Cáncer de médula ósea: sus características, síntomas y tratamiento

Conoce cómo opera en el cuerpo el cáncer de médula ósea, también conocido como mieloma múltiple, que padecía el senador Alonso Lujambio
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| Otra fuente: CNNMéxico

El senador del Partido Acción Nacional (PAN), Alonso Lujambio, murió este martes tras luchar contra el cáncer de médula ósea, dijo la fracción parlamentaria del PAN en la Cámara Alta.

Lujambio tenía 50 años. El 1 de noviembre la Secretaría de Educación Pública, de la cual en ese momento era titular, anunció que llevaba dos semanas hospitalizado a causa de una "insuficiencia renal severa", la cual es una de las complicaciones comunes del cáncer de médula ósea. Diez días después, la oficina de la Presidencia de la República informó mediante un comunicado que el entonces secretario estaba luchando contra el cáncer de médula ósea.

El 29 de agosto, Lujambio tomó protesta como senador. Se presentó en silla de ruedas, notoriamente delgado, sin cabello y con el ojo derecho tapado con un parche negro.

Una de las consecuencias del cáncer de médula ósea son problemas en los huesos que pueden provocar parálisis en las piernas y la quimioterapia y la radioterapia, ambos tratamientos para combatir el cáncer, provocan caída del cabello, según Cancer.Net, el sitio de información de la Sociedad Americana de Oncología Clínica, en Estados Unidos.

El 15% de los pacientes de cáncer de médula ósea, aproximadamente, fallecen durante los tres meses posteriores al diagnóstico, y la tasa de defunciones es aproximadamente de 15% anual, según el Departamento de Medicina Familiar de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Para conocer mejor esta enfermedad, consultamos con Mayo Clinic, una práctica médica grupal e integrada sin fines de lucro que provee recursos informativos sobre la salud. Te presentamos las características del cáncer de médula ósea.

¿En qué consiste la enfermedad?

El cáncer de médula ósea, o mieloma múltiple, es cáncer de las células plasmáticas, un tipo de glóbulos blancos que están presentes en la médula ósea. La médula ósea es el tejido suave que llena el centro de la mayoría de los huesos. Las células plasmáticas producen proteínas llamadas anticuerpos, que nos ayudan a combatir las infecciones.

La enfermedad se presenta cuando un grupo de células plasmáticas anómalas (células de mieloma) se vuelve canceroso y se multiplica, con lo que aumenta el número de células plasmáticas por encima del nivel normal.

Ya que las células anómalas no maduran y mueren, como lo hacen las células normales, se acumulan, y eventualmente superan la producción de células saludables. En la médula ósea saludable, menos del 5% de las células son plasmáticas. Pero en las personas con mieloma múltiple, más del 10% de las células pueden ser plasmáticas.

Debido a que estas células normalmente crean las proteínas (anticuerpos), el nivel de proteínas anormales en la sangre puede aumentar.

Debido a que las células de mieloma pueden circular en grupos pequeños en la sangre, pueden poblar la médula ósea en otras partes del cuerpo, incluso lejos del lugar donde iniciaron. Por ello la enfermedad se llama mieloma múltiple. El crecimiento incontrolable de células plasmáticas puede dañar a los huesos y al tejido que lo rodea. También puede interferir con la capacidad del sistema inmunológico para combatir infecciones, ya que inhibe la producción normal de anticuerpos en el cuerpo.

Los problemas de salud derivados de este padecimiento pueden afectar a los huesos, al sistema inmunitario, a los riñones y al nivel de glóbulos rojos.

Cuando se tiene mieloma múltiple sin presentar síntomas, los médicos pueden limitarse a monitorear el padecimiento. También hay gran cantidad de tratamientos disponibles para ayudar a controlar los síntomas y la enfermedad.

Síntomas

Los síntomas del cáncer de médula ósea varían en los pacientes.

