Cómo educar a tus hijos sin dar nalgadas

Por:
Katia Hetter

Los castigos físicos son innecesarios; te presentamos las mejores formas de educar a tu hijo 100% libres de golpes

Castigos sin nalgadas

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hijos, niños, familia
papás 1  hijos, niños, familia  (Foto: )

Noël Plummer no puede imaginar golpear a su hija de ocho años como castigo. En una ocasión le dio a su pequeña una bofetada sin pensarlo, cuando ésta tenía cinco años y armó un enorme berrinche.

Nunca más ha vuelto a golpearla. Aunque reconoce que el castigo físico puede estimular la obediencia de forma inmediata gracias al temor.

“Me interesa que mi hija respete mi autoridad y mis decisiones, y que adopte mis valores acerca de la conducta apropiada”, dice Plummer, una abogada que vive en Albany, California. “Cuando castigo a mi hija, le enseño la forma apropiada en la que debe comportarse”.

Por eso Plummer utiliza un sistema de premios para la conducta positiva, además de convivir con su hija. También decide qué conducta quiere y le avisa a su pequeña con anterioridad lo que espera: no hay sorpresas en su hogar.

“Se hace tarde”, le dice a su hija en el coche. “Cuando lleguemos a casa, quiero que te cepilles los dientes y te pongas tu pijama. Si terminas en 15 minutos, te leeré un cuento. Si no lo haces, no podré leerte un cuento esta noche”.

De la misma forma en que practicas un instrumento musical o un deporte, enseñarle a los hijos a comportarse correctamente en una variedad de situaciones requiere de preparación y práctica.

Decide lo que quieres

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madre bebé
madre bebé  madre bebé  (Foto: Cortesía SXC)

Antes de que tu hijo empiece el berrinche en la tienda de abarrotes o de que rompa un valioso jarrón, elige la conducta positiva que quieres que adquiera en lugar de la negativa.

A menos que decidas enseñarle el comportamiento positivo —los buenos modales en la tienda de abarrotes o manejar las cosas delicadas con cuidado— tu hijo siempre regresará a la conducta negativa, dice el doctor Alan Kazdin, profesor de psicología y psiquiatría infantil en la Universidad de Yale, director del Yale Parenting Center y autor de El Método Kazdin para cuidar al hijo desafiante.

Con la práctica llega la perfección

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Una vez que decides qué conducta quieres cultivar en tus hijos más pequeños, practica un juego de simulación para enseñarles la forma positiva de conducta.

Puede tomar entre una y tres semanas que tu hijo reemplace el comportamiento anterior con el nuevo. Elógialo y abrázalo efusivamente por la buena conducta, (un adolescente tal vez sólo acepte un choca esos cincos o una señal de aprobación).

Debes lograr que esa conducta entre en el cuerpo de tu hijo, y después entre en su mente”.

Elogia la buena conducta

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relación madre y niño
Madre e hijo  relación madre y niño  (Foto: )

Elogia a tu hijo cuando tome una buena decisión o actúe de la forma en que quieres. ¿Tu hijo de escuela secundaria en realidad te habla sobre un mal día? Dile que hable contigo acerca de su día difícil antes de sugerirle una solución rápida.

¿Tu bebé guarda sus juguetes cuando se lo pides? Elógialo específicamente por hacerlo. ¿A tu hijo le gusta recibir correo? Envíale una carta en donde le dices que aprecias que aprendió a lavar su ropa.

“Intentamos conocer y reconocer cuando los chicos hacen algo bien, sin importar lo trivial que sea, en lugar de siempre centrarse en los aspectos negativos y en la disciplina”, dice Erik Botsford, padre de tiempo completo de unos gemelos de tres años. “Si los niños comparten un juguete, siempre les señalamos que, 'es bueno compartir'. Es un reforzamiento positivo normal de cooperación y conducta positiva”.

Es necesario convivir

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nino ninas kid
play jugar mom mama amiga  nino ninas kid  (Foto: )

El método de descanso (time out) de los padres que no creen en el castigo corporal no será efectivo en el largo plazo si no hay un momento de convivencia.

“Creemos que debemos hablar mucho con nuestro hijo, especialmente creemos en escuchar su punto de vista, y sus razones para hacer las cosas”, dice Andrew Grogan-Kaulor, profesor de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Michigan, cuyo hijo tiene 12 años.

“Hasta el momento nos ha funcionado muy bien. Los padres necesitan tener en cuenta que las inversiones que hacen con sus hijos en cuestión de amor, calidez emocional y el tiempo que pasan con ellos tienen poderosos efectos positivos en la conducta del hijo”.

Tranquilízate

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nino
mom stress estres mama baby kid deficit atencion hiperactivo  nino  (Foto: )

Tu hijo rompió la antigua mecedora de tu abuela y estás tan enojado que echas humo.

A menos que tu pequeño esté en peligro de sufrir algún daño, no debes educar a tus hijos mientras estés enojado (por su comportamiento o por cualquier otra cosa).

A menos que quieras que tu hijo aprenda a tomar decisiones rápidas mientras está furioso, toma un minuto para tranquilizarte. Respirar profundamente puede lograrlo, o quizá un rápido ejercicio de relajación, dice el doctor Robert Epstein, psicólogo investigador, escritor, exeditor de Psychology Today y padre de seis niños.

“Incluso sólo esperar unos cuantos minutos puede ser de ayuda, porque las emociones intensas normalmente desaparecen por sí solas rápidamente”, dice Epstein, quien desarrolló la prueba Parenting Competencies Inventory sobre las habilidades para educar a los hijos, disponible en MyParentingSkills.com.

“Un padre nunca debe dejar que el enojo guíe su forma de criar. Un solo golpe, insulto o grito puede ser traumático para el niño y también puede causar un serio daño a la relación entre padre e hijo”.

Conoce a tu hijo

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mujer de más de 40 con su bebé
Getty- madre de 40 años  mujer de más de 40 con su bebé  (Foto: Getty Images)

Algunos hijos se portan mal como repuesta a los tiempos de descanso. Otros son felices con el momento en que están solos. Es clave saber qué es lo que funciona con tu hijo, porque podría ser diferente a lo que se recomienda en los libros para ser padres. 

Para Crissi Dillon, de Petaluma, California, el castigo más eficaz con su hija de trece años y con su hijo de diez, es darles una tarea adicional cuando alguno de los dos se porta mal.

“A ninguno de los dos les gusta limpiar, pero responden mejor a esta forma de disciplina a que se les quiten cosas”, dice Dillon, moderador y colaborador de SantaRosaMom.com, el blog para padres del periódico Press Democrat.

“Les ayuda a manejar el enojo que sienten mientras trabajan. Y en el momento en que terminan su trabajo, su castigo termina. Si el trabajo se hace a medias, lo tienen que hacer de nuevo”.