un tumor maligno en la ausencia de un tratamiento o en la presencia de una terapia que se considera inadecuada para influir en una enfermedad neoplásica".

Según algunos cálculos, de cada 100,000 casos de pacientes con tumores intratables, uno podría presentar remisión espontánea.

En 1990 otro estudio elaborado por , J. B. Challis y H. J. Stam, de la Universidad de Calgary, Canadá, se añadieron otros 328 casos a la lista.

Hace cinco años, el biólogo celular Uwe Hobohm, de la Universidad de Ciencias Aplicadas en Giessen, Alemania, publicó en el British Journal of Cancer un artículo en el que según sus cálculos, cada año se tiene noticia de una a dos docenas de pacientes en los que desaparece su enfermedad sin mediar un tratamiento probado como útil.

En 2009, Laura Esserman, Yiwey Shieh e Ian Thompson publicaron en la revista JAMA (The Journal of the American Medical Association) un artículo en el que se preguntaron por qué en los últimos 20 años, con la implementación de los exámenes de detección de cáncer de próstata y de seno en los servicios de salud, aumentó la incidencia de estas enfermedades comparada con la de años atrás.

¿Parménides lo sabía?

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parménides  parménides  (Foto: Cortesía revista Quo)

"Denme el poder de inducir fiebre y curaré todas las enfermedades", decía el filósofo y médico griego Parménides en el siglo VI a.C.

Por muchos siglos, los médicos entendieron que la fiebre era un poderoso mecanismo para luchar contra las enfermedades, incluyendo los tumores.

Deidier, en 1725, notó que entre los pacientes con sífilis, frecuentemente acosados por fiebres, la incidencia de tumores era menor que en la población general. Y en el siglo XVIII y XIX era conocido por los galenos que, en ocasiones, una infección bacteriana que elevaba la temperatura de un paciente terminaba provocando la remisión de alguna enfermedad concomitante.

El alemán Hobohm indicó en su estudio que al menos una cuarta parte de los casos reportados en la literatura médica como regresiones espontáneas han coincidido con procesos febriles por infecciones.

Su hipótesis es que "la frecuente concurrencia de remisiones espontáneas y fiebre podría explicarse por la siguente cascada de eventos. La fiebre genera factores inflamatorios con actividad estimulatoria que activan células dendríticas, que a su vez activan células T que estaban adormiladas".

Las células T tienen el poder de iniciar una potente respuesta celular para restablecer el orden perdido en las zonas donde se refugia un tumor.

Otras posibles causas de las remisiones espontáneas pueden ser: el inicio de un embarazo, cambios severos en la dieta o dejar de ingerir anticonceptivos orales, con lo que se provoca una alteración hormonal, según Challis y Stam.

¿Cuestión de actitud?

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terapia  terapia  (Foto: Getty Images)

Alastair J. Cunningham es un médico canadiense que salió invicto del cáncer y ha intentado descifrar las causas e las remisiones durante más de 25 años. Su hipótesis se centra en factores psicológicos.

El médico considera que existe poca literatura contundente sobre estos casos y cita un estudio en el que se siguió a mujeres con cáncer de seno metastásico en el cual, las que participaron en terapias de soporte psicológico en grupo sobrevivieron casi el doble de las que no.

En otro de sus estudios siguió a 10 pacientes diagnosticados con cancer metastásico incurable que recibieron terapia psicológica y espiritual. Al terminar, fueron evaluados por 14 oncólogos quienes hicieron predicciones de sobrevida de cada uno de ellos, en promedio superaban en 2.2 a 12.5 años la expecativa de vida que tenían antes de las terapias.

Cunningham concluyó que tres cualidades pudieron haber ayudado: la “autenticidad” o una clara comprensión de lo que era importante para sus vidas; “autonomía”, entendida como una percepción de libertad para ajustar la vida a lo que se considera valioso, y “aceptación”, un cambio en el estado mental para reforzar la autoestima, generar tolerancia, acercarse emocionalmente a otros y experimentar las cosas de manera más pacífica.

Cunningham considera que la relación entre el estrés crónico y la susceptibilidad a enfermedades puede inferir en los sistemas cardiovascular, inmunitario, respiratorio, simpático y el sistema nervioso central.

El papel de la fe

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religion  religion  (Foto: Getty Images)

Un estudio publicado en el Journal of Clinical Oncology en 2007, realizado por investigadores del Instituto Dana-Farber para el Cáncer y la Escuela de Medicina de Harvard, encontró un vínculo entre religiosidad y el curso que sigue la enfermedad.

De 230 pacientes sobrevivientes, la vasta mayoría (88%) consideraba que la religión era un factor importante para afrontar esa situación.

El estudio mostró que los creyentes tenían una mejor calidad de vida y eran más entusiastas a la hora de aceptar cualquier tipo de opción para prolongar sus vidas.

Para uno de los pacientes del doctor Cunningham, la victoria radicó en buscar las fuerzas para autocurarse:

"Cuando me diagnosticaron por primera vez, la gente me decía que viajara a distintas partes del mundo en busca de una cura. Alguien a quien consulté me dijo que si había una cura en algún lugar del planeta seguramente también la encontraría en Toronto. Entonces comencé a explorar qué era la curación y a entender que no se trataba solamente de los aspectos físicos... Ahora creo que buscamos la cura fuera de nosotros, y tal vez sea parte de sanarnos, pero también hay una búsqueda personal, una sanación personal. En eso me enfoqué".

Las recetas de los curados

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cancer  cancer  (Foto: Cortesía SXC)

El médico estadounidense Andrew Weil, fundado del Centro de Arizona para la Medicina Integral en su libro Spontaneous Healing, señala siete estrategias de pensamiento positivo observadas en pacientes que superaron situaciones extremas:

1. No consideres el "no" una respuesta: La mayoría se negó a darse por vencido a pesar de que sus doctores decían que no había una cura.

2. Busca ayuda: Los pacientes recurrieron a nuevas posibilidades e ideas gracias a amigos, familiares, libros...

3. Haz contacto con pacientes curados: Esto sirvió para demostrarse que las condiciones difíciles podían superarse.

4. Desarrolla relaciones constructivas con los médicos: Pero no te contagies del probable pesimismo del médico al dar su diagnóstico.

5. Haz cambios radicales: La salud de muchos mejoró cuando se alejaron de relaciones tóxicas o cambiaron de lugar de residencia.

6. Acepta la enfermedad: Muchos la entendieron como un paso que les permitió lograr un desarrollo personal.

7. Cultiva la autoestima: Una actitud de aceptación de las circunstancias en que estaban envueltos los ayudó a sobrellevar mejor la situación.