El padecimiento tal vez no presente síntomas en las primeras etapas, pero a medida que la enfermedad progresa, es probable que se experimenten uno o más de los siguientes:

  • Alto nivel de calcio en la sangre

La hipercalcemia puede ocurrir cuando el calcio de los huesos afectados se disuelve en la sangre. Y el alto nivel de calcio en la sangre a su vez puede causar: sed y micción excesiva, estreñimiento, náuseas, pérdida del apetito y confusión mental.

  • Insuficiencia renal

Los altos niveles de algunas proteínas anormales (globulina monoclonal), conocidas como proteínas M, de Bence Jones o cadenas ligeras libres, dañan a los riñones.

  • Fatiga relacionada con la anemia

Esto ocurre cuando las células de mieloma reemplazan a los glóbulos rojos que transportan el oxigeno a la médula ósea.

  • Fracturas y daños a los huesos

El tipo de daño a los huesos causado por el mieloma múltiple es conocido como osteolítico o lesiones líticas y en las radiografías se ve como puntos oscuros en los huesos. También es un síntoma común el dolor en los huesos, particularmente en la espalda, la pelvis, las costillas y el cráneo.

Otras señales y síntomas son:

  • Infecciones reiteradas, como neumonía, sinusitis, infecciones renales o en la vejiga, infecciones en la piel y herpes.
  • Pérdida de peso.
  • Debilidad y entumecimiento de las piernas.

Prevalencia y riesgo

El mieloma múltiple no es una enfermedad contagiosa. La mayoría de las personas que lo desarrollan no tienen factores de riesgo claramente identificables.

  • Edad. La mayor parte de quienes desarrollan mieloma múltiple tienen más de 50 años y hay más diagnósticos en el rango de la mitad de los 60 años. Hay pocos casos en personas menores de 40 años.
  • Sexo. Los hombres tienen mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad que las mujeres.
  • Raza. Las personas de raza negra tienen el doble de probabilidades de desarrollar cáncer de médula ósea en comparación con los blancos.
  • Historial de gammapatía monoclonal de significado incierto. Aproximadamente el 1% de las personas con MGUS en Estados Unidos desarrollan mieloma múltiple.
  • Obesidad. El riesgo aumenta si la persona tiene sobrepeso u obesidad.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad son la exposición a la radiación y el trabajo en la industria de los hidrocarburos.

¿Cuándo se debe consultar con un médico?

Es necesario acudir a una consulta médica si se desarrollan los síntomas comunes del cáncer de médula ósea como fatiga persistente mayor que antes, debilidad, pérdida de peso, dolor en los huesos y náuseas persistentes.

¿Cómo se detecta?

En muchos casos, el mieloma múltiple se descubre como parte de una revisión de rutina de la sangre o de la orina. Para aumentar la probabilidad de detectar esta y otras enfermedades serias lo más pronto posible, sigue las recomendaciones de exámenes médicos generales para tu edad y sexo.

Si presentas síntomas comunes del mieloma múltiple —como dolor de espalda, debilidad y fatiga, poco apetito, pérdida de peso o infecciones reiteradas— consulta a tu médico.

Algunas pruebas para su diagnosis

  • Pruebas de sangre y orina

Un análisis de sangre llamado electroforesis de proteínas séricas separa las proteínas de la sangre y puede detectar la presencia de proteínas M. También se pueden detectar partes de la proteína M en las pruebas de orina; conocidas en esta forma como proteínas Bence Jones.

Si el médico descubre proteínas M, es probable que necesite exámenes adicionales de sangre para medir el conteo de glóbulos rojos y los niveles de calcio, ácido úrico y creatinina. También pueden efectuar pruebas de sangre para detectar la macroglobulina beta-2 —otra proteína que producen las células de mieloma— o para medir el porcentaje de células plasmáticas en la médula ósea.

  • Imagenología

Una radiografía del esqueleto puede mostrar si los huesos tienen áreas debilitadas, lo que es común en el mieloma múltiple. Cuando necesita una revisión más profunda de los huesos, el médico puede utilizar la resonancia magnética (MRI), la tomografía por computadora (CT) o la tomografía por emisión de positrones (PET).

  • Examen de la médula ósea

El médico también puede realizar un examen de la médula ósea mediante la extracción, con una aguja, de una pequeña muestra del tejido de la médula ósea. La muestra se examina con un microscopio para detectar las células del mieloma, y la velocidad de división de las células plasmáticas.

  • La clasificación de las etapas

Estas pruebas pueden ayudar a confirmar si tienes cáncer de médula ósea o cualquier otra enfermedad. Si las pruebas indican que tienes mieloma múltiple, los resultados permitirán que tu médico clasifique la etapa de la enfermedad como etapa 1, etapa 2 o etapa 3. Las personas en la tercera etapa de mieloma tienen más probabilidad de presentar uno o más síntomas de una enfermedad avanzada, incluyendo un mayor número de células de mieloma y de insuficiencia renal.

  • Los tratamientos estándar para el mieloma

Aunque no hay cura para el mieloma múltiple, el resultado de un buen tratamiento por lo general puede ser que el paciente regrese a sus actividades normales.

Los tratamientos más comunes son corticoesteroides como prednisona,  quimoterapia con agentes aniquilantes como melfalán, ciclofosfamida o clorambucil; transplante de células madre y radioterapia.

La mayoría de las personas que reciben tratamiento para el mieloma múltiple con el tiempo presentan una recaída en la enfermedad. Y en algunos casos, ninguna de las terapias de primera línea disponibles en la actualidad impiden que se multiplique el crecimiento de las células cancerosas.

Complicaciones

  • Trastornos en el sistema inmunológico

Las células de mieloma inhiben la producción de los anticuerpos necesarios para una inmunidad normal. Tener mieloma múltiple puede hacerte más propenso a desarrollar infecciones como neumonía, sinusitis, de la vejiga, riñones o en la piel y herpes.

  • Problemas en los huesos

El mieloma múltiple también puede afectar a los huesos, lo que provoca erosión de la masa ósea y fracturas. La enfermedad puede provocar la compresión de la médula espinal. Algunos síntomas de este padecimiento son la debilidad e incluso parálisis en las piernas.

  • Insuficiencia renal

Puede causar problemas de función renal incluyendo la insuficiencia renal. Los niveles más altos de calcio en la sangre se relacionan con la erosión de los huesos y puede interferir con la capacidad de los riñones para filtrar los desechos de la sangre. Las proteínas producidas por las células de mieloma pueden causar problemas similares, especialmente si coexisten con deshidratación.

  • Anemia

A medida que las células cancerosas superan a los glóbulos rojos normales, el mieloma múltiple puede causar anemia y otros problemas en la sangre.

Tratamiento de las complicaciones

Debido a que el mieloma múltiple puede causar una serie de complicaciones, también puedes necesitar un tratamiento para esos padecimientos específicos. Por ejemplo:

  • Dolor de espalda. Medicamentos para el dolor o el uso de una faja para la espalda puede ayudar a aliviar el dolor.
  • Fallo renal. Las personas con fallo renal grave pueden necesitar diálisis.
  • Infecciones. Los antibióticos pueden ser necesarios para ayudar a tratar las infecciones o para ayudar a reducir el riesgo de contraerlas.
  • La pérdida de hueso. Se pueden tomar medicamentos llamados bifosfonatos como el ácido zoledrónico (Leuzotev), que se unen a la superficie de los huesos y ayudan a prevenir la pérdida ósea. El tratamiento con estos fármacos está asociado con el riesgo de daño a la mandíbula. Si tomas estos medicamentos consulta a tu médico antes de someterte a procedimientos dentales.
  • Anemia. Ante una anemia persistente, el médico puede recetar inyecciones de eritropoyetina (Mircera, Alveritin, Bioyetin, Epocryn, Erlan, Exetin-A, Recormon). La eritropoyetina es una hormona natural que producen los riñones y estimula la producción de glóbulos rojos. La investigación sugiere que su uso eritropoyetina puede aumentar el riesgo de coágulos de sangre en algunas personas con mieloma.
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